ANTIGUA: BUEN PLANEAMIENTO URBANO

ANTIGUA: BUEN PLANEAMIENTO URBANO

Los buenos desarrollos arquitectónicos y urbanísticos sí existen en Bogotá, solo que hay que buscarlos en ejemplos aislados. Ese es el caso de Antigua, una de las urbanizaciones del norte con un prestigio bien ganado, donde muchas familias quisieran vivir, si sus ingresos económicos lo permitieran.

04 de noviembre 1991 , 12:00 a. m.

Con 238 casas, de marcado estilo inglés, rodeadas de jardines, zonas verdes y arborización, más parece un barrio londinense trasladado al desordenado casco urbano capitalino.

Está exenta de elementos que la hagan ver rimbombante, así como de lujos extravagantes. Por el contrario, es de una sencillez que cautiva.

Antigua, construida por Pedro Gómez Barrero, se asemeja a una pequeña ciudad verde. Internamente tiene tres calles amplias, pavimentadas, que son los ejes alrededor de los cuales se desenvuelve la urbanización. Estas vías tienen policías acostados , señalización, y hay que hacerles mantenimiento, taparles huecos, como a cualquier vía pública, solo que esta tarea no la hace la Secretaría de Obras Públicas, sino los mismos vecinos.

A través de la administración, los residentes también se encargan del mantenimiento de cientos de faroles del alumbrado público interno, del cambio de las redes de teléfono o de alcantarillado, cuando se deterioran, y de la recolección interna de las basuras. En otras palabras, es una comunidad prácticamente autosuficiente.

Una de las cualidades arquitectónicas y ambientales de este sitio es la forma como armonizan materiales nobles como el ladrillo rústico de las fachadas, la madera de los pórticos de las casas y los adoquines de los senderos para peatones y las zonas de parqueo.

Las casas están distribuidas por manzanas, en una extensión de terreno de 114.777 metros cuadrados, de los cuales 47 por ciento corresponden a áreas de cesión.

Es precisamente la abundancia de zonas comunitarias lo que hace de Antigua un lugar fuera de lo común. Cada familia se esmera por tener el mejor jardín, por cuidar las zonas verdes que le pertenecen. Aparte, la administración mantiene impecables los parques y las áreas empradizadas, colmadas de árboles, que abundan en este sector.

En Antigua no se ve un papel tirado en el suelo, ni siquiera una talega de basura. Para lograr esta disciplina, la comunidad requirió de un proceso de educación que hoy culmina, cuando la urbanización cumple sus primeros 15 años.

Es tal la organización de la comunidad, que Antigua es el único barrio en Bogotá que tiene estatutos aprobados por el Ministerio de Justicia sobre el comportamiento que deben seguir residentes y visitantes allí.

No se puede aspirar o martillar de noche, hacer escándalos, golpear, oír música estridente, es decir, está prohibido todo aquello que altere la tranquilidad del conglomerado. Es una especie de código de policía. Solo que allí es más estricto... y sí se cumple.

No ha sido difícil adaptarse a estos requerimientos, por lo que algunos han preferido irse.

Para Jorge Riaño, administrador del conjunto, si no hubiera sido por este manejo, Antigua ya se habría acabado. No todo es color de rosa...

Con todo, este empeño por tener un hábitat amable no ha estado exento de situaciones difíciles, normales dentro de la vida comunitaria. A la urbanización la cobija una reglamentación especial del Departamento Administrativo de Planeación Distrital (DAPD) que impide cualquier alteración a las fachadas y antejardines. No han faltado, sin embargo, las familias que decidieron construir unas pequeñas cabañas de madera en la parte trasera de las casas. Esto atemoriza a los residentes porque, de generalizarse, acabaría con la estética del lugar.

También han tenido problemas con algunos de los eucaliptos, pinos y urapanes, que fueron sembrados inicialmente por la constructora en forma indiscriminada y sin técnica. Su desproporcionado crecimiento amenaza con destruir las calles internas y algunas casas. La administración pidió el concepto de la CAR y la entidad autorizó retirar cerca de 250 árboles de este tipo. En su lugar, están siendo sembradas especies nativas, de las cuales ya hay más de 1.500.

Pero también estas urbanizaciones donde vive una comunidad heterogénea, integrada por presidentes de multinacionales, políticos, altos miembros de las Fuerzas Armadas, industriales y comerciantes presentan su paño de lágrimas al Distrito.

Se quejan de la falta de una ruta de buses o busetas que pase por el sector, calle 134 entre carreras 20 y 22. Nunca la han obtenido, a pesar de que han hecho la solicitud y de que es prioritaria, tanto para Antigua como para las urbanizaciones vecinas, dado que hay una alta población flotante integrada por vendedores, empleadas y vigilantes, entre otros. También la requieren los estudiantes del lugar y visitantes.

Al problema de la falta de transporte se suma la ausencia de fuerza pública en el exterior del sector. Solo hay celadores privados. De noche, da miedo transitar por el lugar, sobre todo para alguien que no tenga carro, ya que un buen tramo de Antigua colinda con el Club del Contry, que levantó un extenso y antiestético (a decir de la gente de la urbanización) muro de esterilla de guadua, a lo largo de varias cuadras, lo que hace más solitario y peligroso el lugar en las horas nocturnas. Estos lunares no han impedido, sin embargo, que las familias residentes en Antigua estén haciendo todo tipo de preparativos para celebrar, el próximo fin de semana, los 15 abriles de una urbanización que es modelo en desarrollo urbano y comunitario.

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