‘La pelota de letras’: ¿lección de cienciología?

‘La pelota de letras’: ¿lección de cienciología?

(EDICIÓN BOGOTÁ) Después de ser bombardeado por pelotas que se convertían en gol sin que él pudiera evitarlo, Andrés López dejó el arco de fútbol que intentaba defender y entró en uno de sus antiguos salones de clase.

19 de febrero 2006 , 12:00 a.m.

Estaba de visita en el Liceo Navarra, colegio en el que se graduó. En el salón, tras unos chistes, Andrés les dijo a los muchachos que escuchaban: –Si no aclaran el significado de una palabra, va a crearse un malentendido, y en adelante todo se va a borrar.

Esta escena aparece en la introducción del DVD de La pelota de letras, el exitoso monólogo del humorista. Y la frase que les dijo es uno de los principios de la cienciología, religión de la que él forma parte.

Al fundador de esta doctrina, el estadounidense Lafayette Ronald Hubbard, López le dedica, entre otros, su puesta en escena: “A mí mamá, a mi familia, a mis amigos y a mi maestro L. Ronald Hubbard”.

Pocas organizaciones o iglesias (como ésta se conoce) han sido tan criticadas en el mundo como la cienciología.

–Eso me llamó la atención. No hay nada más fascinante que estar en el lugar donde todos te aconsejan no estar.

Me dice Andrés López mientras se come una pizza grande en el camerino del Teatro La Castellana. En pocos minutos estará con su stand up comedy delante de un recinto lleno.

Ya está acostumbrado a responder preguntas sobre el tema. Él mismo lo ha motivado: en cada ocasión pública se refiere a su religión. “Antes yo era sólo un talento promisorio. Mi único patrimonio era una tarjeta de Transmilenio con 39 viajes. La cienciología cambió mi vida”.

–¿Un ejemplo de ese cambio? –le pregunto.

–La pelota de letras. La cienciología me fundamentó el texto. Yo sabía qué decir, pero no cómo. Ahora logro con el público lo que quiero.

La semana pasada, el teólogo John Castiblanco publicó en el periódico El Catolicismo un artículo que se refiere a los contenidos cienciológicos en la obra de Andrés López.

Castiblanco, que aclara que lo suyo es una postura personal y no de la Iglesia Católica, dice que el interés en analizar La pelota de letras le nació por la frase de Andrés López: “Mi sueño de volar se ha realizado gracias a la cienciología”.

–López es un emisario de la cienciología. No lo critico. Pero es claro que en su obra hay frases y sentidos cienciológicos. Su comedia sirve para publicitar principios que mueve esta ‘nueva’ religión.

Dice Castiblanco, en su oficina situada en el edificio de Teología de la Universidad Javeriana. Según opina, la cienciología que proclama López puede llevar a una autosuficiencia personal, responsable de muchos errores en la historia de la Humanidad.

–¿Choca la cienciología con el Catolicismo? –No choca, queda incompleta. Pide que las personas asuman la responsabilidad de su vida. Y está bien. Pero le hace falta la alteridad. La persona no se realiza sólo con sus propias facultades: necesita un referente mayor. El Otro. Dios.

Andrés López no está de acuerdo y afirma que en cienciología la persona adquiere responsabilidad con los otros; y que nada de esta religión le hace ir contra su fe católica.

Una de las teorías que plantea la cienciología es que los males de las personas son causados por cargas negativas que se graban en el inconsciente y producen estragos continuos. ¿Cargas negativas como las que se cuentan en el monólogo y que llevaron a que la famosa ‘generación de la guayaba’ sea tan ‘sufrida’? –Las palabras que usa hacen que el público traiga a su memoria situaciones pasadas. Con técnicas de cienciología, tal como una terapia, busca que las personas se apropien de su destino, lo que según ellos sólo logran si toman conciencia de los recuerdos que hay en sus mentes.

Explica Castiblanco. El teólogo encuentra, como muestra de la autosuficiencia humana que considera negativa de la cienciología, la búsqueda constante de culpables que hay en La pelota de letras.

¿Será que la ‘generación de la guayaba’ (con su lastre de traumatismos: ‘yo no tuve un papá así’, ‘échele café’) puede ser el auditorio por excelencia de esta religión? Se pregunta, y agrega que la cienciología no es iglesia, sino asociación de personas.

Para Castiblanco, es evidente en la obra uno de los principios cienciológicos fundamentales: “Nunca pasar por alto ninguna palabra cuyo significado no se comprenda con claridad”. ¿Sereno, acomedirse, escalabrarse, bandear? ¿Qué significa todo esto con que los ‘guayabos’ crecieron? López es paciente con los comentarios que recibe en torno a la cienciología.

“La critican porque funciona”, comenta.

Le pregunto al humorista (que recomienda esta religión para “los que se hayan confundidos en la penumbra de las frases de cajón de la historia”) qué elementos cienciológicos usó en La pelota. Y responde: –Eso sí lo dejo para que cada quien haga la vuelta.

“EN COLOMBIA SOMOS UNOS 40 MIL CIENCIÓLOGOS”: ANDRÉS LÓPEZ La Cienciología nació en Los Ángeles en 1954, de la mano de L. Ronald Hubbard, escritor prolífico de ciencia ficción. Se define como “el estudio y tratamiento del espíritu en su relación consigo mismo, con los universos y con otras formas de vida” (según el libro Qué es cienciología).

Ha sido acusada de ser una secta peligrosa y de emplear técnicas agresivas de control mental para lograr en la gente devociones fanáticas. Su debate con la Psiquiatría ha sido fuerte, por su oposición al uso de medicamentos psiquiátricos.

Su poder de defensa ha sido evidente: medios de comunicación como las revistas ‘Selecciones’ y ‘Time’ (que narró la historia de un muchacho que se suicidó, según se afirmaba en el artículo, por presiones mentales y económicas generadas por la iglesia), fueron demandadas por los cienciólogos. “Las revistas perdieron estos casos”, dice Andrés López.

Conocida como la religión de las estrellas (Tom Cruise, John Travolta y Priscilla Presley son de sus más conocidos seguidores), la Cienciología afirma tener unos 10 millones de seguidores en el mundo. En Colombia, según el humorista, pueden ser unos 40 mil. “Aquí somos una comunidad discreta y muy activa; somos personas que nos cansamos de poner granitos de arena y ahora ponemos toneladas”, concluye López.

''¿Será que la ‘generación de la guayaba’ puede ser el auditorio destinatario por excelencia de esta religión, la Cienciología?” John Castiblanco, teólogo, profesor de la Universidad Javeriana

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.