Secciones
Síguenos en:
¿Alvaro Uribe, candidato con todas las de la ley?

¿Alvaro Uribe, candidato con todas las de la ley?

El precandidato presidencial Rafael Pardo estaba en Cali cuando la Corte Constitucional dio a conocer el fallo sobre la Ley de garantías electorales.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de noviembre 2005 , 12:00 a. m.

A la misma hora, la precandidata Cecilia López tenía un pie en el avión rumbo a Sri Lanka. Y el Presidente Álvaro Uribe estaba en Rionegro, Antioquia, en la inauguración de una obra. La diferencia con el momento en que la misma Corte dio a conocer, tres semanas atrás, la sentencia sobre la reforma constitucional que abrió paso a la reelección inmediata, es monumental: todos estaban alerta en sus oficinas, y el Presidente con el discurso listo desde la Universidad Libre.

La diferencia de actitud se explica en el hecho de que todos ya daban por descontado que el fallo sobre la Ley de garantías estaba anunciado. El Presidente podrá ser candidato presidencial con todas las de la ley. La Corte hizo algunos ajustes de forma pero no de fondo. Y además, como coincidieron en señalar varios congresistas días atrás, daba igual que la ley se cayera o no en la Corte: El Presidente ya había sido autorizado para buscar la reelección inmediata. Aplicaban la frase muy colombiana de "cerveza mata tinto", es decir, aprobada la reforma constitucional, la ley de garantías perdía toda importancia.

El asunto de fondo lo explicó Antanas Mockus: el texto de la ley en sí no es importante. Lo clave es la interpretación que le den todos los participantes en la campaña, empezando por el Presidente. El país entra entonces en un terreno electoral completamente desconocido. Como dijo, tras el fallo, un congresista liberal: qué mas da si no se podrán transmitir los consejos comunales de Gobierno, si cuando el Presidente va al sepelio de Emiliano Zuleta lo esperan las cámaras y reflectores de la televisión privada.

Los consejos comunales, agregó el parlamentario, ya cumplieron su cometido.

El Presidente los hizo famosos a lo largo y ancho del país. Hubo uno reciente en Chocó en el que habló, durante media hora, del tamaño del tanque, el grosor de la tubería, la presión del agua y la calidad de las válvulas del improvisado sistema de abastecimiento de agua para el pueblo.

Todo se había logrado con poco dinero, dijo, y luego se zambulló, contrariando a su equipo de seguridad, en las aguas de la quebrada.

Varios parlamentarios consultados coincidieron en señalar que la decisión de la Corte Constitucional sobre la Ley de garantías solo tiene un elemento realmente novedoso: el Presidente tendrá que anunciar a más tardar el 28 de noviembre, es decir, dentro de trece días, si es candidato o no. Y ese día, entonces, comienza en firme la campaña política.

Las demás decisiones de la Corte "son un canto a la bandera", dijo un representante a la Cámara por el liberalismo.

Para empezar, el pronunciamiento en el sentido de que los servidores públicos, excepto el Presidente, no puedan hacer campaña política, es "inocuo". De lo que se van a cuidar los funcionarios, agregó, "es de salir en la foto". Pero el manejo del presupuesto y la capacidad de incidir en la nómina estarán a discreción de los jefes de las divisiones burocráticas, en favor o en contra de candidatos al Congreso y a la Presidencia.

La otra decisión de la Corte en el sentido de que los grupos armados ni sus integrantes pueden tener candidatos propios o patrocinar campañas, es también un "canto a la bandera". ¿De cuándo acá guerrilleros o paramilitares en armas piden permiso para presionar abiertamente los procesos políticos?, se preguntó un estratega del liberalismo.

