Por escasez de programas, valen los lemas

Por escasez de programas, valen los lemas

La campaña política para elegir senadores y representantes está dando para todo, además de confundir a los electores.

06 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Como consecuenia de la reforma política que se aplica por primera vez, los ciudadanos tendrán que atender nuevas expresiones como la “cifra repartidora” o el “umbral”.

La Registraduría está adelantando una campaña educativa para que los electores conozcan el nuevo sistema.

En las elecciones del 12 de marzo ya no habrá la cantidad de partidos y grupos disputándose las curules a través del mecanismo de residuo.

Paradójicamente, la pelea se dará al interior de las mismas listas y así haya pocos partidos, se garantiza de todas maneras una final de voto a voto.

Algunos creen que la popularidad del candidato presidente Alvaro Uribe da para todo y en esos términos poco o nada importan las ideas propias que muevan a los potenciales electores.

Quienes están en ese plan, creen que basta con la foto de Uribe o expresando que hacen parte de su equipo o una cuña en la que se refiere al aspirante como una buena persona.

¿Dará Uribe para todos? Sólo se sabrá el domingo 12 de marzo, cuando la Registraduría dé a conocer los elegidos al Congreso de la República.

En el fondo, lo que puede esconder esa estrategia es lo que se dice con insistencia en la calle: en esta campaña, la carencia de ideas de los partidos y candidatos es notable. La limitación de ideas se extiende a los candidatos en forma individual, quienes deciden hacer alusión a asuntos que nada tienen que ver con la campaña.

Los ejemplos están por todas partes, unos son mensajes obvios, otros sin trascendencia o imposibles de llevar a la práctica. Casi todos los candidatos de Cambio Radical aparecen en las fotos con una mano en el pecho mirando al infinito, imagen por supuesto copiada de la campaña de Alvaro Uribe hace cuatro años. Resulta extraño ver en estas a un intelectual como Alfredo Rangel, candidato al Senado por Cambio Radical.

Por Internet se está enviando un mensaje con la siguiente frase de Nieztche: “Nunca confies en aquellos que hacen una promesa poniéndose la mano en el corazón”.

El candidato al Senado Jorge Vélez Uribe se fue por la línea más evidente: juega con sus apellidos, que son los mismos, pero en diferente orden, del presidente Alvaro Uribe Vélez. El Partido de la U está más imaginativo que nunca. Uno de sus últimos avisos es un óvulo en el que aparece la U y cientos de espermatozoides queriendo fecundarlo. El texto: “Cada vez vienen a nosotros más y más colombianos. Vente tu también”. Apenas digno de una réplica de Profamilia.

Jairo Clopatofski, de la U, quien quedó minusválido en un accidente de tránsito, aparece de pie, sostenido en un aparato especial, con el eslogan "Todo es posible". Que él pueda sostenerse en pie temporalmente no tiene nada qué ver con la responsabilidad de ser senador. En el Congreso ha votado, sin mayor discusión, a favor todas las propuestas del Gobierno, incluidos los nuevos impuestos y la polémica Ley de justicia y paz.

Gina Parody, cabeza de lista al Senado por el Partido de la U, optó por el lema "O lo hacemos nosotros, o lo hacen los otros", una complicada estructura dialéctica que quiere decir que el país lo deben hacer los trabajadores, campesinos, estudiantes, amas de casa, y si no votan por ella terminan haciéndolo los corruptos, narcotraficantes, paramilitares y guerrilleros.

Luis Guillermo Vélez optó por "para que el país siga por buen camino".

Apenas hace cuatro años era uno de los más furibundos antiuribistas como quiera que acompañaba la candidatura de Horacio Serpa. Pero no hay duda que el hecho de que Serpa aceptara la embajada en la OEA dejó a sus amigos en libertad de fundirse en el Gobierno de Uribe, como en efecto lo hicieron muchos de ellos.

Luis Alfredo Ramos, una de las listas más votadas cuatro años atrás, hace un esfuerzo descomunal por radio para que voten por los miembros de Alas Equipo Colombia. Ramos ya no es candidato y es difícil que los votos sean endosables. Uno de los aspirantes a la Cámara por Bogotá es Felipe Reyes , que tiene como lema "mi experiencia como propuesta social". Reyes superó una adicción a las drogas.

Los lemas suelen ser lugares comunes y buscan fundamentalmente ser recordados precisamente por ser livianos. Rafael Amador recurrió al más simple de todos "el primero en la lista liberal". Tiene la doble connotación de ser el número uno en la lista a la Cámara por Bogotá y de encabezar la bancada.

El candidato liberal al Senado Ricardo Español propone salud gratuita para todos, algo que a duras penas podría hacer el Ejecutivo, no un congresista en solitario, y en no menos de diez años. Y para rematar anuncia cárcel para conductores ebrios, en momentos en que las cárceles están atiborradas de personas condenadas y de simples procesados.

