PROCESO DE REMOCIÓN EN UNILLANOS

PROCESO DE REMOCIÓN EN UNILLANOS

El paro de Unillanos causó cuantiosos perjuicios: estudiantes resignados a la incierta prolongación del semestre, otros con la frustración de no poder graduarse, el irreparable detrimento patrimonial a la institución, todo ello responsabilidad de la mayoría silenciosa de los diferentes estamentos.

04 de enero 2005 , 12:00 a.m.

El paro de Unillanos causó cuantiosos perjuicios: estudiantes resignados a la incierta prolongación del semestre, otros con la frustración de no poder graduarse, el irreparable detrimento patrimonial a la institución, todo ello responsabilidad de la mayoría silenciosa de los diferentes estamentos.

De los 4.300 ó mas estudiantes, los responsables del paro no sobrepasan los doscientos asesorados y pagados por los que pretenden apoderarse de la Universidad con fines nefastos para la institución. En realidad a la gran mayoría de estudiantes silenciosos e indiferentes con su claustro les queda la experiencia y como pago a su falta de carácter, valor y verdadero sentido de pertenencia con su Universidad el haber permitido que la manipulada minoría decidiera por ellos mediante vías de hecho, donde se atropelló derechos fundamentales como: la enseñanza, la educación, la libre locomoción, el derecho al trabajo y ocasionaron la pérdida de más de mil millones de pesos.

Que tristeza, con la participación de miembros del máximo órgano de dirección de la Universidad: el Consejo Superior, intereses de orden político, burocrático y sindical, primaron sobre la responsabilidad y obligación de velar por el normal funcionamiento del primer centro universitario del Llano y llevaron al Consejo Superior a un viciado proceso de remoción del rector.

No pueden olvidar los miembros el Consejo Superior que en este proceso disciplinario administrativo actúan como jueces, pero sin tener la competencia. Con su actuación no solo estarán comprometiendo el patrimonio de la Universidad, sino su responsabilidad desde el punto de vista fiscal, penal y disciplinaria.

Si existen irregularidades en las actuaciones del rector o de cualquier otro servidor público que constituyen faltas disciplinarias, es la Procuraduría la competente para investigar y sancionar, la autonomía universitaria tiene sus limites, la ley y la Constitución son de obligatoria observancia.

Es hora de que el máximo órgano de gobierno de la institución con observancia de la Constitución y la ley garantice a futuro el normal funcionamiento de nuestra universidad. Así el mismo Consejo Superior haya determinado, el lunes de la semana pasada, no revocarle el cargo al rector, tras haber analizado cada uno de los cargos que se le imputaban.

* Ex miembro del Consejo Superior de Unillanos.

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