Drummond, dos décadas de buena energía en lo social

Drummond, dos décadas de buena energía en lo social

A mediados de los años 80 cuando la estadounidense Drummond tomó la decisión de invertir en Colombia, después de evaluar varios proyectos carboníferos en el mundo, obtuvo permiso para la exploración, explotación y exportacion de carbón producido en el proyecto La Loma, en el área comprendida entre los municipios de El paso , La Jagua de Ibirico y Chiriguaná, en el departamento de Cesar.

10 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

A esta iniciativa se le llamó Mina Pribbnow, conocida como Proyecto Carbonífero La Loma, por su cercanía a este corregimiento.

Posteriormente, después de haber cumplido con los requisitos legales, ambientales la empresa empezó a realizar los trabajos de exploración, de construcción del puerto, del montaje de la operación f érrea y de la apertura de la mina. Una vez consolidadas estas obras, la firma inició las exportaciones de mineral.

Las poblaciones del área de influencia de la mina durante buena parte del siglo XX fue ron prósperas y productivas gracias a la agricultura y a la ganadería , pero se vininieron a menos por el deterioro ambiental, originado por la tala de bosques y la disminución de los caudales de los ríos en la década del 70.

Años después, a esto se sumó paulatinamente la inseguridad , como efecto de recrudecimento del conflicto interno y la recesión de los 90. Todo ello produjo situaciones sociales críticas en la zona , las cuales se manifestaron en desempleo y en la caída de los ingresos familiares.

Frente a ese panorama, Drummond trató de mejorar las condiciones socioeconomicas de la región mediante el pago de regalías, impuestos, gene ración de empleo y aportes en ed u cación, salud y recreación.

Para la multinacional una de sus premisa s fun damentales es el repeto a la dignidad humana. Considera que ello lleva a crear un clima propicio en el que prime el buen trato, la estabilida laboral y las condiciones seguras en que se ejecutan las operaciones Y en medio de esto la inversión social juega un papel esencial. Desde su inicio de operaciones en Colombia la Drummond ha tratado de promover una relación de buen vecino, con inversiones en los municipios del área de influencia del proyecto.

Con las ONG y el concurso de administraciones locales también ha realizado proyectos sociales, así como programas para conservar los valores culturales y religiosos de la región, tales como mantenimiento de iglesias y apoyo fiestas patronales y eventos culturales.

Para fomentar el sentido de pertenecia hacia las obras, la empresa las gestiona por el sistema de autoconstrucción. El pago de la mano de obra es asumido en un 50 por ciento por las alcaldías y la Gobernación.

Drummond destaca en su balance social más reciente la a mpliación y la dotación de escuelas y colegios públicos, para mejora r el nivel educativo de la población. La inversión en este campo se complementa con la apertura de bibliotecas comunitarias y de otras obras de orden municipal y departamental, así como con la participación en el Programa Computadores para Educar, impulsado por el Gobierno Nacional.

Adicionalmente, la multinacional ha apoyaydo la capacidad de las comunidades, al premiar a los mejores bachilleres residentes en el corredor férreo, con patrocinios que les otorga a través del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) Lo anterior le ha permitido a los jóvenes obtener formación profesional integral gratuita y posibilidades de empleo, dado que que por lo general son vinculados a la empresa.

El compromiso de la multinacional carbonera con la protección del medio ambiente, a través de inversiones para evitar que resulten afectadas las fuentes de agua con el polvillo del carbón, es una de sus principales prioridades.

La infraestructura, ambientalmente amigable, consiste en un sistema de carga directa a los buques cargueros del mineral, a través de una banda transportadora de tres kilómetros, recubierta, que impide la fuga de polvillo.

La compañía también ha desarrollado campañas en asociación con las juntas de acción comunal, con las Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umatas), las cuales buscan la reforestación de los márgenes de los ríos en cada uno de los municipios del área de influencia directa e indirecta. Así mismo, realiza cursos de capacitación y orientaciones dirigidas a la población infantil y juvenil.

La empresa también acomete jornadas de plantación de árboles frutales, maderables y de sombrío.

En salud, también fomenta el la construcción de nuevos hospitales y la ampliación de puestos de atención que hoy se llaman de Primer Nivel.

En La Loma, la multinacional participó en la construcción y la dotación del Centro Materno Infantil. En El Paso construyó y dotó al hospital. En La Jagua de Ibirico construyó el hospital y lo dotó. También sumnistró los equipos médicos para los centros de salud. En Chiriguaná construyó un a sala de urgencias en el Hospital San Andrés.

La construcción de vivienda es otro de los logros sociales de la empresa.

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*Inversiones futuras generarán empleo.

Las inversiones que adelantará la Drummond en Colombia son ambiciosas para los próximo años. Estas tienen efecto positivo sobre el empleo y la economía de las zonas donde opera.

La empresa, cuya casa matriz está en Alabama (Estados Unidos) , consiguió 1.100 millones de dólares, los cuales estarán dirigidos principalmente al desarrollo del plan de expansión de su operación en el país de los próximos cinco años.

Para buscar esos recursos, la compañía hizo en Estados Unidos una emisión de bonos por 700 millones de dólares más otros 400 millones de dólares en nuevos empréstitos.

Los fondos se van a invertir esencialmente en la mina La Loma donde se espera incrementar este año la producción de carbón a 26 millones de toneladas. En 2005, la producción estuvo en el orden de las 22 millones de toneladas. Así mismo, en el marco de ese plan de expansión, va a abrir la mina de El Descanso en el Cesar.

Este desarrollo costará 1.000 millones de dólares durante los próximos cinco años.

Drummond también invertirá en obras de infraestructura, como el ferrocarril que lleva el carbón hasta el puerto de Santa Marta y en esa estación de embarque en el Caribe.

El presidente de Drummond, Augusto Jiménez, ha señalado por su parte que esperan “la luz verde del Gobierno para la construcción de la segunda línea del tren” que deberá tener 180 kilómetros y que les permitirá sacar la nueva producción a ellos y a otras compañías en la región.

La multinacional también negocia con Ingeominas, el nuevo indicador para calcular su pago de regalías y según Jiménez, el tema avanza con rapidez.

En esa mina, la carbonera trabaja en el proyecto de desarrollo de gas metano a partir del carbón.

La mayor parte del combustible sería para exportar señaló el directivo, quien agregó además, que esperan ampliar la capacidad de producción de energía de su planta que hoy se encuentra en 150 megavatios y deberá llegar a los 250 megavatios.

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