La OMC tiene la tarea de dirimir en 700 pleitos

La OMC tiene la tarea de dirimir en 700 pleitos

A pesar de que el tema agrícola es el punto crítico de las discusiones entre los países ricos y pobres para avanzar en la liberación del comercio mundial, sólo representa el 7,4 por ciento de las disputas que estudia la OMC. (VER GRAFICA: PAÍSES CON MAYOR NÚMERO DE DISPUTAS EN LA OMC)

12 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

Hasta el segundo trimestre de este año, la Organización Mundial del Comercio (OMC) contabilizaba un total de 698 pleitos de los cuales sólo 26 eran estudiados bajo la denominación de productos agrícolas. Sin embargo, el organismo tiene abiertos otros pleitos sobre productos agrícolas bajo denominaciones especiales para banano (7), arroz (4), trigo (4), cereales (3), café (2), coco (2), naranja, algodón, manzanas y maní.

Sin embargo, la OMC dedica más tiempo para encontrar solución en disputas que tienen que ver con medidas antidumping (60), seguido del tema de salvaguardias (34), el acero (30) y los derechos de propiedad intelectual (28). El dumping hace referencia a la exportación de productos a un precio inferior a su valor normal, es decir, al costo de producción, en muchos casos gracias a las ayudas directas que ofrecen los gobiernos a los productores.

Esas ayudas se han convertido en el origen de las disputas entre los países en desarrollo y los países industrializados que utilizan este tipo de mecanismos para proteger a ciertos sectores con gran poder de presión.

El capítulo agrícola se mantiene como el principal escollo en las negociaciones de la OMC, principalmente por los desacuerdos que persisten en torno a la eliminación de los subsidios en los países desarrollados, principalmente Europa y Estados Unidos.

Y es precisamente la primera potencia económica mundial, la que mayor número de controversias enfrenta, ya sea como demandante (81 casos) o como demandado (90), seguido por las denominadas comunidades europeas (123 casos en total).

De los casi 700 casos que se dirimen al interior de la OMC, Estados Unidos está involucrado en la cuarta parte (24,5 por ciento), la misma cantidad que suman otros 47 países. Del total de 149 países miembros de la OMC, sólo 57 países están envueltos en disputas, entre ellos Colombia que reclama en cuatro casos y en uno como demandado.

Desde mañana y hasta el próximo domingo se reunirán en Hong Kong los 149 países de la OMC, para derribar las barreras que obstaculizan el comercio internacional.

Las diferencias entre los principales negociadores -Estados Unidos, la Unión Europea y el G20 encabezado por Brasil e India-, parecen insalvables en la agricultura y los bienes industriales y servicios, los principales capítulos de la Ronda de Doha, lanzada en la capital de Qatar sólo dos meses después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

El fracaso de la reunión de Cancún (México) en 2003 planea en la mente de todos después de que los países emergentes del G20, liderados por Brasil, emergieran como la llave maestra que abrirá la puerta a un acuerdo final.

La guerra de acusaciones haciendo recaer en el otro la culpa de un fracaso se sucede mientras se intenta salvar la Ronda de Doha.

El director general de la OMC, el francés Pascal Lamy, ha tratado de calmar los enardecidos ánimos al asegurar que las ofertas que hay sobre la mesa pueden traducirse ya en un buen resultado para el desarrollo. "Sería un desastre si lo que hemos conseguido desaparece porque no hemos logrado hacer avanzar la negociación", advirtió.

Y es que según el reglamento de la OMC no hay acuerdos parciales sin un acuerdo global. Según el Banco Mundial, la conclusión de la Ronda de Doha, también llamada Ronda del Desarrollo, cuya negociación tenía que haber concluido ya el año pasado, aportaría unos beneficios de cerca de 300.000 millones de dólares anuales con la reducción de aranceles y de subvenciones.

-El último año.

Las posiciones de Europa y Estados Unidos no convencen a los analistas. "No va a pasar nada en Hong Kong, pues no habrá acuerdo sobre agricultura", afirmó Riordan Roett, de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (Sais, en inglés).

Sin embargo, no todos son tan pesimistas. "Todo el mundo sabe que el punto final (de las negociaciones) es dentro de un año", destacó Arvind Panagariya, profesor de la Universidad de Columbia.

Panagariya dijo que es lógico que los países no estén dispuestos a presentar su oferta final en Hong Kong, sino que esperen hasta el último momento para destapar sus cartas en el juego negociador del tira y afloja.

Aun así, E.U. no quiere que lo que quede al final sea un pacto comercial descafeinado, que no suponga una ampliación importante de los mercados para sus multinacionales.

"Si intentamos pasar por Hong Kong con un acuerdo diluido, desperdiciaríamos la oportunidad de realmente aumentar el crecimiento mundial", dijo Portman.

.

-Negociación agrícola, el principal punto de desacuerdo entre países ricos y en desarrollo.

Ginebra. La agricultura se convierte en el sector económico cuya liberalización comercial más enfrentamientos suscita y ello a pesar de que sólo representa el 10 por ciento de los intercambios comerciales globales.

