LOS RASTROS QUE DEJÓ LA CAPTURA DE RODRIGO GRANDA EN VENEZUELA

LOS RASTROS QUE DEJÓ LA CAPTURA DE RODRIGO GRANDA EN VENEZUELA

Hasta la tarde del fatídico 11 de septiembre del 2001 Rodrigo Granda Escobar, el canciller de las Farc , no existía para las autoridades colombianas.

09 de enero 2005 , 12:00 a.m.

Hasta la tarde del fatídico 11 de septiembre del 2001 Rodrigo Granda Escobar, el canciller de las Farc , no existía para las autoridades colombianas.

Se pensaba que ese nombre no era más que otro alias de Raúl Reyes , miembro del secretariado de las Farc y considerado el único canciller de esa organización subversiva.

Pero ese día -en su afán por colaborar con las autoridades de Estados Unidos (E.U.) para encontrar cualquier rastro de los terroristas islámicos que acababan de perpetrar los atentados contra las Torres Gemelas y El Pentágono- la Policía de Colombia comprobó que eran dos personas distintas.

Un documento que hablaba de una cumbre de terroristas en Trípoli (Libia) -registrada a mediados de 1999 y auspiciada por Muamar Gadafi, en ese entonces enemigo público de E.U.- reveló que Granda había viajado a esa ciudad por orden de Raúl Reyes .

Desde entonces un grupo especial de hombres de inteligencia comenzó a seguirle sus pasos, sin descanso, hasta su captura que según la Policía de Colombia se produjo el pasado 14 de diciembre en Cúcuta, aunque la mayoría de las evidencias que recogió EL TIEMPO indican que en realidad se pudo dar un día antes en Caracas (Venezuela).

Los 200 viajes.

Tras el hallazgo del 11 de septiembre, los agentes colombianos pidieron apoyo de autoridades de varios países -como Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Salvador, México y Ecuador- para armar el expediente de la entonces llamada Operación Trípoli , en el que además se cuenta que el líder libio les ofreció a las Farc entrenamiento de combate.

Lo primero que descubrieron fue que nació en 1950 en Frontino (Antioquia), en una familia numerosa cuyo abuelo era un reconocido latifundista y su padre, un maestro de escuela. También se dieron cuenta que solo había estudiado hasta segundo de bachillerato para años después convertirse en propagandista de las Farc y luego en uno de sus voceros diplomáticos .

En su correría por el mundo vendiendo la causa de las Farc y desprestigiando al Estado colombiano, se contabilizan más de 200 viajes, según movimientos migratorios en poder de las autoridades, la mayoría de ellos a países de América Latina, y dos a Nueva York: uno en 1993 y otro en 1997.

En Centroamérica y en el Caguán -donde se ponía el camuflado- también era conocido como el comandante Arturo Campos o Ricardo González . Incluso, en Nicaragua era conocido como Gallopinto , por su fascinación por una comida local que lleva ese nombre y que es una mezcla de frijoles y arroz.

El cruce de información también indicó que, además de su presencia en universidades y en foros internacionales, vivía en contacto con otros miembros de las Farc. En México, por ejemplo, con Marcos Calarcá y en Ecuador estuvo reunido con el recién extraditado Simón Trinidad . "El mismo día de la captura de Trinidad lo habíamos podido detener, pero todavía no había orden de captura vigente", narró a EL TIEMPO uno de los investigadores.

Los agentes no se dieron por vencidos. En agosto pasado, cuando la Fiscalía ya había expedido la primera orden de arresto en su contra, inteligencia de la Policía conoció que Granda llegaría a Ecuador para asistir al matrimonio de una de sus dos hijas.

Pero la operación se frustró porque por esos días en Quito fueron detenidos dos agentes de otra agencia colombiana que estaban tras los pasos de Raúl Reyes , y Granda optó por esconderse.

En septiembre, con una segunda orden de captura, la Policía arreció su búsqueda. Y fue el 13 de diciembre cuando un informante les contó que Granda estaba en Venezuela, donde había participado del Segundo Congreso Bolivariano de los Pueblos, inaugurado por el presidente Hugo Chávez.

En esa cumbre -según la organización venezolana de izquierda Colectivos de Catia- Granda se reunió con personajes como los nobeles de Literatura José Saramago y de Paz Adolfo Pérez Esquivel; los nicaragenses Tomas Borge y Daniel Ortega y la diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela Amarelis Pérez.

Según la Policía, en ese encuentro también estuvo Milton Hernández , un jefe del Eln, cuyo número celular aparece registrado en la agenda de bolsillo de Granda.

En ella también está el número telefónico de Ramón Emilio Rodríguez Chacín, quien el 31 de enero del 2002, el mismo día en que se posesionó como Ministro del Interior y de Justicia de Venezuela, autorizó de forma ilegal el ingreso a ese país de la esposa y la hija de Granda, que venían de Cuba.

El jefe de las Farc, según informó en su momento el diario caraqueño El Universal, estaba en el aeropuerto de Maiquetía en compañía de dos miembros de la Disip (policía secreta), quienes gestionaron el permiso.

En Venezuela.

Y llegó el 15 de diciembre, el día en que el director de la Policía de Colombia, general Jorge Daniel Castro, presentó en Bogotá la captura. Dijo que Granda había sido detenido el día anterior en plena calle de Cúcuta.

El anuncio sorprendió a muchos periodistas en Colombia, pues un día antes distintas fuentes oficiales les habían informado que estuvieran atentos a una "muy importante" captura de un guerrillero de las Farc en Venezuela. La misma que, luego, nunca fue reportada.

