LAS ARMAS

LAS ARMAS

No se puede ser tan ingenuo en pensar que suprimiendo las armas se acaba con la guerra. Caín mató a Abel con una quijada de burro y este fue el instrumento más primitivo para segar una vida. Con el paso de los días se fueron perfeccionando los elementos bélicos. Se pasó de la honda de David, las lanzas de los griegos, las ballestas de la Edad Media, los terroríficos efectos de la pólvora, hasta llegar a esta era de aviones teleguiados, de cohetes dirigidos y la amenaza permanente de una combinación de elementos químicos cuyo uso lo prohiben las más elementales normas de los Derechos Humanos. Como prolegómenos existen los gases asfixiantes de 1914. No matan, pero destruyen no solo a los militares sino al elemento civil. Las armas, al convertirse en industria, crean el binomio de la muerte con máxima peligrosidad. El Golfo Pérsico es una muestra de que pasó lo que tenía que pasar y no se evitó lo que se pudo evitar. Hussein, desprovisto de los elementos destructivos que posee, no se h

29 de enero 1991 , 12:00 a.m.

En estos dramas, hay que buscar el origen. Precisar al culpable, que siempre hay uno. Olvidarlo, es simple disculpa para entrar en discusiones bizantinas. Los culpables diluyen su responsabilidad inicial para enredar el sereno dilema de por qué ocurrió lo sucedido.

En la toma del Palacio de Justicia hay un responsable. Quien lo ocupó violando todas las normas civilizadas y buscando una finalidad afortunadamente frustrada. Quién mató a Diana Turbay? Aquellos que por más de cuatro meses la retuvieron a la fuerza. Quién desató la guerra del Golfo Pérsico? El dirigente que ordenó ocupar a Kuwait. Quién desató la violencia de las guerrillas? Aquellos que hace 30 años pensaron en implantar un Estado marxista. Los responsables de estos hechos y hay muchos más se desdibujan. A veces confunden a la opinión, para eludir el pecado cometido y el castigo merecido. La segunda responsabilidad corresponde a los negociantes de armas. Pero siempre hay y habrá el hecho, o el ser humano que dio comienzo a la tragedia. Los armamentistas son todos: comunistas, socialistas, capitalistas.

* * * Cuando las guerrillas arrojan las armas al mar o las funden para erigir monumentos a sus muertos, las están glorificando. Si volvemos los ojos atrás, podemos apreciar, sin equivocarnos, el daño inmenso que con ellas se ha infligido. Miles de muertos, incontables pérdidas materiales. El arma, casi siempre es un instrumento de dolor. Los colombianos sí que conocemos el tema. Por qué no hacer azadones con ellas, arados, elementos de trabajo? O ponerlas en el suelo para que las dolientes víctimas de ellas, las escupan, las desprecien? Esto sería más lógico cuando se trata el tema de la paz y más si ella se consigue.

No hagamos de los fusiles, las metralletas, la pólvora, un símbolo de heroicidad. Las únicas armas que se deben respetar, jamás admirar, son aquellas que posee el brazo armado de la ley. Lo demás es sembrar la semilla para que los hijos de nuestros hijos piensen en usarlas y seguramente lo harán mirando el busto de un guerrillero, sin pensar que con él se ensalza a un ser que poco construyó y mucho destruyó.

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