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Las 6 preguntas clave sobre el caso Anderson

Las 6 preguntas clave sobre el caso Anderson

(EDICIÓN BOGOTÁ) En la noche del 18 de noviembre del 2004, explotó en una calle de Caracas la camioneta del fiscal Danilo Anderson, encargado de algunos de los procesos más importantes de la justicia venezolana, principalmente de los del 11 de abril del 2002, cuando el presidente Hugo Chávez fue derrocado por 48 horas.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
10 de noviembre 2005 , 12:00 a. m.

Durante casi un año, que se cumple mañana, los venezolanos han ido de sorpresa en sorpresa cada vez que se devela un nuevo detalle sobre la investigación. Y son varias las preguntas sin respuesta que le han dado al asunto un extraño sello de confusión.

LOS BIENES DE ANDERSON Dicha comisión, encabezada por el comisario José Cuéllar, había detectado la presencia de hombres de la Disip en el lugar de la explosión, horas antes de su ocurrencia (lo habrían confirmado residentes y testigos de la zona de Los Chaguaramos).

Pero, además, la comisión de Cuéllar halló en el apartamento de Anderson pacas de dinero en bolívares y dólares por un monto nunca aclarado del todo, junto con municiones, armamento, y constancias de la posesión de una importante cantidad de bienes. Estos datos trascendieron a la prensa y aparentemente forman parte del Informe Cuéllar. Pero este informe nunca fue dado a conocer públicamente.

¿Cómo pudo un fiscal con sus ingresos regulares tener todo esto?.

EL TESTIGO ES COLOMBINO El testigo es Giovanni José Vásquez de Armas, quien, según la Fiscalía, es un médico psiquiatra colombiano que habría trabajado, bajo presión, para las Autodefensas Unidas de Colombia, y en esta condición habría sido testigo “con los cinco sentidos” de la planeación del asesinato de Anderson por Poleo y los restantes acusados.

Supuestamente, el colombiano acabó ganándose la confianza de las Auc al punto de que fue él mismo quien trasladó el explosivo C4 usado en el atentado, desde Panamá hasta El Moján, en el estado Zulia. ¿Es verosímil que esto sucediera bajo presión?.

¿QUIÉN ES EL SIQUIATRA? Como confirmación de la veracidad de sus afirmaciones y de la realidad de este personaje, en el expediente consta una dirección en el norte de Bogotá, de una Fundación Magdalena, donde supuestamente trabaja el presunto siquiatra colombiano.

EL TIEMPO y El Nacional de Caracas confrontaron la información y ni Vásquez aparece registrado en la Asociación Colombiana de Psiquiatría ni en la dirección dada existe un edificio donde dice vivir en Bogotá este testigo.

Entonces, ¿quién es este hombre?.

LA SALIDA DE LA COMISIÓN La primera duda surge de los hechos que rodearon la muerte de dos los supuestos planificadores del crimen: Juan Carlos Sánchez y Antonio López Castillo, abatidos a tiros por la Policía en circunstancias aún no muy claras, cuando estos se habrían resistido a su captura. En esos días (finales de noviembre del 2004) fueron apresados los hermanos Otoniel y Rolando Guevara, además de su primo Juan Bautista Guevara, supuestos ejecutores de la explosión.

Los Guevara habían pertenecido a la Policía Política y la Disip, por eso la Fiscalía y el Ministerio del Interior reestructuraron la comisión investigadora, por considerar que podría tener relación de amistad con los implicados. ¿Fue esa la verdadera razón?.

¿QUÉ PASÓ CON LA HIPÓTESIS DE LA RED DE EXTORSIÓN? En diciembre del 2004 se filtraron a los medios unas actas en las que Sócrates Tiniacos, abogado amigo del fiscal Anderson, señalaba que este sostenía reuniones con abogados de sus posibles "acusados" en procesos, y que participó en varias entregas irregulares de dinero.

Tiniacos daba indicios de que Anderson recibía dinero de altos personajes de la economía venezolana para evitar ser acusados de firmar el decreto del golpe de Estado contra Hugo Chávez.

Esta denuncia sobre la participación de Anderson en una "red de extorsión", la confirmó por su lado el ex concejal Carlos Herrera, quien dijo ser amigo del fiscal asesinado. Herrera, para quién el crimen fue "financiero-político", aseguró que el vicepresidente José Vicente Rangel "presionaba" a Anderson para que no acusara a ciertas personas, banqueros específicamente, que estarían por cerrar negocios con el Gobierno.

El 5 de enero de 2005, el propio ministro del Interior, Jesse Chacón, reconoció que la muerte del fiscal podría estar ligada a una red de extorsión.

LOS NUEVOS AUTORES A esta hipótesis, reforzada por declaraciones de la hermana menor del propio Anderson, siguieron seis meses de silencio que fueron rotos el viernes pasado, cuando el fiscal Yoraco Bauza sorpresivamente ordenó la captura de la periodista Patricia Poleo, quien había denunciado la existencia de esa red de extorsión y la participación en ella del propio Bauza.

El fiscal también ordenó capturar al empresario Nelson Mezerhane, al general de la Guardia Nacional Eugenio Áñez Núñez y al ciudadano Salvador Romaní, hijo de un reconocido anticastrista del mismo nombre, todos bajo la acusación de presunta autoría intelectual.

La Fiscalía basa su imputación en un testigo que, como todos los anteriores nombres, nunca había salido a relucir en la investigación. ¿Por qué aparecen ahora los nombres de estas personas?

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