TRABAJO EN EQUIPO

TRABAJO EN EQUIPO

En los anales de la aviación los pilotos saben qué pasó en las Islas Canarias el 27 de marzo de 1977: en un accidente terrible chocaron en la pista dos aviones jumbo y murieron 179 personas debido a fallas humanas. Lo más grave es que el error no fue de un novato, sino de un piloto experimentado de KLM, cegado por la soberbia. Se creía el chacho del paseo, desobedeció a la Torre de control y provocó una colisión monstruosa. Desde entonces se tomaron en las líneas aéreas distintas medidas para implantar un trabajo de equipo en las cabinas y mejorar la seguridad y el buen servicio.

14 de enero 2005 , 12:00 a.m.

En los anales de la aviación los pilotos saben qué pasó en las Islas Canarias el 27 de marzo de 1977: en un accidente terrible chocaron en la pista dos aviones jumbo y murieron 179 personas debido a fallas humanas. Lo más grave es que el error no fue de un novato, sino de un piloto experimentado de KLM, cegado por la soberbia. Se creía el chacho del paseo, desobedeció a la Torre de control y provocó una colisión monstruosa. Desde entonces se tomaron en las líneas aéreas distintas medidas para implantar un trabajo de equipo en las cabinas y mejorar la seguridad y el buen servicio.

Hoy en día el comandante de un avión no puede actuar como un déspota y debe crear sinergia con el copiloto y su grupo. Todos son fieles al programa CRM (Crew Resource Management) y manejan bien los recursos de la tripulación. Es un estupendo programa diseñado para trabajar en equipo con flexibilidad, humildad y solidaridad, ya que sólo así se dan buenos resultados en un avión y en cualquier parte. La soberbia y la rigidez nunca son buenas consejeras, antes bien son fuente de pésimas decisiones y agoreras de fatalidades. Los ejemplos abundan y en universidades y empresas conviene analizar hechos como el anterior y el de la naviera británica White Star.

Sus dueños, dos millonarios arrogantes y autoritarios, decidieron hacia 1910 competir con su rival la Cunnard, con base en el tamaño y el lujo y, a expensas de dos objetivos secundarios, sacrificaron la Prioridad Uno A: capacidad de maniobra y seguridad de tres naves colosales. Estamos hablando del Olympic, el Titanic y el Britannic, cada uno ligado a colisiones y naufragios por grandes y por lentos.

El Olympic causó terribles daños el primer día al zarpar y en otras ocasiones. El Titanic tuvo un trágico destino en su primera travesía de 1912 y el barco que se creía insumergible se precipitó al fondo marino y se llevó la vida de 1500 personas. Pero la soberbia enceguece y esa tragedia no produjo cambios efectivos en el Britannic, apenas en construcción. En la White Star estaban obnubilados y decidieron seguir con sus ambiciosos planes, en lugar de pensar en la seguridad de los pasajeros. Por eso una mina alemana se llevó a este tercer barco al fondo del mar en 1916, cerca de Grecia, en sólo 50 minutos, tres veces más rápido que el Titanic. Es por tanto oportuno preguntar: Tiene usted buenas prioridades? Es humilde y flexible?.

*Asesor espiritual.

La soberbia y la rigidez nunca son buenas consejeras, antes bien son fuente de pésimas decisiones y agoreras de fatalidades.

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