TURISMO Y VÍAS SEGURAS

TURISMO Y VÍAS SEGURAS

Por tercer año consecutivo, el turismo nacional experimentó un crecimiento espectacular durante la reciente temporada de fin de año. Esta vez se batieron todas las marcas anteriores en materia de desplazamiento de vehículos por las carreteras del país, número de viajeros a los diversos destinos vacacionales, ocupación hotelera y gastos de los turistas en lugares recreativos.

14 de enero 2005 , 12:00 a.m.

Por tercer año consecutivo, el turismo nacional experimentó un crecimiento espectacular durante la reciente temporada de fin de año. Esta vez se batieron todas las marcas anteriores en materia de desplazamiento de vehículos por las carreteras del país, número de viajeros a los diversos destinos vacacionales, ocupación hotelera y gastos de los turistas en lugares recreativos.

La avalancha de viajeros que invadió los centros turísticos del país produjo importantes efectos económicos en la industria hotelera, de transporte y recreación. Pero, más que esto, reflejó la consolidación de un fenómeno altamente positivo, generado por las iniciativas del actual gobierno para abrir las carreteras a todos los viajeros en condiciones de seguridad: el cambio en el ánimo de los colombianos, que por varios años se sintieron prisioneros en su propia tierra, pero ya recuperaron el sentido de libertad que habían perdido para movilizarse por ella.

Desde el inicio de las caravanas Vive Colombia, viaja por ella en la temporada de fin de año del 2001, este proceso de recuperación del territorio para el disfrute de todos los ciudadanos ha avanzado notablemente.

Cuando aquel programa se puso en marcha, la reacción de los turistas nacionales se tradujo en un aumento de la ocupación hotelera del 47 al 67 por ciento en la temporada navideña. En la del 2002, cuando la fuerza pública aseguró la protección de 5.000 kilómetros de carreteras con el despliegue de 25.000 efectivos, aquella cifra se elevó a promedios del 60 al 80 por ciento, según los diversos destinos. Y en la que acaba de pasar, en la que la protección se extendió a 10.000 kilómetros de vías, con el desplazamiento de 100.000 efectivos, la ocupación registró un nuevo aumento, calculado en 10 por ciento. En algunos centros turísticos, como Cartagena, Santa Marta y la Zona Cafetera (una región cada día más popular para los viajeros), la ocupación en los hoteles sobrepasó el 90 por ciento.

Las cifras de movilización de vehículos durante la temporada no son menos impresionantes: según la Policía de Carreteras, entre el 18 de diciembre y el 10 de enero circularon por las carreteras nacionales 7,9 millones de vehículos, o sea un millón 200 mil más que en la del 2003, que ya había registrado una marca sin precedentes. Aunque estos números dieron lugar a polémicas el año pasado, pues se basan en el paso de todos los vehículos (no solo los de los turistas) por los peajes, el aumento es evidente. Prácticamente ningún lugar de la geografía, salvo las zonas selváticas donde aún operan los grupos alzados en armas, dejó de registrar la llegada de visitantes en plan de vacaciones. Y lo más significativo es que la gente se lanzó a las carreteras en sus vehículos particulares o en los de transporte público sin necesidad de las caravanas, con una sensación de seguridad que hace algunos años simplemente no existía.

Se calcula que más de 15 millones de personas se desplazaron desde los principales centros urbanos hacia los lugares de veraneo o desde el interior a las capitales, incluyendo a Bogotá. A Cartagena llegaron medio millón de visitantes y a Santa Marta, unos 400.000, casi el equivalente de su población. Esta movilización masiva demostró que han quedado atrás los temores por la falta de seguridad que aquejó durante tanto tiempo a regiones clave del país. Es una lástima que, en contraste, la accidentalidad en las carreteras aumentara en este fin de año y los muertos por esta causa se duplicaran, al pasar de 18 en la temporada del 2003 a 35 en esta.

Frente a la realidad de la reconquista vial, es fácil entender por qué los niveles de popularidad del presidente Alvaro Uribe se mantienen tan altos. Pues si bien hay sectores de opinión que no comparten algunas políticas oficiales o expresan reservas sobre el futuro de la economía, nadie discute la recuperación de la seguridad -y en especial la seguridad para viajar- como uno de los grandes logros del actual gobierno. Algo que el ciudadano común aprecia cada día más porque las dificultades para obtener visas y el costo de los destinos internacionales han convertido el turismo exterior en una verdadera odisea.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.