La comedia de los geochistes

La comedia de los geochistes

(EDICIÓN BOGOTÁ) (OPINIÓN 1-19) ¡Otra vez el Icfes! El de los colegios. Y otra vez la vanagloria (vana gloria) de los colegios poco serios (nada serios, para ser exactos) que no presentaron a todos los alumnos sino a los “buenos”, buenos entre comillas, porque “los malos”, malos entre comillas, les dañan los resultados y el dudoso prestigio.

06 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

Y no solo los colegios, también los padres de familia que se prestan a la farsa sabiendo que el colegio donde se educan sus hijos no es del todo ético al excluir de exámenes a los que tienen derecho todos los alumnos matriculados. Y también los periodistas, que andan detrás de chivas y sacando resultados y haciendo comentarios, sabiendo que los resultados de esos colegios no son los correctos. Y el Gobierno, que se presta para la farsa, porque no ordena por decreto, o por lo que sea, que todos los alumnos de undécimo grado sean presentados a examen.

En esta columna comenté hace un año cómo el colegio que obtuvo el máximo resultado en el país, en geografía, presentó un solo alumno. Uno no más.

Y hablando de geografía, los resultados de este año muestran que fueron los más pobres en el país. Y yo me digo: estos lodos vienen de aquellos polvos.

Hace unos años se le dio duro al aprendizaje de memoria, al memorismo. Y eso estuvo muy bien. Pero anexo a ello se dijo que en geografía y en historia había que aprender procesos y analizarlos, desechando los nombres, las fechas y los lugares. Y ello fue fatal y era fatal. Lo primero no excluía lo segundo.

Maestros de colegios muy bien calificados en el Icfes me cuentan las genialidades geográficas de sus alumnos. Un maestro les presentó en blanco el mapa de Colombia y les dijo que dibujaran, de memoria, más o menos, el trazado de las cordilleras. Ningún alumno, por supuesto, lo pudo hacer más o menos.

No se trataba de total exactitud, sino de una idea más o menos válida. Hubo alumnos que trataron de dibujar solo dos cordilleras. Algunos las imaginaron partiendo del trapecio amazónico; muchos las hacían llegar hasta morir en el Atlántico; hubo trazados que comenzaban bien, en el departamento de Nariño, pero terminaban en el Orinoco, atravesando todos los Llanos Orientales; alguno llevó la Cordillera Occidental por el Chocó hasta meterla en Panamá, descaradamente.

El ensayo con los ríos fue igualmente divertido. El nacimiento del Magdalena fue ubicado por algunos en la selva amazónica; otros lo hacían desembocar en La Guajira; muchos no sabían entre cuáles dos cordilleras ubicarlo y así lo confundían con el Cauca. El Patía nadie supo ubicarlo. Varios acertaron con el nacimiento del Caquetá pero lo mandaban correr en todas las direcciones, menos en la correcta.

Para algunos de estos aventajados alumnos, Bogotá se encuentra en la Cordillera Central. Ninguno supo ubicar más o menos la isla de Gorgona y varios se la endilgaron al Océano Atlántico. San Andrés y Providencia para algunos se encuentra al norte de La Guajira. Ríos Menores, si así se puede llamar al Meta y al Guaviare, son totalmente desconocidos para estos alumnos. Me dice el profesor que un alumno dijo que el Meta desemboca en el Océano Pacífico. Pero todos, obviamente, ubicaban muy bien a Miami.

andréshurtadogarcía@hotmail.com

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