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Pierda unos kilos sin los rigores de las dietas

Pierda unos kilos sin los rigores de las dietas

Si usted camina durante una hora y logra recorrer seis kilómetros, podrá luego sentarse a la mesa y, con toda tranquilidad, almorzar o cenar, con una buena tajada de carne asada y una papa cocinada. Para amenizar su comida, y sin remordimientos, le agregará una enorme porción de verduras, las que más le gusten, que podrá comer cocinadas y crudas.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
05 de noviembre 2005 , 12:00 a. m.

Si es de su agrado, podrá preparar la vinagreta con mostaza, sal, vinagre balsámico o vinagre de cidra, unas hojas de hierbabuena, un poco de cebollín, más una cucharada de aceite. Este puede ser de oliva, de canola, de maíz, en fin, cualquier aceite vegetal.

Ese almuerzo, del que pocos podrían quejarse, usted lo habrá ampliamente ganado como premio al ejercicio previo. Y con un aditivo adicional –no menos suculento-: las calorías que recibirá a través del alimento las habrá previamente gastado en su caminata.

El balance: ¡casi cero calorías! Porque, al recorrer los seis kilómetros en una hora, usted habrá gastado algo más de 300 calorías. Las mismas que le aportaría el menú propuesto.

Ahora bien, si usted no tiene la oportunidad de caminar o prefiere invitar a un amigo a una partida de tenis, por esa hora de juego, y siempre y cuando su contrincante lo ponga a correr, usted podría cambiar la papa por pasta (unos 100 gramos), mezclada con una sabrosa salsa de tomates y albahaca. ¡Y el saldo seguirá en cero! ¿De tomar? Jugos de frutas endulzados con cualquier edulcorante. ¿Gaseosas? Sí, si es lo que más le gusta pero, por supuesto, que sea light.

Así se le pueden sugerir muchísimas maneras de asumir una nueva cultura alimentaria. Fórmulas para perder unos dos o tres kilos en un lapso máximo de un mes (quizá menos si es juicioso) con lo cual llegará a las festividades navideñas con la tranquilidad de poder cometer los abusos propios de la temporada.

La cuestión es de matemáticas elementales. Durante el año, usted pudo haber ganado unos pocos kilos. Estos no son graves por cuanto no conforman ni el cuadro de un obeso, ni siquiera se ajustan a lo que se llamaría sobrepeso.

Pero, de todos modos, esos kilos podrán incomodarle si pasa sus vacaciones al borde del mar, o si desea usar el mismo traje que compró para las fiestas del año pasado. Además, sabemos que los tamales y demás exquisiteces propias de las fiestas, así como los brindis, significan calorías adicionales que se traducen en indeseados kilos.

Para contrarrestar esto hay que usar un operación matemática básica: restar calorías que se ingieren y gastar más energías. A continuación, se proponen unos trucos gracias a los cuales no le será difícil adelgazar, sin tener que pasar hambrunas ni hacer sacrificios propios de las dietas para perder de peso.

GASTAR ENERGÍAS De base, todo ser humano o animal tiene su metabolismo basal. Esto significa, como bien lo sabemos, que para respirar, estornudar, cantar, leer, caminar y hasta comer, necesitamos de un monto determinado de energías. Aun cuando dormimos, o descansamos, o soñamos, estamos gastando energías.

Por supuesto, ese monto de energías es muy inferior al que se nos va cuando hacemos ejercicio. En la medida en que el ejercicio es más intenso, mayor cantidad de energías gastamos.

Miremos ejemplos: Si usted es un ejecutivo joven, soltero (convencido de su soltería), vive solo y se ocupa en sus ratos libres de poner en orden y limpiar su apartamento, consuélese porque ese mismo trabajo hogareño también le ayuda a gastar calorías. Veamos las cantidades, contadas por fracciones de una hora: *Barrer o aspirar: 150 calorías *Lavar platos : 170 calorías *Cocinar: 210 calorías *Asear la alcoba o el salón: 210 calorías. Por supuesto, incluye limpiar el polvo *Aunque limpiar el polvo, por sí solo, le permite gastar 230 calorías en una hora.

