LA GUACA MUISCA QUE DESVELA A LOS SOACHUNOS

LA GUACA MUISCA QUE DESVELA A LOS SOACHUNOS

Los primeros zarpazos de una retroexcavadora en predios de la antigua Hacienda Terreros, con la que obreros preparaban el terreno para la construcción de la nueva urbanización San Mateo, en Soacha (Cundinamarca), dejaron al descubierto un inesperado hallazgo arqueológico: algunos restos humanos y cerámicas de la cultura Muisca.

13 de febrero 2005 , 12:00 a.m.

Los primeros zarpazos de una retroexcavadora en predios de la antigua Hacienda Terreros, con la que obreros preparaban el terreno para la construcción de la nueva urbanización San Mateo, en Soacha (Cundinamarca), dejaron al descubierto un inesperado hallazgo arqueológico: algunos restos humanos y cerámicas de la cultura Muisca.

Este singular descubrimiento, en noviembre del año pasado, se difundió rápidamente entre volqueteros y vecinos de San Mateo y Soacha que comenzaron a llegar al lugar en la noche, con picas y otros implementos para hacer excavaciones de forma rudimentaria.

Soñaban con encontrar la guaca o el entierro indígena con piezas de oro que se acostumbraba en tiempos preshispánicos y de la colonia y que hoy es también parte de una leyenda repetida en algunas casas y calles de San Mateo, situado también en límites con el suroriente de Bogota. "Dicen que cuando se hicieron las primeras construcciones en este barrio -hace unos 20 años- encontraron piezas de oro. Hoy de eso no creo que haya nada", expresa el residente de una urbanización cercana a la hacienda.

Esas excavaciones iniciales (tres)-en una área donde se proyecta la construcción de 200 viviendas-, sacaron a flote los huesos y cerámicas que algunos de los saqueadores llevaron para sus casas con el fin de venderlas, según supo después el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) informado por los mismos saqueadores que no las pudieron comercializar fácilmente. Así mismo, por el director de la Casa de la Cultura de Soacha, Fernando Ibáñez, quien se enteró de esos hechos a través del grupo Muesca, vigías del patrimonio cultural de ese municipio.

Sitio arqueológico.

El hallazgo fue reportado por la Alcaldía de Soacha al Instituto, en cumplimiento de la Ley General de Cultura la cual establece que los bienes de patrimonio arqueológico, como muebles o inmuebles originarios de culturas desparecidas o que pertenezcan a la época Colonial y que incluye los restos humanos y orgánicos, deben informarse obligatoriamente al Ministerio de Cultura.

El Icanh envió a dos de sus investigadores al sitio, el 3 de diciembre pasado, para evaluar técnicamente esos restos arqueológicos. De acuerdo con el antropólogo del Instituto Andrés Barragán, las cerámicas encontradas corresponden a periodos atribuibles a la cultura muisca, posteriores al siglo X.

"El sitio tiene un potencial arqueológico alto, dado que está muy bien documentado que esta región fue usada como asentamiento por diferentes grupos prehispánicos", le notificó el coordinador del Grupo de Arqueología y Patrimonio del Instituto, Víctor González, al entonces alcalde de Soacha Carlos Arturo Bello.

El funcionario del Icanh pidió igualmente que la constructora del nuevo San Mateo iniciara una "prospección" arqueológica o exploración técnica en ese terreno. De igual forma, que el profesional que la urbanizadora contratara para esa tarea debía tramitar inmediatamente la licencia ante el Instituto para continuar con las excavaciones legalmente y determinar la importancia del hallazgo y si amerita declarar la zona patrimonio arqueológico de la Nación. La hacienda Terreros ya fue declarada monumento nacional en 1975.

La identificación de ese "yacimiento arqueológico" condujo al ex alcalde Bello a pedir a la urbanizadora la suspensión de las obras, lo cual se hizo a través de la Inspección Tercera Municipal de Policía, el pasado 29 de diciembre.

El encuentro de esos restos arqueológicos no resultó tampoco extraño para el Instituto ni para las autoridades locales, teniendo en cuenta que el altiplano cundiboyacense fue habitado por grupos Muisca. Y que en esa región de Soacha está ubicado el parque La Poma, uno de los sitios rupestres de Colombia. Y que Guacha Soacha (nombre prehistórico del municipio), era un principado del reino de los zipas y significaba "Ciudad del dios Varón", de "Sua", o de "El Sol", explica Ibáñez.

Por otro lado, los últimos hallazgos conocidos de esa cultura, fueron hechos hace año y medio en el barrio La Candelaria, en el sur de Bogotá (ver recuadro).

Las tumbas.

Investigaciones de Alvaro Botiva, del Icanh, han registrado a su vez que en el asentamiento de Soacha, los Muisca tenían tumbas rectangulares, de poca profundidad, localizadas unas muy cerca de otras. Menos de un 10 por ciento de ellas estaban cubiertas con lajas y solo el 30 por ciento presentaban "ajuar funerario". Los "individuos, en general, fueron colocados en posición de cúbito dorsal extendidos", escribe Botiva.

Por ahora, la arqueóloga Marta Bonilla -contratada por la constructora para el estudio arqueológico en Terreros- en siete días de excavaciones ha encontrado cuatro entierros, unos con huesos desintegrados, otros con restos más completos "del hombro para abajo", partes de algunas cerámicas y volantes de huso (utilizados para hilar). "Es posible que aquí tuvieran un área de vivienda o algunos entierros, pero no creo en la existencia de un cementerio. Desafortunadamente esta área ha sido alterada arqueológicamente", expresa.

Aunque Ibáñez considera que algunos restos hallados en capas muy superficiales del terreno, "podrían indicar -afirma- que esos huesos fueron trasteados a ese lugar hace varios años y procedían de otro sitio cercano de San Mateo, donde se está haciendo guaquería aún no denunciada".

Mientras siguen las excavaciones y se evalúa qué tan grande es el hallazgo arqueológico de San Mateo, los saqueadores no se detienen. "Hay más de un desvelado de Soacha tratando de encontrar la guaca", dicen funcionarios de la Alcaldía.

Todos los días aparecen en los alrededores de ese terreno, encerrado actualmente por la urbanizadora, excavaciones abiertas en la noche. Y lo único que al parecer han encontrado hasta ahora los buscadores de oro son huesos. "Y eso será lo único que hallarán aquí", sentencia la arqueóloga.

ULTIMOS HALLAZGOS.

En julio del 2003, unos obreros que abrían con retroexcavadora la vía para una ruta alimentadora de TransMilenio en el barrio La Candelaria, en el sur de Bogotá, hallaron un esqueleto con ollas de barro identificadas como de la cultura Muisca. Hoy se encuentran en el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh).

En enero de este año, fueron descubiertas seis tumbas con dos esqueletos y algunos pedazos de vasijas Muisca elaboradas al parecer entre los siglos XII y XVI, en el sitio El Bosque, en Tunja, en área declarada de interés arqueológico por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.

FOTO/Gerardo Chaves EL TIEMPO.

- En estos terrenos de la antigua hacienda Terreros y al lado de las obras de la futura urbanización San Mateo de Soacha, se hacen estas excavaciones y cerca se han encontrado las primeras tumbas Muisca.

- El director de Cultura de la Alcaldía de Soacha, Fernando Ibáñez, levanta algunos de los restos óseos hallados o dejados en este hoyo abierto por saqueadores.

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