Restauración en el teatro Faenza

Restauración en el teatro Faenza

La cuchilla de la restauradora ha descubierto, tapada por capas y capas de barniz, la pintura de un rostro alargado, distorsionado con una mueca, que se proyecta hacia quien lo contempla desde un fondo de molduras y follajes. El conjunto ha sido pensado para fingir un relieve.

28 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

Se trata de un motivo inspirado en aquellos que decoraban en Roma las thermae de Tito o la domus aurea de Nerón y que, adoptados por los pintores del Renacimiento, se hicieron populares en el siglo XVI; motivos que al ser asociados con las grutas dieron origen a la palabra castellana ‘grotesco’.

Pero este grotesco o grutesco no se descubre en Roma, sino en un teatro construido en la segunda década del siglo XX en Bogotá.

Allí estuvo escondido ese rostro como un fragmento mínimo de una rica y rara decoración mural, que quizás cubra todo el recinto. No había memoria de su existencia ni se han hallado fotografías que lo muestren descubierto, como lo estuvo sin duda. La mano probable de Mauricio Ramelli –de los Ramelli que vinieron de Suiza a decorar el Colón– dibujó sus contornos en un costado del balcón del teatro Faenza.

El Faenza, donde muchos bogotanos conocieron el cine, luego el cine sonoro y luego el de color; el Faenza de las revistas de la Tórtola Valencia, de las comedias de Campitos y de las puestas en escena del Mártir del Calvario; el Faenza de las batallas de flores en los reinados estudiantiles y de tantos actos sociales y reuniones políticas de trascendencia nacional.

Más tarde los gustos e intereses de otras épocas sepultaron ese rostro bajo una gruesa cobija de desdén. Hoy sale a la luz de nuevo y con él resucita, casi de sus escombros, todo el lugar.

Un grotesco en un edificio laico de Bogotá es una rareza profunda; todo el Faenza es una rareza profunda en lo histórico, artístico y cultural.

Detrás de la bella herradura art nouveau de su fachada, el grotesco, en vez de ser incongruente, debió ser una fina alusión al origen y al nombre del teatro. Como se sabe, este fue levantado en el sitio donde funcionó la fábrica de loza de don José María Sáiz, llamada Faenza por la ciudad italiana famosa por su mayólica, notable por su decoración. Para decorar a la maiolica, sus artífices copiaron sobre ella los grotteschi rescatados por el Renacimiento.

Los Ramelli, conocedores de la historia de las artes europeas, pudieron pensar en el Faenza como una porcelana decorada a la faience. Para fortuna de los bogotanos, los grotescos sobrevivieron a los abusos del tiempo y allí estarán para ser vistos por todos en su lugar.

Y la fábrica de loza debió haberse fundado en un sitio con tradición alfarera. Los arqueólogos que hoy exploran su subsuelo han encontrado que su arcilla sirvió desde épocas coloniales, si no prehispánicas, para la elaboración de cerámica, por muiscas, al parecer.

Como una cápsula del pasado, el teatro ha venido revelando en estos últimos dos años los tesoros que guarda en su interior: poemas de amor prohibido, elaborados encajes de yeso, una filigrana poderosa en su diseño estructural.

Bajo la dirección de Claudia Hernández y con Alberto Saldarriaga como asesor, la Universidad Central ha asumido la restauración del Faenza como un proyecto universitario riguroso y respetuoso, para rescatar su vieja gloria de cine y de teatro; para hacer que luzca de nuevo como una porcelana en el corazón de la ciudad.

Hasta por su historia negra de los lustros más recientes es mágico el Faenza. Las ciudades, como las personas, son su memoria y su dignidad, y necesitan belleza. Eso es lo que la Universidad quiere que hallen en el Faenza los bogotanos y Bogotá.

* Ex rector de la Universidad Nacional; rector de la Universidad Central

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.