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Kureishi: voz del Londres mestizo

Kureishi: voz del Londres mestizo

El escritor británico Hanif Kureishi es el producto brillante de una extraña mezcla de la cultura pop, el Londres de los últimos 20 años, los problemas de identidad de los hijos de inmigrantes, las diferencias oriente-occidente, la religión musulmana, Pakistán y la India.

Es hijo de su tiempo y no podría ser de otra manera pues nació en Londres, en 1954, y tenía 20 años cuando su ciudad se vio sacudida por el fenómeno punk y el new wave. Kureishi estuvo en la almendra del asunto, fue compañero de colegio del roquero Billy Idol y reconoce que uno de sus buenos profesores fue el papá de Peter Frampton. También conoció a los Sex Pistols en plan de fan y asistió a la génesis de Siouxie and the Banshees.

Luego, en 1985, a los 30 años, obtuvo una nominación al premio Oscar, por Mi pequeña lavandería.

Este hombre de tez cetrina y cabello cenizo es uno de los invitados centrales del próximo Hay Festival, que se realizará en Cartagena entre el 26 y el 29 de enero. El año pasado publicó su libro de memorias Mi oído en su corazón, dedicado a su padre. Otras novelas importantes de su literatura son El buda de los suburbios e Intimidad, que hace dos años llevó al cine Patrice Chereau.

En ‘Mi oído en su corazón’ escribió que su padre decía que Gabriel García Márquez lucía como un autor ideal para Pakistán. ¿Por qué lo dijo? Mi padre lo admiraba mucho. Lo consideraba un hombre muy culto y educado.

Proveniente de un país del Tercer Mundo, quien logró llegar a una audiencia mundial con historias de su infancia. Pensaba que si uno era como él también se podría volver un buen escritor.

Usted también confesó su simpatía por su literatura .

Me gusta cualquier escritor que cuente historias humanas, las que son más sobre personajes que sobre hechos. Si te gusta la gente y estás interesado en lo que le sucede y haces con eso una historia, puedes escribir lo que quieres y del tamaño que quieras.

¿Fue difícil escribir un libro tan personal como ‘Mi oído en su corazón’? Siempre es difícil escribir un libro. Es complicado porque cuando lo haces debes sentir que haces algo que nunca habías escrito. Me parece que los libros difíciles son siempre más interesantes.

¿Su éxito como escritor cumple el sueño de su padre, un escritor frustrado? Creo que sí, por cuanto mi padre quiso ser un escritor publicado y no lo fue y creo que él quiso que yo lo fuera. Aunque mi padre pensó que él era mejor escritor que yo, cosa en la cual me gusta decir que estoy de acuerdo, especialmente porque eso lo animaba.

Usted anticipó en sus libros el auge del fundamentalis mo ¿Qué fue lo que vió? Porque fui a Pakistán a comienzos de los años 80 y me di cuenta de la forma en que el país estaba cambiando, particularmente después de la revolución iraní. El Islam radical era una herramienta muy poderosa para la fuerza de los pobres del Tercer Mundo, pues era una forma en la cual se podían organizar y llevar a cabo una revolución real como la que sucedió en Irán.

Pude ver que la gente joven estaba luchando por convertir a Pakistán en una teocracia. Luego, en 1989, después de la condena a Rushdie, todos fuimos conscientes y sentimos los peligros del fundamentalismo islámico. En los años 80 y 90 surgieron nuevos fundamentalismos como el judaísmo sionista y el fundamentalismo cristiano en los Estados Unidos. Están retomando formas primitivas de las ideologías.

¿ Qué papel juegan en este panorama nombres como usted o el mismo Rushdie? Lo único que podemos hacer es escribir. Algunos escritores son escritores políticos como Samuel Beckett, pero no son como Rushdie o yo. Nosotros queremos divulgar lo que sucede en nuestro entorno. Los escritores somos una parte importante porque no militamos en ninguna ideología, partido político o religión y podemos contar lo que vemos por nosotros mismos.

¿Cómo lo afectaron los atentados de Londres? Me hizo pensar en los peligros del fundamentalismo, en Tony Blair, la guerra en Irak y las consecuencias de cualquier guerra. Me hizo pensar que debemos estar preparados para la Europa que tenemos que crear para los próximos 10 años. Cómo manejar la guerra islámica, particularmente con Turquía y demás.

Su literatura es cercana al rock y al cine. Crecí en los años 60 y 70, entre el pop, la liberación, el feminismo, movimiento gay, black power (poder negro). ¿Qué le quedó de haber conocido tan de cerca el movimiento punk de mediados de los 70? Estaba muy emocionado con lo que sucedía, pero veía que muchos de mis amigos se convertían en junkies (adictos a la droga). Tuve que distanciarme y dedicarme a aprender a escribir. Mientras muchos de ellos estaban afuera divirtiéndose yo trabajé muy duro encerrado en un cuarto.

¿Cómo fue su nominación al Oscar por ‘Mi pequeña lavandería’? Fue un episodio feliz. Un sueño. Era muy joven y estaba nominado a un Oscar por mi primera película. Nunca se me ocurrió pensar que algo así me podría suceder. Pero quería volver a Londres, no quería vivir allá. Me pude haber quedado, pues tuve ofertas de trabajo interesantes, pero quería escribir sobre mi sociedad y mi entorno.

¿En dónde se siente más cómodo, escribiendo para cine o para televisión? Para el cine es muy molesto porque hay mucho dinero y mucha gente envueltos.

Actualmente estamos grabando una película escrita por mí. Se titula Venus, pero es molesto, porque filmamos durante tres semanas y luego el actor principal, Peter O’Toole, se rompió la cadera, así que tuvimos que suspender la filmación y se acabó el presupuesto. De tal manera que no sé si terminaremos la película.

En su nuevo libro también asegura tener dificultades con la poesía.

No puedo escribir poesía. Siempre tengo la palabra equivocada, en el lugar, momento y orden equivocado. Sin embargo, cuando quiero escribir y no estoy trabajando alguna historia o ensayo escribo poesía, pero no soñaría con publicarla, me daría vergüenza.

*Traducción Cristina Pignalosa Literatura en pantalla En el cine el fuerte de Kureishi son los guiones pero ha dirigido y actuado.

Es el responsable de la adaptación de sus relatos ‘Mi hijo el fanático’, ‘El buda de los suburbios’ y ‘Londres me mata’, esta última película también la dirigió. También escribió ‘Venus’, ‘La madre’ y ‘El dios de las pequeñas historias’. Apareció como actor en la producción ‘The attendant’. En ‘Intimidad’ aportó las historias

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