QUEREMOS CONSTRUIR UN NUEVO PODER

QUEREMOS CONSTRUIR UN NUEVO PODER

De no ser por su estatura es muy alto, sería el prototipo del indígena páez: moreno, de ojos oscuros, pequeños y expresivos, cabello negro y liso y esa actitud silenciosa y aparentemente vacía que los caracteriza. Jesús Enrique Piñacué, que nació y creció en el resguardo de Calderas, en Tierradentro, una de las zonas indígenas más conflictivas del Cauca, recuerda que por allá en 1971, cuando se creó el Consejo Regional Indígena del Cauca Cric, se reunían en su casa compañeros indígenas que comentaban que fulano estaba en la cárcel, que a este otro lo habían matado, que se están recuperando estas tierras, que de aquel sitio desalojaron violentamente a la gente... Fue la época en que comenzó la lucha, que hoy continúa, por la defensa de los derechos indígenas a un territorio colectivo para subsistir, por hacer cumplir la extensa legislación que existe en favor de ellos y por defender una identidad y una cultura propias.

24 de octubre 1991 , 12:00 a.m.

A esa lucha se viculó Piñacué hace más de ocho años, luego de estudiar filosofía y de haber pasado por un seminario en Bogotá más por buscar nuevos horizontes, que por vocación. Hoy tiene 27 años, es vice-presidente del CRIC y encabeza la lista número 01 para la Cámara de Representantes por la Alianza Social Indígena ASI, una amalgama entre campesinos, indígenas, barrios pobres de Popayán, una organización de mujeres y los indígenas amnistiados del Movimiento Armado Quintín Lame, que aspira a convertirse en una nueva alternativa política. La lista al Senado de este movimiento es la 009 y la encabeza Anatolio Quirá Guaña, indígena coconuco. Qué importancia política tiene el que usted sea indígena? El movimiento indígena es una de las primeras fuerzas populares que empieza a consolidarse en en Cauca, por su capacidad de administración y su responsabilidad en el reconocimiento de otros movimientos; porque se ha hecho respetar tanto de los movimientos de izquierda como de los tradicionales y porque ha sido reconocido por las comunidades.

Esa lucha ha ido generando poco a poco la posibilidad de construír un nuevo poder. ASI surge como una posibilidad de fortalecer a todas aquellas organizaciones que congrega. Un candidato salido del Movimiento Indígena conoce los problemas y cuenta con alguna experiencia de lucha. No me considero el candidato del Cric , porque reconozco en cada movimiento la capacidad de apoyar iniciativas, presentar propuestas, liderar cambios. Qué tipo de cambios? Dos cosas fundamentales. Una, el reordenamiento territorial. Hay que poner a dialogar a las autoridades indígenas, a las municipales y, especialmente, a los campesinos, porque en muchos casos ellos son propietarios en territorios indígenas.

El otro punto es el de la expropiación por vía administrativa. Se trata de aprovechar esa figura constitucional para dotarnos de la suficiente tierra que asegure la subsistencia de miles de familias tanto indígenas como campesinas. Legalmente, es un derecho nuestro.

Fuera de lo estrictamente legislativo, hay otras cosas, como que las comunidades tengan autonomía en el manejo de sus recursos. Permitiría crear planes de desarrollo integrales desde abajo hacia arriba, y no como tradicionalmente se han hecho, sin análisis, sin bases reales. Eso es lo que aprovechan los políticos para cambiar promesas por votos.

Se trata de devolverle a los indígenas y a todo el mundo la esperanza de autorescatarse para ser protagonistas de su desarrollo. Ustedes proponen un nuevo estilo de hacer política.

Hay que humanizar la actividad política. El político de hoy llega a las comunidades despertando expectativas y prometiendo tantas cosas que la gente vibra porque cree que ahí están sus remedios. Manoseando las necesidades de la gente se ganan votos, pero se engaña a la comunidad, y eso significa hundirla, enterrarla.

No decimos que los partidos sean malos. Lo malo son los vicios que han tenido en el manejo del poder, esas ganas de seguir sosteniéndose ahí y de convertir esto en un fortín de gentes con ambiciones. No buscamos aislarlos. Queremos darles un ejemplo de gobierno, de participación comunitaria, de dignidad. Enseñarles lo necesario que es respetar a la gente. Decirles que el primer factor de violencia son unos partidos cerrados, sectarios y materialistas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.