El candidato liberal al Senado Luis Fernando Gaviria escogió la frase "para generar empleo" y no hay manera de que un congresista lo genere. A duras penas ofrece los cargos de su unidad legislativa. Todo lo demás es fiscalizar al Gobierno en materia de políticas contra el desempleo.

Luis Fernando Jaramillo, también de Cambio Radical, maneja su publicidad a través de fotos de primerísimo plano tratando de conquistar al electorado femenino con su imagen de actor de Hollywood. Y ofrece lo que ningún congresista puede dar: "microempresas para estudiantes", y "bienestar y seguridad ciudadana".

Otra propuesta de imposible cumplimiento desde el Congreso la hace el candidato a la Cámara por Bogotá Francisco Noguera: "La situación de pobreza de muchos colombianos se superará ofreciendo educación de calidad para todos y garantizando que el Estado apoye las iniciativas empresariales de los ciudadanos".

Antanas Mockus definitivamente se enredó en materia publicitaria. Mientras los demás candidatos optaron por la línea de la frase fácil y del lugar común, el ex alcalde lanzó un logo muy extraño, como si fuera el de una empresa dedicada a la construcción de edificios. Y se apoya en el artículo 11 de la Constitución "El derecho a la vida es inviolable".

Más directo es Fernando Salamanca, candidato al Senado por la U: busca el voto de sus amigos y familiares. Eso sí, necesita no menos de cuarenta mil parientes en todo el país.

Guillermo Chávez, del Partido Conservador, el mismo que se vio en líos por el proyecto de ley para crear una póliza para los transportadores, se ve muchos años menor en la foto de publicidad y sin ambages se declara "senador amigo de los transportadores".

Y Martha Lucía Ramírez se presenta como la candidata de la seguridad económica y de la paz, por el hecho de haber sido ministra de Defensa, pero lo de la paz sigue en veremos.

Jesús Piñacué, senador indígena, tiene como eslogan "resistencia civil" probablemente haciendo alusión a las enormes marchas indígenas del Cauca.

A nivel regional, las estrategias son variadas y con una dosis de efectividad.

César Negret, quien aspira a llegar al Senado, luego de estar en la Cámara por el Cauca, habla de que Colombia no puede ser bajo el esquema de gentes que habitan en regiones privilegiadas donde todo lo tienen y otros donde no se consigue nada.

Pero el chiste como forma de impactar también se vale, al igual que el sarcasmo.

“Anunciamos tu vida, proclamos tu reelección, ven señor Uribe”, dice el mensaje del aspirante Tomás Builes.

O el caso de dos candidatos de Cambio Radical de Vargas Lleras, los primíparos Rafael Merchán y Andrés Rodríguez, quienes se declararon “perseguidos por la rosca”.

Hernán Gómez, en una valla pregona que “Desde siempre con Uribe”. La verdad es que la mayoría de gente no sabe que eso era así.

Carlos Moreno se pone bravo cuando le dicen así, y él mismo corrige: "Moreno de Caro". Lo que hace la diferencia, para él, es su segundo apellido, aunque con el primero acuñó su lema: “Dejen jugar al Moreno”.

Su lema se complementa con “cuídate de las ratas” y hacerse notar al incluir en su lista a personas que han sido expulsadas de otros partidos.

Nini Johana Soto, ex reina nacional de la belleza montó sus vallas sobre el lema “Soberana senadora”.

Algunos aspirantes quieren cobrar el trabajo que han hecho en el pasado en el Congreso: Enrique Gómez habla de la seriedad que todos le reconocen y Plinio Olano habla de “un trabajo visible en el Congreso”.

Eduardo Suescún, quien aspira al Senado, tiene varias vallas en Bogotá con un mensaje demasiado trascendental: “Por el Estado social de derecho”.

Y el Padre Gustavo Suárez Niño, utiliza como lema “Preferimos lo social”.

Sólo hasta el domingo se sabrá de la efectividad de los mensajes de los aspirantes a ocupar una curul en el Congreso, pero con seguridad muchos de los ‘quemados’ culparán a los publicistas y asesores por los mensajes poco efectivos.

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* Voto en blanco.

Aunque no es tan evidente como en el pasado, pues hasta el Eln ha planteado la necesidad de votar, algunos voces minoritarias están pregonando el voto en blanco como una fórmula de rechazo a la carencia de programas.

En Medellín se está repartiendo un botón blanco con la idea de que se vote así.

En Ibagué la “Iniciativa ciudadana por el voto en blanco” está haciendo una campaña, argumentando que ese es el remedio contra la politiquería y la corrupción.

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