EL TIEMPO, ante la aparente inconsistencia, trató de precisar el sitio exacto de los hechos con fuentes de la Policía local de Cúcuta. Y estas incurrieron en algunas contradicciones (ver recuadro).

Al preguntar sobre la filmación del momento de la captura -práctica rutinaria en este tipo de operaciones- la respuesta es una sola: no existe.

Las contradicciones de la Policía crecen con las afirmaciones de fuentes del alto gobierno colombiano, que después de la captura reconocieron a un pequeño grupo de personas, en voz baja, que la detención se había producido en realidad en Venezuela, tal como lo reveló en exclusiva este diario. Lo mismo reconocieron oficiales de la institución a este diario.

Ahí, quedan entonces planteados varios interrogantes: si el alto gobierno colombiano sabía de la captura en Caracas Quién la ordenó? Por qué lo comentaron, así fuera en privado? Acaso hicieron la captura con la anuencia del gobierno del presidente Hugo Chávez? (ver nota página 1-3).

El director del semanario comunista Voz, Carlos Lozano Guillén, consultado en su momento por este diario fue más allá y en una declaración por escrito dijo que se trataba de un "secuestro" perpetrado en Venezuela e incluso narró su versión de los hechos.

"Granda fue abordado por varios individuos que se transportaban en cuatro vehículos y que se identificaron como agentes de la Disip venezolana, aunque algunos que hablaron con él tenían acento colombiano, paisa . El hecho ocurrió en la cafetería Roseli, en frente de una estación del metro en la ciudad de Caracas, el lunes 13 de diciembre, hacia las 4 de la tarde", aseguró Lozano.

Esta misma versión fue la que dio el capturado a la Fiscalía colombiana y fue secundada por las Farc en un comunicado del pasado 30 de diciembre, donde curiosamente le pide al "gobierno bolivariano de Venezuela fijar una posición clara frente a las garantías para las demás organizaciones bolivarianas que eventualmente visiten su país para participar en futuros eventos".

Sin embargo, públicamente el Gobierno colombiano sigue negando aún hoy lo ocurrido. Esta semana tanto el fiscal Luis Camilo Osorio como el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe, rechazaron esa versión y señalaron que la operación se efectuó en territorio colombiano.

Testigos de los hechos.

Otra cosa piensan las autoridades venezolanas, quienes a pesar de que en un comienzo guardaron un hermético silencio, luego y, entre otras cosas, tras las presiones recibidas de sectores adeptos al presidente Chávez a través de cartas en Internet.

El ministro del Interior venezolano, Jesse Chacón, dijo el pasado miércoles que hay fuertes indicios de que Granda fue "secuestrado" en Caracas y que en la operación habrían participado funcionarios de Colombia y Venezuela.

Afirmó que Granda ingresó ilegalmente al país y que si tenía cédula venezolana debía ser falsa. Sin embargo, dirigentes opositores del gobierno Chávez demostraron con documentos que Granda es ciudadano venezolano desde el pasado 9 de julio.

El Ministro agregó que la acción se produjo en las afueras de la cafetería Razetti, en inmediaciones de la estación Bellas Artes del metro de esa ciudad.

EL TIEMPO visitó el lugar. Uno de los vendedores de frutas que permanece en la zona, Abel González, narró a este diario la versión que le dio una señora que alquila teléfonos celulares. "Ella me contó que vio cómo dos hombres entraron al café y de pronto salieron con otro señor (supuestamente Granda), agarrado por los brazos, pero caminando, sin forcejeo ni violencia, pero lo tenían bien agarrado. Entonces lo montaron en una camioneta verde con franjas grises y salieron rápido".

Luego aceptó que él había presenciado los hechos y que una de las personas que tenía al hombre por el brazo era un sujeto alto, fornido, que usaba una camiseta de los Leones del Caracas, el equipo de béisbol de esa ciudad.

Otro vendedor señala que todo ocurrió pero en las afueras de la cafetería, y lo respalda un empleado del establecimiento.

La hipótesis de que la operación pudo ser en Venezuela se fortalece por un antecedente. Simultáneamente con el arresto de Granda se conoció sobre la detención en ese país de cuatro policías colombianos.

Algunas fuentes oficiales señalaron que estos participaron de la operación, pero la Policía dijo que se trataba de otro caso y que los uniformados estaban realizando una acción antidrogas. Lo curioso es que los policías están adscritos a un cuerpo élite antiterrorista (el Grate) y no a una división antinarcóticos.

Lo cierto es que la polémica sobre la más importante captura de un guerrillero de las Farc -que se suma a las de Trinidad y Sonia - apenas comienza.

CONTRADICCIONES DE LA POLICIA.

- 15 de diciembre. En rueda de prensa, el director de la Policía Nacional, general Jorge Daniel Castro, anunció la captura en una calle de Cúcuta.

- 16 de diciembre. Fuentes de la Policía de Cúcuta consultadas por EL TIEMPO aseguraron que la captura de Granda se hizo en un hotel de esa ciudad.

- 17 de diciembre. Tras la publicación de esa contradicción en EL TIEMPO, la Policía informó que fue en una calle, cuando el subversivo se disponía a entrar al hotel.

- 7 de enero. El comandante de Policía en Norte de Santander, coronel José Humberto Henao Castaño, dijo a Caracol Noticias que la captura se hizo en La Parada, un corregimiento de Cúcuta.

FOTO/Yanni Montilla - Cortesía El Nacional de Caracas.

En esta calle del centro de Caracas, según testimonios de vendedores ambulantes del lugar, se habría producido la detención de Rodrigo Granda.

FOTO.

Rodrigo Granda Escobar

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