Todos los países reconocen que la agricultura y sus tres pilares -las ayudas internas, los subsidios a la exportación y el acceso a los mercados de esos productos- son el motor de esta negociación, que también afecta a otros sectores de mayor importancia económica como son el acceso a los mercados para bienes industriales (Nama) y los servicios, entre otros.

Sin embargo, el 70 por ciento de los pobres del planeta viven en zonas rurales y dependen de la agricultura para sobrevivir, mientras que los países más ricos del mundo, como Estados Unidos o la Unión Europea (UE), destinan casi 1.000 millones de dólares diarios a sus sectores agrícolas y apenas llegan al 2 y 3 por ciento de su población activa.

Se trata de ayudas que, en su mayoría, son vistas como factores que distorsionan el comercio internacional y que impiden a los países más pobres vender sus productos agrícolas en los mercados de las naciones más poderosas.

Además de la Unión Europea y Estados Unidos, todos los bloques negociadores como el Grupo de los Veinte (G-20) de naciones en desarrollo y en su mayoría exportadoras agrícolas, del Grupo de los Diez (G-10) de países ricos e importadores netos de alimentos, o del casi centenar de economías menos avanzadas, principalmente africanas, han presentado sus propuestas.

La propuesta europea al capítulo agrícola de la Ronda del Desarrollo de Doha, lanzada hace cuatro años en la capital de Qatar, consiste en líneas generales en recortar en el 70 por ciento los subsidios internos que distorsionan el comercio, mientras que Washington plantea rebajarlos el 60 por ciento.

Esas iniciativas han sido consideradas 'insuficientes' por los países en desarrollo, que reunidos en su mayoría en el G-20 y bajo el liderazgo de Brasil e India, quieren más generosidad de esos socios.

Sin embargo, el principal negociador de la UE, el comisario de Comercio, Peter Mandelson, considera que la oferta agrícola de Bruselas es definitiva y sin lugar a cambios, a menos que la Unión Europea encuentre la misma generosidad de los países en desarrollo en cuanto a acceso a mercados de bienes industriales.

Estados Unidos quiere que la UE, Japón y los otros del G-10 amplíen sus recortes en los apoyos internos permitidos por la OMC hasta el 80 por ciento.

Propone, además, limitar los apoyos internos autorizados por la OMC, no vinculados a la producción, con efectos mínimos sobre los precios y considerados como menos distorsionantes del comercio internacional, al 2,5 por ciento.

De los diferentes apoyos que en las naciones más ricas se conceden a la agricultura son los destinados a las exportaciones los considerados como los más dañinos, ya que afectan a los precios globales y representan una penalización para los pequeños agricultores de economías en desarrollo. Agencias .

-Las propuestas de Europa y E.U.

En cuanto a los subsidios al agro, tanto Europa como E.U. se han mostrado dispuestos a negociar su eliminación, pero las fechas para hacerlo son variadas y dependen de los productos.

Aquí Bruselas busca que Washington ponga fin a la ayuda alimentaria que ese país concede a los países más pobres y que supone una penalización para los pequeños agricultores de esas economías.

En el apartado de acceso a los mercados de productos agrícolas, la propuesta de la UE ha sido atacada tanto por países en desarrollo como Brasil, como por desarrollados como Australia o E.U., que propone recortar los aranceles el 90 por ciento.

Lo que une a esas economías tan dispares es que las tres son exportadoras de productos agrícolas, así como su petición de que la UE vaya más allá en su propuesta de recortar los aranceles agrícolas entre el 35 y el 60 por ciento.

Para los países europeos, la propuesta estadounidense de bajar esos aranceles el 90 por ciento es "inverosímil, porque su efecto sobre los sectores más protegidos sería devastador, y llevaría a una pérdida de puestos de trabajo y de nivel de vida".

La Unión Europea recuerda, además, que ya otorga un nivel de acceso preferencial a sus mercados a los productos de 80 países en desarrollo de Africa, Caribe y Pacífico (ACP), y que quiere mantener tarifas altas para unos 160 productos agrícolas considerados como 'sensibles'. Efe .

-Reforma marginaría a pobres.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió que los beneficios de una reforma en este sector podrían marginar a los más pobres, a menos de que se desarrollen con urgencia políticas complementarias e inversiones adecuadas.

En su informe sobre el estado mundial de la agricultura y la alimentación 2005, la FAO asegura que la liberalización del comercio, por sí sola, no es suficiente. Hay que completarla con políticas e inversiones que permitan a los más pobres sacar beneficio de las nuevas oportunidades y protejan a las franjas vulnerables de los altibajos en las relaciones comerciales.

El informe de la FAO explica que la liberalización favorecerá sobre todo a los países industrializados, porque sus sectores agrícolas son los más distorsionados por las políticas actuales. Los consumidores de los mercados protegidos y los productores de los países con bajo nivel de ayuda interna tienden a ser beneficiados.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.