Evo, virtual presidente de Bolivia

Evo, virtual presidente de Bolivia

Evo Morales Aíma, un indígena aymara de 46 años, según coincidían los sondeos a boca de urna de por lo menos dos empresas encuestadoras, se encaminaba anoche, a convertirse en el próximo presidente de Bolivia, a partir del próximo 22 de enero. (VER INFOGRAFÍA)

19 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

Al cierre de esta edición, su contendor, el conservador Jorge ‘Tuto’ Quiroga reconoció públicamente su derrota, felicitó a Morales por el triunfo, y anunció que permanecerá en el país.

Poco antes de las 8 de la noche, conteos rápidos realizados por las consultoras Apoyo y Equipos Mori lo presentaban con el 49,9 y el 50 por ciento de los votos, contra el 33,1 y 32,9 del conservador Jorge ‘Tuto’ Quiroga.

Con el 50 por ciento más un voto, de acuerdo con la legislación electoral boliviana, el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) automáticamente es el Presidente.

Morales se convierte así en el primer indígena presidente en la historia de Bolivia y, además, en el mandatario elegido con la votación más alta desde la recuperación democrática del país, en 1982.

Se esperaba que la Corte electoral Nacional divulgara, hacia la medianoche, unos resultados parciales con base en el conteo de alrededor del 10 por ciento de los votos. Pero el escrutinio definitivo de los votos solo estará listo el próximo viernes.

La votación del MAS para Congreso también fue sorprendente, pues habría obtenido 13 senadores contra 13 de Podemos, el partido de Quiroga, y dos prefecturas (gobernaciones: Oruro y Potosí), cuando se vaticinaba que obtendría minoría en el Congreso y ninguna prefectura (gobernaciones).

La jornada transcurrió en paz, con una atmósfera de fiesta muy distinta de los tiempos de disturbios, bloqueos y gases lacrimógenos que han vivido los bolivianos en los últimos años.

Los bolivianos acudieron a las urnas hasta las 16:00 (15:00 en Colombia), hora en que tomaron fuerza las denuncias sobre miles de personas que no pudieron votar porque fueron depuradas del censo electoral. Esto no empañó el ánimo con el que las dos Bolivias buscaron decidir qué camino tomará el país, tras la crisis del 2003 que eyectó del poder al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, y dejó como presidente a Carlos Mesa, que también salió por la presión popular.

En El Alto, donde en 2003 murieron más de 60 personas en la represión a las revueltas, la mayoría indígena inundó las escuelas para emitir su sufragio.

“Voto al Evo porque quiero ver qué hace. Se cansó de bloquear el país, insistió e insistió, y le doy la oportunidad, para que vea que no será tan fácil”, explicó la comerciante Jacinta Aruquipa.

Isabel Mendoza, 72 años, una aymara, no dejaba de repetir: “Es la hora de que se terminen las injusticias y las marginaciones contra nosotros”.

En El Alto, el dirigente cocalero recibió el apoyo de las urnas, pero, paradójicamente, no faltaban los escépticos. “Yo lo voto a Evo, pero tengo miedo de que no tenga capacidad para gobernar”, opinó Brenda López.

ANÁLISIS Más medio milenio necesitaron los originarios bolivianos para intentar torcerle el brazo a ese destino de pobreza y marginación al que parecen condenados.

Un indígena, convencidamente de izquierda, parece que llega al poder, con un programa “revolucionario y marxista”, a ojos de la comunidad internacional.

Pero si se observa, en patrones económicos como el ingreso per cápita de 830 dólares desde 1993 hasta hoy, o si se considera que en la segunda reserva de gas de América Latina el 87 por ciento de los hogares carecen de gas natural, se ve que algunas propuestas de Morales no pasan de reformistas, en lo local.

Un gobierno de Morales se perfila poniendo todas sus energías en la Asamblea Constituyente de junio (posiblemente), para cumplir con la Agenda de Octubre (nacionalización del gas, autonomías y descentralización del poder central) y adoptar las primeras medidas prometidas de redistribución del ingreso, para garantizar cierta gobernabilidad. Amén de tratar de construir una relación con Estados Unidos, que no se perfila tranquila. Pero aún así, Morales y su equipo, están obligados a moverse rápido y bien para desactivar esa bomba que desde hace más de dos años es Bolivia.

J.V.

130 Diputados, 27 senadores y, por primera vez, nueve prefectos o gobernadores regionales, fueron elegidos ayer en Bolivia, además de los cargos de Presidente y Vicepresidente

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.