Cada año 600 jóvenes mueren ebrios al volante

Cada año 600 jóvenes mueren ebrios al volante

El peligroso coctel de alcohol y conducción mata cada año, en promedio, a 600 jóvenes entre 13 y 24 años en las calles del país. (VER GRÁFICA)

17 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Este dato, sin embargo, no es el que más preocupa a las autoridades, sino la permisividad entre los jóvenes, debido a que la mayoría de ellos no tiene ningún problema de subirse a un carro conducido por un ebrio.

Esto lo demuestra un estudio que fue presentado ayer por el Fondo de Prevención Vial, contratado con el Centro Nacional de Consultoría y asesorado por la Corporación Nuevos Rumbos. Los investigadores encuestaron a 500 personas entre 13 y 24 años de colegios y universidades de Bogotá y Medellín.

Las conclusiones son alarmantes: el 57 por ciento dice que se subiría a un automóvil manejado por alguien con alcohol en la cabeza. A su vez, casi la mitad considera “exagerado” que con un trago encima no se pueda manejar y que para tener un accidente se necesita “haber tomado mucho”.

Un porcentaje menor (24 por ciento) asegura que “si la persona maneja bien, no importa que se tome unos tragos”. Las bebidas preferidas por ellos son cerveza, aguardiente y ron, y los principales lugares para beberlas: bares y casas de amigos. El sábado es el día en el que más toman.

Algo curioso que también revela la investigación es que, entre los muchachos que saben conducir, solo el 25 por ciento hizo curso de manejo.

Barranquilla, la más grave El Fondo advirtió, a su vez, que es frecuente que jóvenes alicorados en zonas aledañas a las universidades sean atropellados por su estado de embriaguez. El año pasado, en el 40 por ciento del total de este tipo de accidentes el estudiante murió.

Cuando se hace un recorrido por el país, la ciudad con mayores problemas por conducir embriagados y en todas las edades es Barranquilla, donde –según el Fondo– el 80 por ciento de personas que va a las ‘zonas rosa’ conduce bebido.

Le siguen Medellín y Cali (entre el 50 y 60 por ciento). Bogotá y Bucaramanga tienen los índices más bajos, con el 40 por ciento. Estas mediciones se hicieron a fiesteros que voluntariamente se hicieron la prueba de alcoholemia.

Lo cierto es que solo en el 2004, el 37 y el 62 por ciento de casos de heridos y muertos en accidentes de tránsito en el país, respectivamente, tuvieron como causa el trago.

En este marco, el año pasado fallecieron 500 muchachos con algún grado de alcohol en la sangre en el momento del accidente de tránsito.

A este panorama se suma otra preocupación: la mezcla de licor con otras sustancias psicoactivas (marihuana, éxtasis, cocaína) al momento de manejar, fenómeno que, aunque no hay estudios, no niegan ni expertos ni autoridades.

Francisco Fernández, director del Fondo, acepta que hay dificultades para medir otras sustancias prohibidas en el cuerpo del conductor, debido a que no hay mecanismos ciento por ciento confiables. “El problema es de tecnología –dice el funcionario–. Se está tratando de identificar los niveles con el sudor o la saliva”.

Como consecuencia de estos hallazgos, el Fondo y Diageo Colombia, multinacional que comercializa licores, lanzaron ayer la campaña ‘Consumo Responsable’, en la que se van a capacitar a los dueños de establecimientos nocturnos. Además se promoverán campañas de prevención en planteles educativos.

Esta campaña quiere disminuir el consumo entre adolescentes (que están empezando a tomar licor desde los 13 años, según estudio de Red Papaz) y las tasas de accidentalidad, que ubicó a Colombia, en el 2003, como el segundo país de Latinoamérica con más accidentes de tránsito (229.184), después de Brasil.

- EFECTOS DEL LICOR EN EL CUERPO 1-2 TRAGOS Disminución de la agudeza visual, relajación y sensación de bienestar. Es riesgoso para la conducción.

