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FÚTBOL Y VIOLENCIA, UNA LARGA HISTORIA

FÚTBOL Y VIOLENCIA, UNA LARGA HISTORIA

Amenazas, secuestros y asesinatos de árbitros, jugadores y directivos del fútbol profesional colombiano, unido a las denuncias sobre la presencia de la mafia ha sido la constante en el fútbol nacional desde comienzos de la década de los ochenta. Desafortunadamente, el caso de Andrés Escobar, lejos de ser el único, es el último incidente en una larga historia de violencia.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
03 de julio 1994 , 12:00 a. m.

A las denuncias de compra de árbitros y de jugadores se sumaron hechos concretos como el secuestro del árbitro Armando Pérez, las amenazas y el posterior rapto del árbitro chileno Gastón Castro en el octogonal final de 1986, la balacera en el estadio de Cali, los sufragios enviados a directivos de diversos clubes y el asesinato de varios de ellos. El periodista Fabio Castillo escribió en su libro Los jinetes de la Cocaína un capítulo sobre la relación entre el narcotráfico y el fútbol. En algunos apartes, dice Castillo: por su doble atractivo de generar el respaldo implícito de los fanáticos y la facilidad para lavar los dólares, los narcotraficantes colombianos virtualmente se tomaron los deportes (...) .

El momento más crítico se vivió con el asesinato del árbitro Alvaro Ortega, el 15 de noviembre de 1989 en Medellín, que obligó al Gobierno nacional a suspender el campeonato profesional de fútbol. La muerte de Ortega y el secuestro de Pérez es atribuido a apostadores de Medellín que invierten miles de millones de pesos en apuestas. Para este mundial yo solo conozco de 4.000 millones de pesos en apuestas , dijo una fuente cercana al fútbol profesional. Una cronología de algunas de las irregularidades es: Octubre de 1983. El Ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, denunció: La mafia se apoderó del fútbol colombiano Noviembre 15 de 1984. Cuando Hernán Botero, presidente del Atlético Nacional, fue extraditado, la Dimayor, pidió suspender los partidos de la fecha en señal de protesta.

Febrero de 1986. El Presidente del Deportivo Independiente Medellín, José Pablo Correa Ramos es asesinado en la capital de Antioquia.

Octubre de 1986. El arquero argentino Navarro Montoya, denuncia que el fútbol colombiano estaba infiltrado por la mafia.

Durante todo 1986. Asesinados 6 dirigentes deportivos, otro se salvó milagrosamente y otros tres fueron secuestrados. Entre los asesinados estaban Octavio Piedrahita quien iba a comprar acciones del Deportivo Pereira, y Carlos Arturo Mejía Gómez, técnico de la selección juvenil.

Julio 19 de 1988. Arquímedes Victoria Grantón, secretario de la Liga Metropolitana de Fútbol es asesinado.

Noviembre 8 de 1988. El árbitro Jesús Diaz denuncia que lo único que falta es un muerto , debido a las constantes amenazas de muerte que ha recibido.

Noviembre 2 de 1988. El árbitro Armando Pérez es secuestrado y amenazado de muerte, por hombres que se hicieron llamar representantes de 6 clubes profesionales .

Noviembre 6 de 1988. Los árbitros profesionales se niegan a pitar la tercera fecha del Octogonal.

Enero de 1989. La Superintendencia de Control de Cambios obliga a pagar una multa de 60 millones de pesos al Club Millonarios y al Atlético Nacional por cambio y uso ilegal de dólares.

Abril de 1989. El Miami Herald publica un informe en el cual se afirma que el club America de Cali, participante del torneo Copa Marlboro tiene nexos con el cabecilla del Cartel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela.

Noviembre 15 de 1989. El arbitro cartagenero Alvaro Ortega Madero. es asesinado, luego de pitar el partido entre el Deportivo Independiente Medellín y el Club América de Cali. Noviembre 26 de 1989. Un arbitro y un juez de línea resultaron heridos en Sabaneta, al sur de Medellín, luego de pitar un partido de segunda división. Bernardo Valencia y Alberto Sanguino pertenecían a la Dimayor y a la Liga Antioqueña de Fútbol,respectivamente.

Diciembre de 1989. Joao Havelange, Presidente de la FIFA dijo, sobre las denuncias de dineros calientes en por lo menos cuatro clubes de primera división en el fútbol colombiano, que no ha recibido denuncias sino simples rumores . Febrero de 1990. El director encargado de la Policía, general Carlos Arturo Casadiego Torrado afirmó que nadie en Colombia puede tomar justicia por su propia mano para combatir a un grupo delincuencial , en clara referencia a la organización que dijo ser la purificadora del fútbol rentado en el pais. La Policia Nacional sí conocía de la existencia de grupos de apostadores, que junto con los carteles de la droga manipulaban a varios equipos del balompié rentado en Colombia , dijo.

Septiembre 30 de 1990. Asesinado en Manizales, Germán Mejía Arango, dirigente deportivo del Cristal Caldas. Su hijo estaba secuestrado en el Valle. Se atribuyó a venganzas personales.

Junio 30 de 1991. Escándalo nacional por la visita del arquero de la selección Colombia, René Higuita, a Pablo Escobar en La Catedral. Febrero 13 de 1992. El cadáver del periodista deportivo Fredy Erazo es encontrado en Envigado.

Noviembre 24 de 1992. Fue secuestrado el accionista del DIM y del Envigado, Manuel Guillermo Zuluaga. Aun no ha aparecido.

Febrero 4 de 1993. Asesinado por sicarios Omar Darío, el Torito , Cañas en Bello, Antioquia. Tenía 22 años.

Marzo 10 de 1993. Saúl Velázquez, Presidente de la división de fútbol aficionado, Difútbol, renunció por amenazas contra su vida. En su carta dice es una lástima que el régimen del terror vuelva a ser protagonista en el fútbol colombiano Abril 19 de 1993. El comentarista deportivo y político Carlos Lajud Catalán, es asesinado.

Junio 9 de 1993. Es capturado y enviado a la cárcel Modelo el arquero René Higuita por haber participado en la negociación que condujo a la liberación de la hija del narcotraficante Luis Carlos Molina Yepes. Julio 24 de 1993. El ex jugadordel Envigado Fútbol Club, Felipe Pipe Pérez, es detenido en la ciudad antioqueña, acusado de guardar armas del cartel de Medellín.

Agosto 31 de 1993. El exfutbolista profesional César Augusto Koop es asesinado en Bucaramanga.

Junio de 1994. En un comunicado anónimo que llegó a las habitaciones de los técnicos Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez, se amenaza de muerte al técnico Maturana y al jugador Gabriel Barrabas Gómez, si éste último participa en el partido contra Estados Unidos. El jugador no participa.

Junio de 1994. Un oscuro personaje se comunicó con un medio de comunicación, amenazando -a nombre del Cartel de Medellín- de asesinar a Francisco Maturana o a alguno de los miembros de la Selección a su llegada a Colombia.

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