La Corte también impuso restricciones a la financiación privada de las campañas. Pero no hay nada más improvisado que los sistemas contables de las empresas políticas. Hace cuatro años, un candidato presidencial hacía sus desplazamientos en una avioneta que le prestaba un amigo empresario. Cuando el grupo que lo acompañaba pasaba de diez personas, una aerolínea, que poco después quebró, le prestaba un avión para cuarenta pasajeros. En una oportunidad no pudo despegar de Barranquilla. Todos los pasajeros, a la medianoche, regresaron al hotel del Prado y otro amigo empresario pagó las habitaciones y los desayunos. Pero también había ocasiones en que no había dinero ni para las habitaciones de los escoltas, y éstos dormían en las salas y se duchaban en las piscinas. En medio de semejante maremágnum de acontecimientos que se precipitan en una campaña, llevar contabilidad con sus respectivos soportes es toda una odisea. Cuando los aportes son en dinero resulta relativamente fácil, pero cuando son en especie, como la "prestada" de una avioneta, de un avión o el pago de habitaciones en un hotel, las cosas se complican. El límite es difuso y no hay quien sea capaz, adentro o afuera de la campaña, de ejercer un control real.

Y en cuanto al pronunciamiento de la Corte en el sentido de que todos los instrumentos de que dispone el Presidente para su seguridad pueden ser usados en campaña, varios congresistas señalaron que allí está nada más y nada menos que el avión de la Casa de Nariño. En cualquier campaña presidencial el desplazamiento aéreo constituye uno de los mayores costos.

No hay manera de acomodarse a los itinerarios de las líneas comerciales. El Presidente de la Corte advirtió que igual sucede con los demás candidatos, es decir, que el Estado les presta seguridad justamente para que puedan hacer campaña. La diferencia es que ninguno tiene avión propio. Ni podrán alojarse en los batallones que hay a lo largo y ancho del país, como sí puede hacerlo el Presidente.

De hecho, recordó un parlamentario, a comienzos de 2002 el presidente Pastrana no llevó en el avión presidencial a Íngrid Betancourt a San Vicente del Caguán, a pesar del pedido que le hacía la candidata presidencial cuando se encontraron en el aeropuerto de Florencia, Caquetá. Íngrid decidió viajar por tierra y en la mitad del camino la secuestraron las Farc.

En estas circunstancias la campaña presidencial despegará con un gigante y siete enanos, a pesar del cúmulo de garantías que quedaron en la ley y que amplió la Corte Constitucional con el fallo de la semana pasada. El asunto de fondo será definir cuándo el Presidente Uribe estará gobernando y cuándo estará en campaña, y cuándo un hecho de Gobierno surte efectos de campaña.

- Liberales, a sacar el trapo rojo: El liberalismo oficialista quedó en la encrucijada. Cinco precandidatos se enfrentarán entre sí para ganar la consulta interna de marzo, pero sumados alcanzan el diez por ciento de las preferencias electorales. Mientras tanto, el Presidente Uribe supera el cincuenta por ciento en la encuestas.

Ante esta disyuntiva, la estrategia que se piensa aplicar es acudir al sentimiento liberal que aún existe en los pueblos y veredas y que se traduce en la frase de campaña "Dale, rojo dale". En las grandes ciudades se ha desvanecido. El expresidente Alfonso López, con sus 93 años, está dispuesto a encabezarlo. El objetivo: obtener al menos 30 curules en el Senado. Y llevar a Uribe a la segunda vuelta presidencial.

La estrategia: Atacar a Uribe en tres flancos. El primero es la debilidad social de su Gobierno. El segundo es el cúmulo de contradicciones del proceso con los paramilitares, y el tercero es la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

La táctica será "arrinconar" al Gobierno en la esquina de "la ultraderecha", al Polo Democrático en la izquierda, y presentar al liberalismo como el centro "socialista".

Van a aprovechar que el TLC ya empezó a generar fricciones entre los mismos amigos del Presidente, como el gremio de la SAC y las grandes cadenas de televisión privadas.

La estrategia de Horacio Serpa de buscar que el candidato se escoja antes de marzo para enfrentar a Uribe, no surtió efecto. La Corte salvó la consulta, que peligraba por problemas jurídicos en cuanto al calendario de inscripciones. Y los demás precandidatos quieren medirse en las urnas con Serpa, pero en marzo, simultáneamente con las elecciones parlamentarias.

Piensan que pueden sacar una mayor tajada de votación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.