3-4 TRAGOS Alteraciones en los reflejos. Es catalogado como una situación de alarma.

5-6 TRAGOS Estado de embriaguez leve, problemas de coordinación y visión, disminución de la percepción de riesgo. Grado de embriaguez 1: conducción peligrosa.

7-9 TRAGOS Agitación psicomotora, fuertes perturbaciones psicosensoriales y confusión mental. Grado de embriaguez 2 y 3: conducción altamente peligrosa.

10 TRAGOS O MÁS Embriaguez profunda, estupor con analgesia y abolición de reflejos. La conducción es imposible.

Fuente: ‘Consumo responsable’ Diageo y Fondo de Prevención Vial.

500.000 pesos es lo mínimo que cuesta conducir embriagado. El infractor debe pagar una multa de 408.000 pesos, la grúa (50.000 pesos) y el parqueadero, que cuesta diariamente 24.000 pesos. Si en el hecho hubo muertos: paga entre 2 y 6 años de cárcel.

BARRANQUILLEROS Y PAISAS CUENTAN SUS EXPERIENCIAS Juan, 28 años “Cuando a uno le gusta el licor es difícil dejarlo en los espacios de esparcimiento. Si uno sale a comer se toma dos cervezas; si se va a la playa, una canasta y ni hablar de la rumba.

“Tengo carro y al principio lo dejaba cuando iba a tomar, pero ahora conduzco y es casi todos los fines de semana. No creo en lo del café, pero sí en que dos tragos no hacen daño”.

Pedro , 25 años “Tener carro es una ventaja porque permite autonomía. Además, les gusta a las mujeres, por eso hay que llevarlo a la rumba.

“Y cuando se tiene novia y se va de rumba hay que llevarla a la casa, se sabe que es bajo los efectos del alcohol. El plan suave, en el que supuestamente no se toma, siempre se termina con dos cervezas porque no hacen daño”.

José, 28 años “Muchas veces he manejado borracho. Sé que es irresponsable, pero uno a veces no se controla.

“He tratado de evitarlo en los últimos meses, pero cuando conduzco mi Renault 9 embriagado tengo una fórmula para evitar cualquier lío con los agentes de tránsito: me tomo el ripio (residuo) del café para que no se den cuenta del tufo. También tomo leche”.

Mauricio, 24 años “Conducir borracho se ha vuelto una rutina cada fin de semana, aunque soy consciente del riesgo que representa, pues se pierde la noción de espacio y tiempo.

“Uno se cree Schumacher. Una vez iba con dos amigos y choqué un Renault 4, resolvimos el problema y nos fuimos. Eso lo sé porque mis amigos me contaron al día siguiente. No me acordaba de nada”.

Augusto Pérez, director de Nuevos Rumbos.

Una causa del consumo entre niños y adolescentes es que han cambiado las relaciones entre padres e hijos. Ellos hacen lo que quieren y hay una tolerancia excesiva por parte de los papás”.

MITOS DE LOS JÓVENES SOBRE EL ALCOHOL Verdades No. Lo único que importa es la cantidad y la velocidad con la que se ingiere el alcohol.

No. Solamente el tiempo logra ese efecto.

No. Solo un porcentaje (10 por ciento) se elimina así.

No. Estas bebidas también son alcohol, pero tienen otra cantidad.

No. Sí pueden haber problemas por consumir licor adulterado.

No. Es cierto en la primera fase del proceso de alcoholización, pero en la segunda fase ocurre lo contrario.

Mitos La mezcla de diferentes tragos hace que uno se embriague más rápido.

Tomar café ayuda a recuperar la sobriedad.

El alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor Beber cerveza o vino es menos problemático que beber alcoholes.

Los alcoholes de mala calidad son más embriagantes.

Entre más años se lleve bebiendo más se demora la persona en embriagarse.

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