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ORZADA OPORTUNA

ORZADA OPORTUNA

En términos marinos, orzar significa inclinar la proa hacia el lugar de donde viene el viento. Cuando se aproxima una tormenta y si el refugiarse en puerto seguro no es una opción, orzar es la decisión más precavida.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
16 de febrero 2005 , 12:00 a. m.

En términos marinos, orzar significa inclinar la proa hacia el lugar de donde viene el viento. Cuando se aproxima una tormenta y si el refugiarse en puerto seguro no es una opción, orzar es la decisión más precavida.

En economía algunas tempestades generalmente se pueden prever. Las nefandas políticas revaluacionistas ya están mostrando sus poco atractivos colmillos. Las importaciones han aumentado y las exportaciones han empezado a disminuir. La reciente caída del PIB esta estrechamente ligada al crecimiento explosivo de las importaciones. El panorama energético a mediano plazo -en cuanto a las importaciones masivas de gasolina y de otros derivados- luce oscuro. Y como si lo anterior fuera poco, no es mucha la latitud que existe para disminuir el gasto, especialmente en los rubros de defensa y de inversión social.

Ante este sombrío panorama es importante destacar el importante cambio de postura tanto del Banco de la República como del Ministerio de Hacienda. El Emisor, en septiembre del 2004, había amenazado con un mayor control monetario y un eventual aumento en las tasas de interés. Hoy en día vemos que el Banco ha cambiado radicalmente esta posición y no sólo ha bajado las tasas de intervención en 25 puntos básicos, sino que están tratando de compensar los efectos nocivos de la revaluación con unas políticas monetarias expansionistas que han generado una arrolladora inundación de liquidez en el mercado.

Por otra parte el Ministerio de Hacienda ha dado un viraje importante al aceptar que está estudiando seriamente la posibilidad de establecer los mecanismos para prepagar deuda con parte de las reservas internacionales, mecanismo que tozudamente se había negado a considerar.

La anterior es una buena noticia. La deuda colombiana en divisas esta llegando a límites peligrosos y lejos de recuperar el grado de `investment grade , lo que nuestros títulos soberanos estaban es corriendo el riesgo de adquirir el status de `junk - bond . Las calificadoras internacionales no tiene hígados. Si ven la situación externa deteriorarse, como hoy está ocurriendo, nos bajan la calificación de forma instantánea. No podemos perder un segundo más en reducir nuestro endeudamiento público externo. No hacerlo sería una solemne irresponsabilidad.

Paralelo a esta inaplazable necesidad, se destaca el notable acierto por parte del Gobierno de nombrar como a uno de los codirectores del Emisor a Juan Mario Laserna. Laserna, profundo conocedor de los mercados financieros internacionales, puede ilustrar a sus compañeros en el Banco de la República y en Hacienda sobre las inmensas ventajas de darle a nuestra deuda un nuevo perfil que se ajuste a las posibles tormentas y circunstancias cambiantes del mercado financiero internacional, incluyendo la inevitable alza de las tasas de interés por parte del Federal Reserve.

FOTO: Mauricio Botero Caicedo Empresario.

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