POLÉMICA POR NORMA DE EMPLEO A MAYORES DE 40

POLÉMICA POR NORMA DE EMPLEO A MAYORES DE 40

Tener 40 años o más ya no será un obstáculo para acceder a las vacantes que se presentan en las empresas . Este fue el anuncio que alegró a muchos colombianos el pasado lunes y sorprendió a los empresarios y gerentes de recursos humanos ante la posibilidad de multas, como consecuencia de la expedición de la Ley 931 de 2004.

05 de enero 2005 , 12:00 a.m.

"Tener 40 años o más ya no será un obstáculo para acceder a las vacantes que se presentan en las empresas". Este fue el anuncio que alegró a muchos colombianos el pasado lunes y sorprendió a los empresarios y gerentes de recursos humanos ante la posibilidad de multas, como consecuencia de la expedición de la Ley 931 de 2004.

Con la norma, muchos podrían pensar que se abrirán nuevas alternativas de empleo y se mantendrán activas a las personas hasta que les llegue la edad de jubilarse.

Los empresarios, por su parte, dicen que este es un buen cabezazo pues aseguran que los profesionales cuya edad oscila entre los 40 y 60 años son los que gozan de la mayor experiencia para ocupar cargos gerenciales, máxime si cuentan con especializaciones y estudios complementarios a su carrera.

Sin embargo hay un tercer grupo que no se muestra feliz, ni sorprendido con la noticia, sino que ven que para hacer cumplir la medida no hay incentivos reales ni garantías eficaces.

José Manuel Acosta, presidente de Human Capital Consulting, asegura que en teoría este es un buen aliciente para comenzar el año, pero en la práctica no va a solucionar los problemas de muchos desempleados. "Personalmente creo que esta es una norma de papel y que las empresas buscarán mecanismos para no dejar evidencia de la discriminación. Aquí la gran preocupación es cómo el gobierno va a garantizar que esa norma sea efectiva?", dice.

Añade que este mecanismo puede convertirse en un pañito de agua tibia y que habrá muchos fenómenos que darán la sensación de un cambio, que en el fondo no se dará. "Desaparecerán los avisos que limitan la edad, se recibirán más hojas de vida para los cargos, será mayor el número de convocatorias a las entrevistas y pruebas de talento, pero a la final las empresas ya tienen definidos los perfiles y el resultado será el mismo".

Venus Albeiro Silva, ponente del proyecto en el último debate en la Cámara de Representantes, defiende la Ley argumentando que será efectiva en la medida en que la gente denuncie las irregularidades. "Si no es así, la Ley a pesar de tener una buena intención pasará a convertirse en un saludo a la bandera".

En esto coincide la viceministra de Relaciones Laborales, Luz Estela Arango, pero advierte que para hacer las denuncias será necesario tener pruebas de la discriminación de la que fueron víctimas. "Creo que va a ser difícil controlar a las empresas porque ahora se van a cuidar más de no dejar ninguna evidencia. Sin embargo estaremos atentos a hacer el seguimiento de los casos", dice la Viceministra.

Estudios también cuentan.

La psicóloga Aura Inés Sánchez, experta en recursos humanos, opina que el problema no es tanto de edad sino de preparación, talento y competencias. "Hoy en día las empresas buscan profesionales con ideas frescas, ojalá que hablen inglés, dominen los sistemas y tengan alguna especialización y esto generalmente se encuentra en las personas que están saliendo de las universidades".

Sin embargo, asegura que hay cargos que exigen perfiles definidos y esto es algo que tampoco se puede cambiar con leyes y multas. Por ejemplo, las secretarias, recepcionistas, impulsadoras de productos y personas que atienden público deben ser jóvenes, tolerantes y abiertas al cambio. "Esto difícilmente se encuentra en personas mayores de 40 años".

Sin embargo -añade- cuando se trata de buscar presidentes, gerentes e incluso choferes, la preferencia es por los hombres mayores de 40 años. En los primeros dos casos por la experiencia y en el último por la responsabilidad que tiene una persona mayor para transportar a gente y cumplir con los encargos de las empresas.

Daniel Cristancho, gerente de Consulgei, considera que la ley es un campanazo de alerta tanto para los empresarios como para los trabajadores. "El verdadero problema está en romper los paradigmas en Colombia, porque la tendencia actual es que las empresas sólo contratan profesionales o estudiantes universitarios y, de otra parte, no toda la población en Colombia tiene la oportunidad de estudiar entonces siempre habrá un pero para encontrar trabajo".

A lo anterior se suma el hecho de que para muchos empresarios las personas jóvenes son mejor calificadas, tienen menores riesgos de salud y ausentismo laboral y, además, son contratadas a un menor precio, bajo el argumento de que no cuentan con la experiencia necesaria para aspirar a un salario mayor.

