Secciones
Síguenos en:
En Pereira ‘tumbaron’ a la señora de los tintos

En Pereira ‘tumbaron’ a la señora de los tintos

Cuando María Patricia Gallego piensa en la proximidad de las matrículas de sus tres hijos no puede evitar el llanto. Lo que le queda de su sueldo no le alcanza para esos gastos.

Desde hace 15 meses, esta mujer menuda que a diario recorre los cuatro pisos de la Gobernación de Risaralda repartiéndoles tinto a los funcionarios sólo recibe la mitad de su salario. Todo por servirle de fiadora a “una persona prestante”, dice ella.

A mediados del 2003, Guillermo Hurtado Cano, que entonces se desempeñaba como auxiliar administrativo de la Gobernación, le rogó a ella y a otro compañero de trabajo que lo respaldaran en un pagaré por 3’049.000 pesos ante la Cooperativa del Municipio y Departamento de Risaralda y en otro por 2’100.000 ante el Banco Popular.

“Dijo que necesitaba esa plata para un cultivo de tomate. Era auxiliar administrativo, compañero de trabajo, hermano de un congresista de la República y no vimos inconveniente”, dice María Patricia, que lleva seis años trabajando en servicios generales en la Gobernación.

Hurtado Cano, conservador, estuvo vinculado a la Gobernación y su retiro se produjo al término de la anterior administración. Entonces comenzaron las dificultades para María Patricia.

El 7 de octubre de 2004, el Juzgado Quinto Civil Municipal le pidió al Pagador de la Gobernación embargar el 50 por ciento del salario de la trabajadora dentro de un proceso de cobro ejecutivo “contra Guillermo Hurtado Cano, María Patricia Gallego y NN”. En el embargo entraron a hacer horas extras, bonificaciones, primas, cesantías y hasta las vacaciones.

La falta de capacidad de pago del otro fiador le achacó a María Patricia toda la responsabilidad por las deudas de Hurtado Cano. Por eso, desde octubre de 2004 empezaron a descontarle 135.107 pesos quincenales (270.114 mensual). Desde entonces ha tenido que pagar 2’294.052 de capital más intereses.

'VOY A PAGAR' En entrevista telefónica con EL TIEMPO, Hurtado Cano dijo que sus deudas no involucran a su familia, que tras su retiro de la Gobernación se le complicó la situación y que no ha tenido ocupación fija desde entonces.

Dijo que está pendiente de una sucesión para pagar y se quejó de supuestas presiones indebidas: “Unos señores en moto vinieron a cobrarme de una manera non sancta. Tenían una letra que firmé como respaldo”.

270 mil pesos mensuales le descuentan a María Patricia Gallego por las deudas de Guillermo Hurtado Cano. Es más de la mitad del sueldo de esta empleada de la Gobernación de Risaralda

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.