Secciones
Síguenos en:
BUENO EL FRÍO, PERO NO TANTO

BUENO EL FRÍO, PERO NO TANTO

En varias oportunidades se ha relacionado el aire acondicionado con la proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud. En el 2000 los especialistas de un hospital español donde se realizaban complejísimas operaciones a corazón abierto, descubrieron que sus pacientes se infectaron con bacterias que crecieron en el falso techo donde estaban alojados los conductos del aire acondicionado.\ (VER INFOGRAFIA: SI APARECEN LOS SINTOMAS)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de febrero 2005 , 12:00 a. m.

En varias oportunidades se ha relacionado el aire acondicionado con la proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud. En el 2000 los especialistas de un hospital español donde se realizaban complejísimas operaciones a corazón abierto, descubrieron que sus pacientes se infectaron con bacterias que crecieron en el falso techo donde estaban alojados los conductos del aire acondicionado. (VER INFOGRAFIA: SI APARECEN LOS SINTOMAS).

Varias personas han perdido la vida por brotes de legionela, una bacteria que habita en los conductos de los grandes refrigeradores. Dicho de otro modo, los sistemas de aire acondicionado y ventilación, cuyo mantenimiento es deficiente, crean las condiciones propicias para el crecimiento y dispersión de gérmenes que afectan la salud de las personas.

Los microorganismos pueden ser transportados desde el medio exterior o por el aire reciclado aportado por las personas que ocupan el lugar.

Además del riesgo de infecciones por esta causa, las personas susceptibles (o con alergias) pueden incrementar sus síntomas, bien sea por respuesta al cambio brusco de temperatura o porque estos sistemas pueden transportar o reciclar polen, esporas, hongos, ácaros u otros elementos alergénicos.

En estos casos, rinitis alérgica, resequedad en la garganta, tos, dificultad para respirar y conjuntivitis pueden aparecer o incrementarse. Otra queja frecuente es la resequedad en la piel, que en algunos casos puede convertirse en irritaciones.

Algunas personas, sensibles al frío en exposiciones prolongadas, pueden manifestar dolores articulares, dolores musculares y dificultades para concentrarse o conciliar el sueño.

Cómo funciona el aire acondicionado.

El aire acondicionado toma aire del interior de una recámara y lo pasa por tubos que están a baja temperatura y que son enfriados por un líquido que a su vez se enfría por medio de un condensador. Parte del aire sale a una temperatura menor. Otra parte se expulsa por un panel trasero a una temperatura superior. Un termómetro en el panel frontal calcula la temperatura del aire en la recámara y regula automáticamente la acción del compresor y del condensador.

Qué hacer.

*Revise con regularidad los filtros y los elementos refrigerantes de los equipos de aire acondicionado.

*Vigile las fuentes externas que proveen el aire a enfriar, es decir que estén distantes de lugares contaminados como depósitos de basura o vías polucionadas.

*Separe el aire en caso de que sea compartido con áreas contaminadas, como ocurre en los hospitales.

*Revise los humidificadores de los equipos. Pueden ser reservorio de bacterias.

Una fría historia.

Las bases para enfriar el ambiente se conocen desde antes de la era cristiana. Durante la noche, los egipcios trasteaban las paredes del palacio del faraón al desierto para que las piedras se enfriaran. Antes del amanecer, los esclavos las acarreaban de regreso y reconstruían la casita.

Así, el faraón disfrutaba de temperaturas de 25 grados cuando afuera se encontraban por encima de los 40 centígrados. Nada más necesitaba 3.000 esclavos.

En Siria, hace 6.000 años, las construcciones eran de doble pared. Esto permitía que el aire circulara y rebajara la temperatura. En Bagdad, en el verano, un califa del siglo VIII instalaba nieve entre las paredes de su palacio. Cientos de años después, Saddam Hussein al parecer utilizaba climatizadores occidentales con enchapes de oro. Cuando el ejército estadounidense entró a la ciudad, los soldados transportaban equipos portátiles de aire acondicionado.

El primer aparato moderno de este tipo se instaló en 1902 en la Bolsa de Nueva York. Desde entonces es protagonista en todos los sitios donde la temperatura del ambiente es sinónimo de comodidad. A pesar de los beneficios, su uso puede traer algunos problemas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.