Peñalosa retira su candidatura

Peñalosa retira su candidatura

El ex alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, decidió retirar su candidatura presidencial y aspirar en cambio al Senado de la República, como cabeza de una lista independiente que lanzará para el Congreso. A pesar de su rigurosa formación como economista e historiador de la Universidad de Duke (E.U.), de tener maestrías en método de gestión y un doctorado en ciencia administrativa en París, Peñalosa es, fundamentalmente, un soñador.

20 de noviembre 2005 , 12:00 a.m.

Llegó a la conclusión de que no tiene suficiente fuerza electoral para llegar a la Presidencia pero sí al Senado, para provocar una serie de reformas sociales, de formación, de educación que conduzcan a Colombia a ser, como lo define él con idealismo y casi con romanticismo, “el país que soñamos” (nombre de su nuevo partido) ¿Qué lo condujo a tomar esa decisión? Por una parte, he visto el alto apoyo nacional que tiene el presidente Uribe y por la otra, también veo la realidad de las pocas posibilidades de mi candidatura presidencial. Lo más viable, para poder hacer algo constructivo por el bien del país, es ir al Congreso y llevar conmigo a un grupo de gente nueva, gente gerencial en la política.

¿No es derrotista su actitud de retirarse por el alto apoyo que tiene el Presidente? Yo diría que es realista.

Si pensaran así todos los candidatos, también deberían retirarse....

En el caso particular mío, sucede algo muy peculiar: muchas de las personas que apoyan mi candidatura también apoyan a Uribe. Con otros candidatos hay una diferenciación más radical. Yo quiero agradecer infinitamente la confianza de la gente que me ha apoyado, pedirles que mantengan su respaldo y decirles que lo más útil que puedo hacer es llevar un equipo de gente nueva al Congreso.

¿El retiro de su candidatura supone que usted se volvió uribista? No. Yo tengo una visión distinta de Colombia de la que tiene el presidente Uribe. El ha hecho un buen gobierno, pero hay que hacer un mayor énfasis en la igualdad y en el equilibrio social. Hay que trabajar, por ejemplo, en el tema de la vivienda. Cada año tenemos 170 mil hogares nuevos en el país y sólo estamos construyendo 80 mil viviendas. El déficit de vivienda crece en forma desbordada. Hay que hacer una reforma urbana, hay que intervenir la tierra alrededor de las ciudades. Me parece desastroso que se construya la llamada autopista Longitudinal valorizando grandes latifundios al occidente de la ciudad, sin adquirir antes esos terrenos. Ni hablar de la situación de la niñez y la protección de la mujer: de cada diez niños, tres no conocen a su padre. No hay programas de procreación responsable. Cuatro de cada 10 niños colombianos que nacen no son deseados en el momento de la concepción y dos en el momento del nacimiento. La felicidad de los niños debería ser bandera fundamental de todo gobierno. Ese no es un tema menor.

¿Pero no le parece que primero había que ganar la guerra? No es suficiente ganar la guerra y tener, en consecuencia, crecimiento económico. Hay que darle mucha más importancia a temas como la vivienda popular, la educación sexual, la procreación responsable, el respeto a los niños y a la mujer. Si no hacemos algo, los niños colombianos que no tengan finca no van a poder ni siquiera ver las vacas de su país, porque estamos sembrando setos a lo largo de todas las carreteras y ya no se puede ni gozar el paisaje de nuestra tierra. Hemos llegado a un grado de egoísmo inconcebible, mientras la Constitución dice que la propiedad tiene una función social. En todos los países europeos todos estos árboles que encarcelan la vista están prohibidos, porque allí sí construyen una sociedad más igualitaria y más amable para todos.

¿No le parece contradictoria su posición? Hay que hacer un gobierno más social pero renuncio a la posibilidad de ser gobierno.

Es que estoy seguro de que en el Congreso voy a poder trabajar con efectividad por programas como los que le acabo de mencionar. En este momento tengo mas posibilidades de realizar muchos programas y proyectos, impulsándolos desde el Congreso que ofreciéndolos como candidato a la Presidencia. El porcentaje de apoyo que tengo en las encuestas no me permiten ser optimista.

¿Su lista será uribista? No. Será independiente. Yo no voy a competir ni por uribismo, ni por cantidad de congresistas, porque una cosa es hacer unas listas con las personas que tienen más votos y otra cosa es tratar de llevar gente nueva, que ofrezca las garantías y que se identifique con un proyecto social; la nuestra no va a ser una lista como todas las demás, que son listas con voto preferente en donde cada uno de los miembros está compitiendo contra los demás; será una lista cerrada...

¿Y quiénes la componen? Yo encabezaré el Senado y David Luna la Cámara, con Simón Gaviria en el segundo renglón. Parte de la responsabilidad política que yo tengo es contribuir a que haya una nueva dirigencia política, un nuevo liderazgo político en el país; la idea es hacer un equipo que tenga una proyección de largo plazo.

¿Y por quién votará para Presidente de la República? Por Alvaro Uribe ¿El presidente Uribe conoce su decisión? No. Seguramente hablaré con él, para comunicarle que retiro mi candidatura, que me lanzaré al senado y que mi lista será independiente.

