Ventura en la primera y Bolívar en la segunda

Ventura en la primera y Bolívar en la segunda

Cali comenzó su feria con pie derecho.

27 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

En la noche del 25, el público que logró abrirse paso hacia la plaza entre una descomunal y llovida cabalgata, presenció el debut en Cañaveralejo del rejoneador portugués Diego Ventura, quien como tercer invitado de un mano a mano entre los espadas caleños Diego González y Ramiro Cadena, terminó robándose la noche y haciendo sombra sobre sus alternantes. Todo porque toreó muy bien a caballo, con una cuadra torera y noble. Cortó dos orejas en su primer toro de Mondoñedo, al que hizo lucir.

El encierro de esta divisa, como siempre aquí, lujosamente presentado, tuvo dificultades más cercanas a la mansedumbre que a la bravura. Los esfuerzos de los de a pie se estrellaron contra ellas y se agravaron por el mal uso de las espadas. Pero en el tercer toro de la tarde, con una galopada plena de alegría y acierto, en que brilló la suerte suprema ejecutada con pureza inverosímil, el portugués alcanzó el triunfo y la puerta Señor de los Cristales.

Ayer, en tarde soleada, tres cuartos de plaza estaban expectantes por el debut de Manuel Jesús ‘El Cid’, triunfador de la temporada española 2005; por la reaparición de César Jiménez, líder de las estadísticas en los años 2003 y 2004; y por el regreso del autor de la mejor faena en la plaza de Cali el año pasado, Luis Bolívar.

Ante los terciados y broncos toritos de Alhama naufragó la expectación por las figuras españolas. ‘El Cid’ solo estuvo decoroso y Jiménez cargó con una bronca de padre y señor mío, cuando confesándose incapaz de resolver los problemas del quinto de la tarde, entró a matar sin haber hecho faena.

En los toros la sorpresa siempre salta por donde menos se le espera. El caleño Luis Bolívar, el modesto del cartel, sobrado de valor y alegría, cuajó dos faenas en las cuales la emoción y la decisión tapaban las eventuales imperfecciones de las suertes y el mal estilo de los toros.

Con una oreja de cada uno salió a hombros de Cañaveralejo después de haberle hecho honor al brindis que hizo por los micrófonos: “va por mi madre que está en España y por ella me jugaré la vida”. Se la jugó. Acto seguido se puso de rodillas en la puerta de toriles para ejecutar dos largas cambiadas y lo que siguió fue pandemonio. La presidencia negó la furiosa petición de una segunda oreja que hacía la concurrencia. Una tarde en la que brilló la garra colombiana.

- El cartel de hoy Hoy, correrán los pitonudos toros de Guachicono para los matadores españoles Luis Miguel Encabo, (debutante), Sebastián Castella y el caleño ‘Paquito Perlaza’.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.