* Y planchar, para que sus camisas queden impecables, 250 calorías.

En la oficina, el gasto también es importante. el trabajo de una secretaria: 145 calorías. Y si usted conduce su automóvil para llegar a la oficina, en esa misma hora (suponiendo que haya trancones o que vive bastante lejos), usted habrá perdido 150 calorías.

-Seleccione muy bien sus alimentos y gane en salud: Gastar calorías está bien y puede ser fácil, pero también hay que controlar cuántas se ingieren. En este caso, también es cuestión de comer con la cabeza más que con los ojos o el estómago. Este es un ejemplo: 100 gramos de papas fritas le aportan entre 400 y 450 calorías. Esos mismos 100 gramos de papa al horno o cocinada, o simplemente dorada en un sartén sin grasa, le aportan 100 calorías.

En este esfuerzo, es importante evitar los antojos porque pueden desequilibrar cualquier esfuerzo.

Entonces, lo que se busca es comer muy sabroso sin que se sobrepasen las cuentas. Saber cuántas calorías necesita al día no es siempre fácil: depende de su actividad, de su corpulencia, del sexo. Pero entre más sedentaria es su vida, menos calorías necesita, y es obvio.

Aquí van algunos consejos: Carnes: evite las carnes molidas, sobre todo en los restaurantes. Suelen contener un alto porcentaje de grasa.

Prefiera una tajada de carne asada y horneada. Si viene con bordes de grasa, lo lamento, pero debe retirarlos.

La pechuga, el pescado y hasta el cerdo cuando es magro le aportan menos energías que unas chuletas o una porción de T-bone steak. Las chatas son exquisitas, pero ¡son tan grasosas!, así que trate de evitarlas.

El arroz se puede preparar sin grasa. Si le apetece, puede agregarle un chorro de aceite de oliva en el momento en que lo va a comer.

Verduras en todas las presentaciones: crudas o cocinadas, asadas, al horno.

Frutas, también.

Cereales: mire las etiquetas en los empaques, ellas le indicarán las cantidades de calorías que recibe por porción.

Lácteos: t odos los supermercados ofrecen una inmensa variedad de leches, quesos y demás productos derivados hechos con leche semidescremada o francamente descremada.

Si va a asar o a dorar un alimento sobre un sartén, puede usar el atomizador de aceite que también se encuentra en los supermercados. Le da buen sabor.

Elimine mayonesas (aun las light), margarinas, cremas y demás productos que le significan muchas calorías aun si vienen en cucharas pequeñas.

Reduzca azúcares. Si puede eliminarlos provisionalmente, mejor.

Cuando programe sus comidas, incluya una sola harina (puede ser pasta, papa, arroz, granos).

Precisamente las pastas en sí no engordan. Lo que las hace engordar es lo que viene con ellas.

Si desea realmente comer algo dulce, opte por un pedazo pequeño de chocolate semiamargo, mermelada o pocas galletas para diabéticos. Tienen menos calorías y, en general, menos grasa.

Las bebidas alcohólicas aportan calorías. Atención con los cocteles y licores que son los más traicioneros.

Con estos consejos, no tendrá por qué pasar hambre ni sufrir de depresiones.

Salvo algunos productos, como las harinas, no es necesario reducir cantidades de manera drástica. En cambio, si persevera durante dos o tres semanas, podrá sentir la satisfacción de ver que sus pantalones estarán holgados.

QUEMAR ENERGÍAS ESFUERZO. En una hora usted puede perder: - 250 calorías jugando bolos - 260 calorías con una gimnasia de intensidad moderada - 300 calorías jugando golf - 350 calorías en una partida de tenis doble; 800 en partida sencilla - 360 calorías montando en bicicleta - 420 calorías nadando (1,6 kilómetros) - 500 calorías jugando fútbol - 700 calorías en una maratón Escoja lo que más le guste y así perder peso será divertido

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