Cuáles son los líos de Piñacué

Cuáles son los líos de Piñacué

(EDICIÓN BOGOTÁ) En los últimos días lo poco que estuvo tranquilo en el resguardo indígena de Calderas, en Inzá (Cauca), fue el agua que baja cristalina por las faldas del lugar. El viento zumbó con fuerza sobre los tejados como anunciando que las cosas no estaban bien.

15 de enero 2006 , 12:00 a.m.

Así como la brisa, las noticias sobre los líos del senador Jesús Piñacué con miembros de su comunidad corrieron por el caserío.

Primero, en una reunión de gobernadores indígenas del municipio le quitaron el cargo de capitán del resguardo y luego, en medio de una fiesta en la que la chicha y el guarapo compartieron honores con la cerveza, la situación reventó. Piñacué terminó agarrado a puños con el gobernador del resguardo, Ovidio Guaguas (su primo), y perseguido por varios moradores del lugar.

Los nativos le reclamaban porque denunció ante la Contraloría el manejo de recursos del Cabildo.

Piñacué declaró que en Calderas hay un complot en su contra. El resguardo es pequeño y casi todos sus integrantes son familiares.

Como sea, esta no es la primera vez que el líder indígena enfrenta la ira de su propio pueblo, aunque Gelmis Chate, presidente de la Asociación Juan Tama, que agrupa a los cabildos de Inzá, dijo que este caso ya fue solucionado internamente y que es básicamente un conflicto familiar entre el senador, sus hermanos y primos.

Los hermanos Piñacué ya están haciendo carrera política en el Cauca. Daniel es diputado y Victoriano es concejal de Inzá. Además, Fabiola (otra hermana) es la abanderada del proyecto Coca Nasa, que produce agua aromática, vino y gaseosa de coca.

Por eso, algunos en Calderas opinan que el congresista teme perder el poder que tiene en la zona. “Él se considera un mesías para los nasas de Calderas, pero acá nadie se come ese cuento, sabemos que también se equivoca”, comentó un comunero.

Lo cierto es que Piñacué ya ha violado el pacto tácito de obediencia que existe entre las comunidades indígenas y que consiste en acatar las decisiones que se toman en asambleas y ceñirse a lo que ordena la jurisdicción indígena.

La primera vez fue en julio 1998, cuando fue castigado con un baño en las gélidas aguas de la laguna de Juan Tama, por apoyar la aspiración presidencial de Horacio Serpa, algo no aprobado por las comunidades.

En el 2005 cuando la Alianza Social Indígena definía su candidato al senado, Piñacué se negó a aceptar este cargo pues consideraba que eso dividiría al pueblo nasa por sus discrepancias políticas con los paeces del norte del Cauca, que se quejaban porque él no los tenía en cuenta. Después aceptó.

Por eso el enojo cuando llamó a la Contraloría para revisar cuentas, pues consideran que violó el conducto regular pues ese trabajo de control le correspondía a él como capitán.

Para algunos en Calderas esta historia no es más que una estrategia política para llamar la atención de los electores que supieron de él en 1991 como candidato a la Cámara y después, en el 94, fue fórmula presidencial con Antonio Navarro Wolff. En 1998 fue elegido senador.

El pasado 6 de enero en una reunión de los cabildos de Inzá se ratificó el respaldo a la candidatura de Piñacué al Senado y se dio por concluido el impasse ocurrido en Calderas.

PROBLEMAS DE FAMILIA El génesis de esta novela, como la llama el mismo Jesús Piñacué, fue su decisión en el 2004 de pedirle a la Contraloría General de la Nación que revisara las cuentas del Resguardo de Calderas.

Evaluar el manejo del dinero era una de sus funciones como capitán del Cabildo, sin embargo, consideró que estaba impedido pues el gobernador de entonces (2004) Manuel Santiago Piñacué Achicué, es uno de sus primos.

“Yo no puedo ponerme a proteger a mi familia y el problema radica en que todos esperan que en este tipo de casos yo sea solidario”, cuenta.

Reconoce que ha tenido inconvenientes con algunos de sus parientes e incluye el caso de su hermana, quien maneja el comercio del té de coca, pues él ha planteado que este deje de ser un negocio particular y lo asuma la comunidad.

Piñacué asegura que estos “tropiezos” no lo han alejado de su comunidad y que allí continuará porque son muchas las necesidades que tienen.

Según él, esto tampoco le afecta su campaña política y dice que está trabajando para seguir en el Senado.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.