PALABRAS DE DIOS EN EL PUENTE DE LA VARIANTE

PALABRAS DE DIOS EN EL PUENTE DE LA VARIANTE

El suicidio de Jairo Cuellar Cano, de 49 años, el pasado 8 de enero desde el puente de la variante Ibagué- Armenia sacudió a todos los ibaguereños cuando apenas regresaban de las festividades de fin de año.

28 de enero 2005 , 12:00 a.m.

El suicidio de Jairo Cuellar Cano, de 49 años, el pasado 8 de enero desde el puente de la variante Ibagué- Armenia sacudió a todos los ibaguereños cuando apenas regresaban de las festividades de fin de año.

Además, sólo habían pasado tres meses desde el último suicidio en esa vía cuando dos jóvenes en menos de 10 días decidieron ponerle fin a sus vidas, y el mote trágico del puente de la muerte , volvía por momentos, a ser una realidad.

La noticia trascendió las fronteras y llegó a oídos de Parsifal Uriel Chávez Pimiento, un músico ibaguereño de 28 años, residente en New Jersey (Estados Unidos), quien quería aportar alguna solución al problema de los suicidios en el puente.

Sus padres le hablaban de los últimos casos y de las personas que encontraban en el puente a punto de acabar de tajo con sus problemas familiares, económicos y hasta amorosos.

Guiado en su fe religiosa coordinó con sus padres, Uriel y Luz Mery, la instalación de una valla con un fuerte mensaje religioso que invita a reflexionará a los futuros suicidas, que desde 1999 cuando se inauguró el puente acumulaba las 21 víctimas.

"Lo que queremos con esta ofrenda es que la persona, antes de tirarse del puente piense en los suyos, reflexione con Cristo y le busque una mejor solución a los problemas", señaló Parsifal,á el pasado 17 de enero, día en que instaló la valla, justo antes de regresar a EE.UU. luego de sus vacaciones de fin de año.

Otra persona que participó en el acto fue Luis Eduardo Cárdenas, pastor del Centro Fe y Esperanza, del barrio Jardín Atolsure, quien señaló sobre la alta aceptación que tuvo la medida.

"El trabajo no sólo se reduce a poner la valla y no más. También hemos venido del templo y hemos orado en el lugar para que no se presenten más suicidios", agregó el pastor.

El camino a la muerte.

Son casi 200 los pasos que se tienen que dar para llegar a la mitad del puente de El Totumo, en la variante Ibagué - Armenia, y lanzarse al vacío. Los suficientes para sentir como tiembla la estructura cada vez que pasa un camión y para ver un incipiente río Combeima a más de 100 metros de altura. Lo serían, incluso, para pensar en un arrepentimiento y no matarse.

Pero no, quien va decidido a hacerlo, no lo piensa dos veces. Así piensan, Ilba Méndez y José Humberto Cortés, los campesinos que venden avena en la entrada del puente y que desde hace tres años han tenido que convivir con historias de amores frustrados, deudas y problemas familiares.

"Si vienen a matarse es bajo la voz de Satanás y es muy difícil que escuchen razones. Sin embargo, les hablo de Cristo, de la belleza de la vida y de los cientos de personas que lamentarían su muerte. Algo se hace", señala este campesino quien asegura haber convencido a seis personas de no suicidarse y de alertar a la Policía sobre otros 10 casos.

Pero este rápido trabajo espiritual a veces no da sus frutos y pasa lo que ocurrió a mediados de noviembre pasado cuando un joven despechado de unos 20 años extendió sus brazos en cruz y de espaldas, se lanzó al vacío ante la mirada impotente de él, su esposa y del propietario de una finca cercana.

O cuando llegó demasiado tarde a reafirmar una sospecha que lo levantó el sábado 8 de enero y vio estacionado en la mitad del puente un campero sin conductor. Eran las 6:00 de la mañana y bajo la copa de unos árboles, se veía el agrónomo Jairo Cuellar Cano, de 49 años, quien le había madrugado a la muerte.

"A veces uno no puede hacer nada. El que se va a matar no hace bulla, no se boletea. Simplemente se lanza", aclara Marcos Andrade, otro vecino del sector, quien recuerda el fuerte gemido que pronunció Cuellar antes de caer.

Sobre la postura de la valla, ambos habitantes aplauden la iniciativa pero coinciden en afirmar que una solución más tangible debe provenir de las autoridades.

"Enmallar el puente es una forma de demostrar que se siente dolor por tantas muertes", concluye Cortés.

Solicitud al Invías.

Enrique González, presidente de la junta de acción comunal de Altos del Combeima afirmó a Tolima 7 días, que ya se radicó en Invías Tolima, una solicitud para que el Instituto Nacional de Vías enmalle el puente de la variante.

"Según lo que nos dijo el ingeniero Carlos Fernando Méndez, de Invías Tolima, la solicitud fue recibida por el director de la entidad cuando visitó el Tolima, cuando se realizó el acto del túnel de la Línea. Por ahora nos toca esperar", afirma González.

Foto:José Humberto Cortés señala que ha convencido a seis personas de no suicidarse y de dar aviso, en compañía de su familia, de cualquiera actitud sospechosa.

Bajo la valla se encuentra una vieja cruz de cemento, sin inscripción, que según los moradores, la pusieron los familiares de la primera víctima, en 1999.

La Policía señala que se desplaza al sector varias veces al día en busca de posibles suicidas. "Hay veces que no vienen en todo el día", afirman los habitantes

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