¿Pero su bancada será parte del uribismo o no? No. Vamos a apoyar todo lo que sea bueno para el país y a oponernos a todo lo que consideremos que no es conveniente. A diferencia de lo que ocurre con la política tradicional, todas nuestras posiciones no van a depender absolutamente para nada de las relaciones clientelistas de la política colombiana. No habrá solicitudes de puestos, ni cosas por el estilo. Vamos a pensar únicamente en el bienestar del país. Como nuestro equipo en el Concejo de Bogotá –que es una minoría, pero una minoría muy importante por su capacidad de estudio y su integridad, porque no negocia los votos ni pide puestos– así será nuestra lista al Congreso.

¿Su movimiento se llamara también ‘Por la Bogotá que queremos’? No, ‘Por el país que soñamos'.

Pero ustedes tienen que estar inscritos como movimiento...

Sí, vamos a ir por las calles, de casa en casa, recogiendo firmas.

¿Cuál es el perfil de la gente que integrará su lista? Por ejemplo, Alfonso Prada de brillante trayectoria en el Concejo; por ejemplo, Catalina Ortiz, presidenta de la Fundación Terpel, con una especialización en Administración Pública en Harvard; por ejemplo, José Fernando Cardona, experto en salud pública que fue Secretario de Salud en las administraciones Peñalosa y Mockus. Hay muchas personas que yo quiero, que aún tienen cargos en el sector privado y no debo mencionar.

¿Va a ser una campaña concentrada fundamentalmente en Bogotá? No. En todo el país, principalmente en las grandes ciudades.

Hace unas semanas, en un reportaje a EL TIEMPO, Simón Gaviria dijo que si usted retiraba su candidatura y adhería a Uribe, él abandonaría su movimiento...

Yo no voy a adherir a Uribe. Votaré por él porque me parece mejor opción que las demás, pero mi lista será independiente. Creo que el mismo Simón hoy está convencido que la mejor manera de construir un mejor país, e inclusive de controlar al gobierno del presidente Uribe, es estando en el Congreso.

¿Y por qué Uribe y no Serpa, por ejemplo? Por claridad conceptual, por conocimientos, por manejo de una economía de mercado, por claridad en la internacionalización de la política. La opción Serpa es una opción demasiado contaminada de la política tradicional y de negociaciones.

¿Si usted hubiera aceptado participar en la consulta liberal para ser candidato presidencial, ¿también habría renunciado, como hace hoy, a su candidatura? No. Yo soy liberal, y quise ser candidato del Partido Liberal, pero Horacio Serpa saboteo todas las posibilidades de competir en condiciones de igualdad en una consulta abierta.Él sólo aceptó la consulta después de que yo me fui.

Para el Partido hubiera sido mucho más interesante tenerme como candidato y posiblemente también habría sido mejor para mí participar en la reconstrucción del partido con una manera distinta de hacer política.

¿Tiene futuro el Partido Liberal? Debería tenerlo, pero tristemente creo que no va a ser muy emocionante para los liberales tener por tercera vez de candidato a Horacio Serpa.

¿Y cómo ve la gestión del ex presidente Gaviria como jefe único? Heroica... Heroica y valiosa para el Partido y para el país; pero, enfrentado con el problema de tener a Horacio Serpa adentro. Otra cosa habría sido si hubiera podido tener hombres como Rafael Pardo o Enrique Peñalosa, con capacidad de ganarle a Horacio Serpa una consulta. Ese era el partido nuevo que quería construir el ex presidente Gaviria.

¿Usted considera al presidente Uribe conservador? Es bastante conservador.

¿Y liberal al ex presidente Gaviria? Sí, liberal.

Si la posición liberal es de Gaviria y la posición conservadora es de Uribe, según su opinión, ¿por qué en consecuencia usted va a apoyar a Uribe y no a Gaviria? Es que Gaviria no es candidato. El candidato es Serpa. Mi alternativa no era entre Gaviria y Uribe, sino entre Serpa y Uribe.

¿En qué sentido su campaña para el Senado será liberal? Queremos una nación mucho más igualitaria; más país para toda la gente; un país donde sea más importante el hombre que los carros; una nación con respeto a los derechos ajenos; en el Congreso se pueden impulsar muchos proyectos de ley que faciliten esos cambios y que construyan más igualdad y más calidad de vida.

Observadores decían que usted tenía mas futuro como candidato a la Alcaldía, que como candidato a la Presidencia, pero no pensaban en la opción del Senado...

Lo que pasa es que para la Alcaldía todavía falta mucho tiempo...

¿Pero no la ha descartado? En este momento lo que tengo es un proyecto para el Senado.

Pero no descarta lo de la Alcaldía...

Con el tiempo se vera..

¿Usted alguna vez, ha sido miembro de una corporación pública? Fui representante a la Cámara e hice buena parte de las reglamentaciones cambiarias que hay en el país.

¿No corre el riesgo de ser ‘primíparo’ en el Congreso para que lo ‘arrasen’? Al revés. En el Congreso las personas estudiosas y trabajadoras, independientes, tienen mucha capacidad de influencia y son muy respetadas.

Vea lo que hemos hecho en el Concejo de Bogotá. Somos 4 de 45 concejales, pero se hizo una labor útil para la ciudad.

¿Y usted decidirá, sólo, la suerte de su gente en las corporaciones? Tenemos un equipo, un equipo de verdad. Nos reunimos mucho, hablamos, participamos, estudiamos, pero yo tengo el bastón de mando.

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