CAYÓ LA PICA EN EDIFICIO HECHO SOBRE QUEBRADA

CAYÓ LA PICA EN EDIFICIO HECHO SOBRE QUEBRADA

Por primera vez, la piqueta oficial cayó ayer en la ciudad sobre un edificio por haber desobedecido las normas del Departamento Administrativo de Planeación Distrital (DAPD). Al igual a como sucede en la ejecución de un condenado, frente a los ojos de funcionarios públicos, afectados y medios de comunicación, doce obreros se encargaron de penetrar en la dura placa de la estructura.

29 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Así se inició ayer el proceso de demolición de trecientos metros cuadrados, repartidos en los cuatro niveles del ala sur de un edificio para vivienda, que orondamente fue pasado sobre el lecho de la quebrada Los Rosales con la que colinda, con lo que se infringieron las normas que existen sobre protección de las rondas de ríos y quebradas.

La construcción del edificio, localizado en la calle 74 con Avenida Circunvalar, fue iniciada en 1988.

Las reiteradas denuncias de los vecinos del sector, que asustados vieron cómo los eucaliptos, urapanes, acacias, saucos y la misma quebrada quedaba ahogada por esta obra, lograron se escuchadas por los funcionarios del DAPD, quienes procedieron a paralizar la obra al poco de haber sido iniciada.

Jorge Bustamante Roldán, Jefe del DAPD, quien fue al sitio, dijo que la obra presentó dos problemas. Primero, no tenía licencia de construcción y, segundo, infringía las normas sobre espacio público.

Desde septiembre del año pasado fue elevada una acta de demolición de la parte que se encuentraba invadiendo la ronda y el mismo cauce de la quebrada Los Rosales: tres metros de ancho por 18.5 metros de largo y tres niveles de alto.

Es la primera vez que en toda la historia de Planeación del Distrito se toma la decisión de hacer respetar el espacio público mediante una demolición , anotó Bustamante.

Anunció que la defensa del espacio público a todos los niveles es una de las principales políticas de esta administración y que serán implacables con quien la infrinjan.

Esta demolición arroja una pérdida de aproximadamente treinta millones de pesos a los propietarios del edificio, más lo que represente el lucro cesante que ha dejado una inversión superior a los trecientos millones de pesos.

Y como lo ilustró uno de los afectados por la demolición, Luis Manuel Rodríguez, es más fácil construir que tumbar y volver a readaptar.

En construir la parte que se empezó a tumbar gastaron tres meses; en retirarla y normalizar la obra para teminar el edificio, se gastarán seis.

Rodríguez, quien hará el nuevo proyecto arquitectónico que permitirá terminar el edificio, dijo que el problema había radicado en equivocaciones en los alinderamientos del proyecto.

Son propietarios de la obra, junto con Guillermo Rodríguez, quien figura como gerente, Guillermo Safón, quien hizo el proyecto inicial, Deeb y Asociados y un cuarto. Están asociados bajo la denominación de Inverpres Ltda.

Ante la pregunta de Cómo se les ocurrió construir sin licencia? Rodríguez dijo que Hubo consultas previas iniciales que a uno le dan cierta garantía El jefe de Planeación, por su parte, ante el cuestionamiento de este diario en el sentido de que es recurrente a violación de las normas ante la mirada indiferente de las autoridades, argumentó que es muy difícil controlar ene mil puntos de Bogotá para evitar que un constructor privado en algún punto arranque un proyecto sin la debida reglamentación.

Hizo un llamado a la comunidad para que denuncie estos casos y se comprometió a que será oída y se procederá a tomar las medidas pertinentes.

Anunció que estudia un mecanismo para la recuperación de andenes, junto con la Secretaría de Obras Públicas. Propiciaremos la recuperación de los andenes que hayan sido invadidos por construcciones, para restituírselos al transeúnte .

José Noé Ríos, Secretario de Gobierno, también testigo del comienzo de esta demolición, dijo que la medida era un ejemplo de concertación. Con los propietarios logramos una solución que permite no afectar el medio ambiente y generar las condiciones para que la obra pueda ser concluída . Acordaron que los mismos infractores demolían en pedazo objeto de la sanción y Planeación le entregaba la Licencia de Construcción para concluir la obra. Falta de autoridad Germán Pardo, Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA), consultado sobre el tema, dijo que el problema ha radicado en que la ciudad no ha tenido la autoridad suficiente ni el control para evitar que constructores ocupen las rondas de los ríos y los parques.

Es el caso de los antejardines de todas las áreas comerciales que amplían sus instalaciones sobre los andenes, como ocurre en la carrera 15, de la calle 72 a la 100 , dijo.

Añadió que esto no era nuevo, pero sí que la autoridad esté haciendo la primera demolición cuando debió haber tomado medidas de esa naturaleza desde hace veinte años.

Según la SCA, Bogotá se construye sin ayuda profesional por lo menos en el 40 por ciento, entre invasiones, urbanizaciones piratas y violación de las normas por parte de constructores privados y públicos.

Pardo mencionó que en el barrio Bachué, del Instituto de Crédito Territorial (ICT), al occidente de Bogotá, con tres mil apartamentos, los propietarios avanzan sobre las calles para peatones con la tolerancia de la junta de acción comunal, sin que se haya hecho nada al respecto.

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