Protección de la competencia: hay vientos de reforma

Protección de la competencia: hay vientos de reforma

En el círculo de los abogados se comenta que la agitación climática del 2005 tocó las puertas de la promoción y defensa de la libre competencia en Colombia, donde soplan vientos de reforma. En el primer semestre el opaco señorío de la Decisión 285 de la CAN llegó a su lánguido final con la adopción de la Decisión 608 -mucho más promisoria- y en el segundo semestre fueron radicados dos proyectos de reforma interna en el Congreso. Aunque el sistema Andino no ha despegado aún, va a sorprender cuando los interesados en la defensa y promoción de la libre competencia (empresas, gremios, etc.) en su condición de dolientes de las distorsiones anticompetitivas de los mercados tomen conciencia de la influencia europea en el diseño de la norma.

01 de diciembre 2005 , 12:00 a. m.

Es probable que tanto la Secretaría como el Tribunal de Justicia sigan la evolución europea en torno de los efectos comunitarios de prácticas que en principio se aprecian como internas. No será extraño que la CAN empiece a decir que más prácticas anticompetitivas de las que imaginamos afectan la competencia en la región y que por tanto debe aplicarse el régimen supranacional y sus sanciones. Nada despreciables si pensamos que pueden llegar al 10 por ciento de los ingresos brutos del infractor.

Otro aspecto que va a generar un impacto de importancia está en la prohibición clara y tajante de emitir regulaciones que afecten negativamente la competencia en la región. La jerarquía supranacional de la prohibición tiene la potencialidad de derogar el sinnúmero de leyes, decretos, resoluciones, etc. que de una u otra forma tienen precisamente ese efecto.

Aunque los escépticos andinos podrían argumentar el recurrente desconocimiento de las decisiones de esa organización, es necesario recordar que aunque finalmente éstas no se ‘caigan’ de todas formas queda la responsabilidad patrimonial del Estado infractor derivada de una sentencia andina de incumplimiento y a favor del o los afectados.

A nivel nacional, el proyecto de ley 108 por fin establece una sola autoridad, centralizada en la Superintendencia de Industria y Comercio y con un sólo régimen sobre prácticas restrictivas de la competencia, ajustando además las sanciones a los estándares internacionales (bastante más altas que las colombianas).

Por su parte, el proyecto que presentó el Gobierno sobre la forma como se debe aplicar el derecho de la competencia en el sector agrícola y otros temas instituye un mecanismo de fomento a la delación (rebaja del 60 por ciento de la sanción) que en otros lugares como Brasil ha tenido éxito.

Salvo el control que el segundo proyecto plantea sobre los agentes del sector agropecuario con posición de dominio en el mercado, que consideramos antitécnico, indebidamente intervencionista e irreal; estos dos proyectos tienen la virtud de no intentar una reforma total del sistema, pero sí introducir una mejoría indudable en algunos puntos clave. De llegar a buen término, estas reformas seguramente van a ser recordadas como el pequeño paso pero gigantesco salto de la protección de la libre competencia en Colombia.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.