Los competidores del TLC

Los competidores del TLC

En Estados Unidos, como en Colombia, el Tratado de Libre Comercio acordado entre ambos países traerá consigo, una vez entre en vigor, tanto ganadores como perdedores. Pero, en los dos casos, dado el tamaño de la economía estadounidense, su impacto será muy reducido si se compara con la situación nacional.

05 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Mientras que para Colombia las importaciones de E.U. (5.000 millones de dólares anuales) equivalen aproximadamente a un 25 por ciento de su total, para E.U. las importaciones colombianas solo representan el 0,5 por ciento.

En el caso de las exportaciones, E.U. es destino de más del 35 por ciento de las nuestras –muchas de las cuales ya entraban sin arancel gracias a los beneficios del Atpdea–, mientras que para los estadounidenses nuestro mercado es menos del 0,2 por ciento de sus exportaciones.

Durante la negociación en Colombia se habló de productos hipersensibles que tendrían que afrontar la competencia de E.U., en particular los pollos, el arroz y el maíz.

En el caso del pollo, donde está el verdadero negocio para E.U. no es en el contingente otorgado para el pollo fresco sino en el arancel del 70 por ciento que se acordó para los cuartos traseros de pollo que se exporten bajo la figura de “condimentado”, es decir, con un valor agregado.

“El año pasado –dice Fernando Ávila, de Fenavi– la tonelada de cuartos traseros de pollo en Colombia se cotizaba en unos 1.050 dólares mientras que en E.U. el costo era de 602 dólares. Es decir, que aún con el 70 por ciento de arancel, ese pollo de E.U. ingresará al país con un buen margen pues añadirle valor agregado –condimento– es muy barato. Por allí es donde nos va a invadir pues eso equivale a una desgravación cero desde el primer día del acuerdo”.

La industria avícola colombiana tendrá que enfrentar al principal productor y exportador de pollos del mundo, con toda su capacidad de mercadeo a disposición. Y muy pronto, en los supermercados colombianos se volverán comunes los nombres Tysons y Perdue.

En el caso del maíz amarillo, de las tres millones de toneladas que se consumen en el país, dos se importan. Para E.U., esas dos millones de toneladas no son gran cosa, si se tiene en cuenta que su producción nacional supera las mil millones de toneladas, que le otorgan el título indiscutido de ‘rey del maíz’ en el mundo. E.U., por sí solo, acapara el 43 por ciento de la producción del grano, duplicando los números de China, que es el distante segundo.

Por esa misma razón, no obstante, las defendió a capa y espada durante la negociación. Más de la mitad (26) de los estados del país son grandes productores del grano y existen 33 mil cultivadores registrados. El cultivo, representado por el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Maíz, Leon Corzine, es el más extensivo en E.U. (24 por ciento de toda el área cultivada) y genera dividendos superiores a los 10 mil millones de dólares.

De allí su capacidad de cabildeo, que, como le dijeron a los empresarios colombianos, es enorme. Uno de los aliados más fuertes a la causa del maíz y del pollo fue el senador de Iowa, Chuck Grassley, que preside en el Congreso el Comité que debe dar su aval al TLC. Su estado, vale mencionar, es un gran productor de maíz. “Si Grassley no apoyaba los términos del TLC en estas áreas, el tratado nunca hubiese avanzado en el Congreso. Había que acomodarse a sus exigencias”, dice un ex funcionario del gobierno que participó en las negociaciones.

Con el arroz el escenario es similar. Se trata de uno de los sectores agrícolas más grandes del país y del mundo pues acapara el 13 por ciento del total de las exportaciones (3 millones de toneladas métricas), solo detrás de Tailandia y Vietnam. Negocio que genera unos 1.500 millones de dólares al año y del que dependen unos 15 mil productores, distribuidos en más de 10 estados. Entre ellos, el de Texas, muy cercano al presidente George Bush, y otros del suroeste como Luisiana y Misisipi, golpeados fuertemente por la pasada temporada de huracanes y a los que había que conseguirles una “tajada”.

Las 79 mil toneladas métricas –con un crecimiento del 4,5 por ciento anual– que se le otorgaron a E.U. equivalen al 5 por ciento de la producción colombiana. Pero dado que este sector es autosuficiente, ese 5 por ciento generará excedentes que depreciarán el valor del arroz. Pero aún peor, dice Rafael Hernández, de Fedearroz, pues el grano de E.U. llegará un 25 ó 30 por ciento más barato dado los subsidios que da el gobierno estadounidense a estos cultivos.

Tanto en el caso del maíz como del arroz, no se trata de productos que aparecerán en el mercado colombiano con su marca estadounidense sino que serán importados y reempaquetados por empresarios nacionales.

El azúcar, otro de los temas centrales del TLC, merece capítulo aparte. Pues aunque E.U. entregó un cupo de 50 mil toneladas a Colombia, ese cupo equivale solo al 0,4 por ciento del mercado de E.U., muy lejos del 4 por ciento (500 mil toneladas) que esperaban recibir los colombianos.

Aún así, será una concesión que le costará sangre a la administración Bush.

El azúcar no es solo uno de los sectores más subsidiados de Estados Unidos sino un consentido del Congreso en donde el cupo que se otorga es visto como empleos que se entregan a extranjeros, y votos que se pierden.

COMPETENCIA ''Aún con el 70 por ciento de arancel, ese pollo de E.U. ingresará al país con un buen margen pues añadirle valor agregado –condimento– es muy barato.” Fernando Ávila, de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi)

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