A privatizar las reinitas

A privatizar las reinitas

Pueblo colombiano que no tenga reina no figura en el mapa. A lo largo y ancho de la geografía nacional abundan los reinados de todos los cortes y para todos los gustos. Las ferias y fiestas en centenares de municipios giran con pasión alrededor de la elección de hermosas –y a veces no tan hermosas– señoritas que aspiran a ganarse el fervor de su pueblo y portar con orgullo una banda que las distinga como las más bellas entre muchas mujeres de la comunidad. Los certámenes de belleza son tan colombianos como el ajiaco, la cumbia, el pandebono y la grasosa fritanga.

18 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Con todo y lo populares que puedan ser estos eventos, no podemos dejar de comentar la posición de la Gobernación de Antioquia, que ha anunciado que va a revisar la conveniencia de enviar su representante al Reinado Nacional de la Belleza que, año tras año, tiene lugar en la histórica ciudad de Cartagena de Indias, en el mes de noviembre, por cuenta de los recursos públicos del departamento.

Es bien reconocido ese paraíso de mujeres bellas que es Antioquia y, en particular, Medellín. Junto con el Valle deben ser los departamentos con el mayor número de ‘bellas’ por centímetro cuadrado. Es posible que la decisión a la que llegue el gobierno antioqueño desate todo tipo de protestas y surjan voces destempladas que rechacen la posibilidad de que uno de los prototipos más bellos de la mujer colombiana pueda estar ausente del concurso de la belleza en Cartagena. Es mejor que quienes estén pensando en agitar las aguas de la belleza antioqueña lo piensen dos veces.

Coincidimos con las razones que invoca la primera dama de Antioquia, Claudia Márquez Cadavid, cuando sostiene que no tiene presentación alguna que todos los gastos, desde el arreglo quincenal de uñas hasta los fastuosos vestidos de fantasía, en los que incurre el concurso departamental salgan del erario.

Los recursos que se destinan a la elección de la señorita Antioquia –alrededor de 50 millones de pesos anuales– deberían dirigirse a cubrir necesidades básicas de los antioqueños más pobres.

El peso de la representación antioqueña en el reinado es innegable. En los 71 años que tiene el evento, Antioquia ha puesto seis soberanas de la belleza, solo superada esa cifra por Atlántico, que tiene en su haber nueve títulos.

Ahora que el país pondrá en marcha un gran esfuerzo para traer a Cartagena el magno evento de Miss Universo, sería bueno que los gastos para escoger a nuestra reina corrieran por cuenta de franquicias, como ocurre en Valle y Bogotá. No tiene sentido que una cantidad de departamentos sumidos en la pobreza –Chocó, por ejemplo– tengan que destinar recursos públicos, así sean de las licoreras, a este tipo de eventos que solo premian la vanidad y sirven para promocionar artículos de belleza, prendas de vestir y el ego de una que otra reina.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.