SIECHA:EL RESCATE DE UN MITO

SIECHA:EL RESCATE DE UN MITO

Muy pronto, quienes recorran las montañas que enmarcan por el noroccidente a Guasca, apreciarán un espectáculo que deleitaba en sus horas de contemplación a nuestros antepasados. Una inmensa cascada, visible desde varios kilómetros, descenderá desde la cima de la laguna de Siecha para regar las tierras de ese insólito páramo. El espectáculo natural fue destruido a fines del siglo pasado cuando una compañía de aventureros quiso desaguar la laguna en busca de un botín precolombino. Todo comenzó cuando circularon rumores de que la verdadera laguna donde se realizaba el rito de Guatavita era la de Siecha, de la cual los indígenas habían desviado a los conquistadores para proteger su lugar sagrado.

14 de noviembre 1991 , 12:00 a.m.

Los nuevos conquistadores llegaron a Siecha y con altas técnicas de ingeniería abrieron un túnel de fuga que les implicó excavaciones de hasta 400 metros y varios años de arduo trabajo. No obstante, solo hicieron un daño ecológico: el nivel del agua bajó en 35 metros, la profundidad máxima quedó de cuatro metros; se trastocó el ecosistema del entorno y la vida acúatica desapareció.

La laguna permaneció así por más de un siglo. Pero hoy, gracias a la inquietud de un búlgaro residente en Colombia y miembro de Sal Si Puedes, será recuperada.

Dimitri Mitov, un caminante por vocación, que alterna su trabajo en el Himat con la meta de conocer a Colombia palmo a palmo, vendió a Sal Si Puedes la idea de tomar la batuta de su recuperación.

Con el director ejecutivo de la Asociación, visitó inicialmente el Inderena, el comité para la celebración de los 500 años del descubrimiento y la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Ubaté, Bogotá y Suárez (CAR). Fue en esta última donde encontraron acogida y, por tanto, allí presentaron el estudio técnico de recuperación, realizado por otros dos miembros de Sal Si Puedes, ingenieros civiles de profesión: Jorge Pinzón Barco y Gabriel Valencia.

El proyecto estaba en estudio cuando el director de la CAR fue removido y el nuevo creyó que la Corporación estaba inhabilitada para realizar la obra.

Empecinados, los caminantes contactaron entonces a la Procuraduría General y a la Delegada en lo Civil para que diera un fallo. Según este, la CAR no solo puede hacer las obras sino que debe hacerlas.

Recientemente, la Corporación informó que las obras habían comenzado. Según los cálculos, estas tardarán cinco semanas y su costo total será de cuatro millones de pesos.

Ahora, basta esperar a que las lluvias de abril del año próximo llenen la laguna para que, hacia junio, Colombia pueda ver de nuevo la inmensa cascada que contemplaron sus antepasados.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.