HALLAZGOS ARTÍSTICOS EN POPAYÁN

HALLAZGOS ARTÍSTICOS EN POPAYÁN

Ya sea por inquietud religiosa, antropológica, sociológica, o artística, la celebración de la Semana Santa de Popayán es un evento digno de apreciarse. Más aún cuando la Ciudad Blanca celebra 450 años de sus tradicionales procesiones, conmemoración que se hará desde este año hasta el 2006.

19 de marzo 2005 , 12:00 a.m.

Ya sea por inquietud religiosa, antropológica, sociológica, o artística, la celebración de la Semana Santa de Popayán es un evento digno de apreciarse.

Más aún cuando la Ciudad Blanca celebra 450 años de sus tradicionales procesiones, conmemoración que se hará desde este año hasta el 2006.

En Popayán no se ha terminado de descubrir todo lo que se oculta, como muchas de las imágenes religiosas de los siglos XVII y XVIII recientemente descubiertas.

Entre estos hallazgos artísticos, hay una cifra considerable de imágenes entre las que cabe mencionar varias figuras de santos, como las de San Bernabé y San Felipe, que tienen grabadas en sus cuerpos las fechas de sus onomásticos (lo que le ha permitido considerar a investigadores y restauradores la veracidad de la famosa leyenda de que en los siglos XVII y XVIII la Catedral de Popayán contaba con 365 imágenes para que cada día del año se venerara a un santo); seis ángeles antiguos hallados en el coro del Templo de Santo Domingo; una serie de figuras que representan a los 12 apóstoles, encontrados en la antigua Catedral; y dos ángeles rubios, llamados "ángeles de la Torre del Reloj" por haber sido encontrados, junto con otras imágenes, en el campanario de la famosa Torre del Reloj, cuando un experto subió a desmontar el reloj para enviarlo a arreglar.

Este año, incluso, como parte del inicio de la celebración de los 450 años de sus procesiones, Popayán contará con un nuevo `Paso, que será incorporado al desfile del Viernes Santo del Templo de Santo Domingo.

Se trata de El traslado de Cristo al sepulcro, creado, promovido y donado por el arquitecto payanés Luis Eduardo Ayerbe González, en el que podrán apreciarse dos de las imágenes de finales del siglo XVII recientemente descubiertas en la sacristía del Templo de La Encarnación y restauradas para representar a Nicodemo y José de Arimatea, así como una imagen nueva que corresponde al denominado Cristo del traslado o Cristo de la caridad.

Esta incorporación de nuevos `Pasos ha contribuido de manera significativa a la recuperación de las imágenes antiguas, como viene ocurriendo desde las últimas décadas con figuras como El Calvario, con el que se recuperó el Cristo moro que reposaba en uno de los altares de la Catedral Basílica -llamado así por haber sido tallado con facciones árabes en la España del siglo XVII, durante el período de cristianización de los moros-; o con el `Paso de El beso de Judas, al que se le incorporó la imagen de un nazareno del siglo XVIII encontrado en el altillo de la Iglesia de San Francisco; o con El crucifijo o Cristo de la buena muerte, imagen francesa del siglo XVII que pertenecía a la Capilla de los padres de San Camilo; o con El descendimiento, al que se le incorporaron los dos `ángeles de la Torre del Reloj .

Pero lamentablemente no todo es felicidad. Según el arquitecto Ayerbe, investigador y conocedor de la riqueza artística de Popayán, participante en procesos de hallazgo y restauración de imágenes: "Es muy importante denunciar lo que está pasando con las imágenes antiguas pues muchas han sido saqueadas y robadas. Es lamentable que después de los hallazgos de muchas tallas antiguas y de las restauraciones, gran parte de las caras o mascarillas de las imágenes hayan sido robadas, como las de los seis ángeles encontrados en el Templo de Santo Domingo. Hay personas incluso que afirman haber visto en los últimos cinco años mascarillas de plomo de Popayán en anticuarios de Bogotá. Así nos pasó con el hallazgo de unas tallas muy hermosas de un San Francisco con estigmas y un Rey David que cuando quisimos restaurarlas ya les habían robado los rostros. Es un problema que esos tesoros no estén inventariados ni protegidos con estrictas medidas de seguridad".

A pesar de los inconvenientes, otro de los atractivos artísticos más destacables que se podrán apreciar por primera vez este año en las procesiones será la espléndida restauración del Cristo agonizante del Templo de la Ermita, imagen del siglo XVI que, junto con el San Juan, el Amo Eccehomo y la Virgen Dolorosa del mismo Templo, constituyen el grupo de imágenes más antiguas, con las que se dio inicio a las procesiones. Dicha restauración, realizada en los últimos meses en el taller creado por la Junta Permanente Pro Semana Santa, permitió recuperar los colores originales, luego de una cuidadosa labor en la que le fueron retiradas ocho capas. El resultado fue un Cristo mucho más dramático, agonizante y lacerado -como era propio de las figuras que España utilizó para introducir el catolicismo en América- con unas particulares huellas de azotes en forma diagonal a lo largo del cuerpo.

Ya sea entonces por una motivación religiosa, antropológica, sociológica o artística, bien vale la pena apreciar este año las cinco procesiones nocturnas de Popayán, de influencia castellana, que con sus nuevos tesoros seguirán siendo reconocidas como una de las tradiciones más imponentes y solemnes de América Latina.

FOTO:- Prosecion de semana santa en Popayán : 450 años de tradición.

- Dos personajes del nuevo testamento: José de Arimatea y Nicodemo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.