IBM DICE QUE YA DEMOSTRÓ QUE ESTÁ COMPROMETIDO CON EL SISTEMA OPERACIONAL EL GIGANTE AZUL DEL UNIX-

IBM DICE QUE YA DEMOSTRÓ QUE ESTÁ COMPROMETIDO CON EL SISTEMA OPERACIONAL EL GIGANTE AZUL DEL UNIX-

BM anunció que en los próximos 2 años invertirá un millón de dólares diarios en el desarrollo y perfeccionamiento del AIX, su versión propia del sistema operacional Unix. Esta cifra, según los analistas, supera la futura inversión de todas las otras compañías de la industria para el mismo propósito. En repetidas oportunidades IBM ha señalado su interés por este sistema y ha afirmado que quiere lograr con el AIX la mejor versión del mercado. Cuando IBM desarrolla un nuevo producto --dice John Akers, su presidente-- lo hace con la intención de que sea el primero de su clase... AIX es uno de tales casos .

29 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

IBM desea convertirse en el proveedor líder de los sistemas tipo Unix y así repetir la historia de mercadeo de su PC, que a pesar de ingresar tarde a la comercialización, bien pronto alcanzó el primer lugar en ventas y el completo dominio de ese sector, imponiendo sus normas y estándares.

Cuando lanzó en 1964 la serie 360, IBM cambió completamente la arquitectura empleada en el anterior computador 1401 con el cual se posicionó en el primer lugar de la industria.

La gran novedad fue un programa de control que automatizaba su operación denominado sistema operacional. A partir de ahí todos los computadores se han diseñado bajo tal concepto, quedando los programas y aplicaciones completamente dependientes de él.

Es natural que surgiera desde entonces la inquietud de contar con un sistema operacional no dependiente, que permitiera correr los mismos programas en computadores de diferentes modelos y compañías.

Los laboratorios Bell de la ATT tenían un problema de este tipo por la multiplicidad de marcas de sus computadores y como solución desarrollaron el sistema operacional de tiempo compartido Multics.

Kent Thompson y Denis Ritchie fueron dos ingenieros de la Bell que quisieron preservar aspectos positivos de este sistema y complementarlo con ideas propias. Basadas en él, escribieron en 1969 el Unics que terminó llamándose Unix.

Este tenía un sistema de archivo jerárquico, otro especial para dispositivos y directorios, un interpretador denominado shell , proceso de textos y de gráficos, la capacidad de trabajar con más de un usuario al tiempo, una excelente aptitud para el proceso de voz, imágenes y cálculo técnico. Y lo que era más importante: era independiente del hardware en que se corriera, por lo cual se podía usar fácilmente en computadores de diferentes proveedores. Resultado: un sistema operacional no cautivo de una marca. Esto es un sistema abierto.

Como la ATT no tenía el propósito de comercializar Unix, se lo facilitó a varias universidades con la condición de no venderlo, aunque tampoco le impidió cederlo a otros. Y exactamente esto hicieron ellas con quienes tenían proyectos conjuntos o querían usarlo, especialmente instituciones del sector académico y científico. En este entorno fue explosiva su difusión. Expansión El 25 por ciento de la demanda actual de computadores corresponde a soluciones intensivas en proceso de voz, imágenes y cálculo técnico --el punto fuerte de Unix-- y el otro 75 por ciento a procesos transaccionales.

Por eso, no es de extrañar el interés de IBM por este nuevo sistema operacional. A mediados de los 80 IBM empezó a enterarse que muchos de sus clientes de ingeniería, industriales, periódicos, revistas, cadenas de radio y TV le pedían el Unix no para los sistemas centrales sino para ciertos departamentos técnicos o especializados. Como resultado se inició el proyecto AIX.

En 1980 utilizaban Unix 10.000 computadores y diez años después 1 800.000, de los cuales un millón lo habían escogido en los últimos dos años. Esta tasa de crecimiento en el decenio, era bien superior al del sector tradicional de los sistemas propios de IBM, que aumentó entre un 13 y un 20 por ciento.

Se pronostica que en el futuro cercano las 500 empresas más grandes de los Estados Unidos incrementarán cinco veces el uso del Unix y que 60 por ciento de las aplicaciones de oficinas trabajarán con él, especialmente aquellas que usan el proceso de imágenes y voz.

Los nuevos fabricantes de computadores suelen seleccionarlo como sistema operacional por el ahorro en tiempo y dinero. Importantes casas de software están conviertiendo sus programas bajo Unix y a medida que aumenten las aplicaciones disponibles, más empresas estarán interesadas en trabajar con él. El AIX Cuando trató de llegar a un acuerdo con los propietarios del Unix para que le autorizaran la licencia de uso, IBM descubrió que bajo el mismo nombre había muchos productos que no eran 100 por ciento iguales, porque además del de ATT estaban varias de las universidades, y todos tenían serios problemas (bugs) por corregir.

IBM llegó a la conclusión de que era más fácil y tenía un costo menor volver a codificar el Unix. Sus laboratorios debían incorporarle las adiciones o mejoras de los diferentes sistemas existentes y aquellos servicios que facilitaran la conexidad con redes SAA, la arquitectura estratégica de IBM para el proceso cooperativo entre los computadores empresariales y los personales. Nació entonces el AIX, con versiones para el PS2/, RISC6000 y S/390.

Su diseño, aseguran los voceros de IBM cumple con 3 requisitos fundamentales: portabilidad de aplicaciones, o sea que un programa trabaje en procesadores diferentes sin tener que convertir la codificación; escalabilidad o ampliación de escala, que implica poder mover las aplicaciones y archivos entre computadores de diferentes rangos o capacidad de cómputo; e interoperabilidad de redes, o la factibilidad de que con el mismo programa se trabaje en múltiples redes con computadores de distintos proveedores.

Para demostrar su éxito en Unix, IBM dice que en 1989 la Open Software Foundation (OSF), cuya misión es producir un sistema de muy alta calidad que sea neutro para los fabricantes, compradores y universidades, conmocionó al mundo tecnológico cuando informó haber seleccionado el núcleo del AIX como la base de su futuro sistema.

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