Carlos Mariño, presidente de Avantel y Enrique Camacho Matamoros, presidente de Pizano, coinciden en afirmar que la ley es una buena estrategia para abrir nuevas oportunidades de trabajo y que sus empresas están abiertas a la posibilidad de contratar más personal cuya edad supere los 40 años, siempre y cuando demuestren que están capacitados y cuentan con la experiencia suficiente para asumir los cargos.

En concepto de los empresarios, las personas que tienen entre 40 y 60 años son las que actualmente ocupan los cargos de presidentes y gerentes en las empresas y esta tendencia no cambiará en el futuro cercano.

Lo que dice la Ley 931.

El texto contiene seis artículos, que entre otras cosas rezan:.

* La Ley tiene el objetivo de brindar condiciones de igualdad a los ciudadanos, "sin que puedan ser discriminados en razón de su edad para acceder al trabajo.

* Nadie, sea persona natural o jurídica, entidad pública o privada, podrá exigirle a un aspirante un rango de edad determinado para ser tenido en cuenta en la decisión que defina la aprobación de su aspiración laboral.

* Según el artículo 3, deberán ser modificados los reglamentos que establezcan limitantes de edad para acceder a un empleo, y eliminar esta limitante o cualquier otra "que no garantice condiciones de equidad".

* El mismo artículo también prohíbe que en las convocatorias públicas o privadas sean contemplados requisitos relacionados con la raza, el sexo, el origen nacional o familiar, la lengua, la religión, opinión política o filosófica.

* El Ministerio de Protección Social vigilará y sancionará a quienes violen la Ley, "con multas sucesivas equivalentes a cincuenta salarios mínimos legales mensuales vigentes (...)".

* El dinero recaudado de las multas será dirigido al Fondo Especial de Protección Social, para financiar campañas de divulgación de los derechos de los trabajadores.

* Rige a partir de su promulgación, es decir desde el 30 de diciembre del 2004.

- En otros países.

En Perú es muy frecuente la negativa a la contratación de personas mayores de 40 años, medida que afecta a obreros, técnicos e incluso profesionales, quienes no tienen más alternativa que pasar a la informalidad laboral u optar por el subempleo. No existe legislación que proteja a los trabajadores de esta forma de discriminación, aunque el Ministerio de Trabajo y Promoción Social ofrece programas de reconversión y capacitación laboral dirigidos a este sector de la población a fin de que puedan dedicarse a otras actividades de manera independiente.

En Venezuela ninguna ley establece una edad máxima que limite el derecho al trabajo, pues ese derecho está consagrado en la Constitución Nacional. La Ley Orgánica del Trabajo es una edad para hombre y mujeres a partir de la cual se puede considerar la jubilación, que en el caso de las mujeres, es a los 55 años, y en el caso de los hombres, a lo 60 años.

E n España, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) denuncia que el país sólo ha adoptado parte de la directiva europea en su legislación, omitiendo puntos capitales de la misma. Ceoma lamenta también que la directiva europea haya dado plazo hasta el 2006 para que los países europeos garanticen su pleno cumplimiento, pero la considera "un importante primer paso" para erradicar la discriminación por edad.

- Joven para jubilarme y viejo para trabajar.

Luis Miguel Molano trabajó 18 años en una empresa de Bogotá en el área de archivística. Aprendió todo lo que pudo sobre ese campo, pero su experiencia no fue suficiente en el momento de la reestructuración.

"Perdí mi puesto a los 44 años y a esa edad no es fácil que le abran a uno las puertas", dice resignado.

Durante ocho meses mandó hojas de vida, consultó los clasificados y fue a cuanta entrevista le dijeron, pero nada resultó. Pensó que lo mejor era actualizar sus conocimientos y se inscribió a cursos del Sena de 40 horas.

Ahora está haciendo uno de tres trimestres en el programa de coordinador de procesos que esta institución creó el año pasado en el modelo Sena 24 horas. Los estudiantes entran a las 10 de la noche y terminan a las 6 de la mañana.

"Le ayudan a uno a ubicarse a través de los contratos de aprendizaje que son obligatorios en todas las empresas", dice Miguel para explicar por qué se metió a estudiar con jóvenes que no pasan de los 25 años.

"Esta propuesta educativa es una oportunidad para encontrar un puesto así sea solo por un tiempo determinado. Soy muy joven para jubilarme, pero muy viejo para entrar a una empresa a trabajar", asegura.

Por ello, combina sus estudios con la comercialización de productos de artes gráficas, que le da algo para vivir.

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