LOS GENIOS TAMBIÉN SE JUBILAN

LOS GENIOS TAMBIÉN SE JUBILAN

La vena poética de César Luis Menotti resumió en seis palabras a Carlos Valderrama: Un gran artista de la precisión . Luego, el más fantástico describidor que tiene el fútbol amplió su definición: El Pibe fue una demostración viviente de que mientras la pelota viaje más rápido que el hombre, la velocidad pasa por la inteligencia .

11 de febrero 2004 , 12:00 a.m.

La vena poética de César Luis Menotti resumió en seis palabras a Carlos Valderrama: "Un gran artista de la precisión". Luego, el más fantástico describidor que tiene el fútbol amplió su definición: "El Pibe fue una demostración viviente de que mientras la pelota viaje más rápido que el hombre, la velocidad pasa por la inteligencia".

La columna de César apareció la semana pasada en Olé, la recortamos y se la mostramos este fin de semana a Valderrama en Asunción, donde fue condecorado por la Confederación Sudamericana de Fútbol. " Me la puedo quedar?", preguntó en ese tono entre tímido y respetuoso que es su marca personal. Luego se refirió al gran entrenador: "Soy un agradecido de César, siempre me ponderó y yo me he identificado con él por el fútbol que defiende y que es el mismo que me gustó a mí y que he jugado. Cuando dirigía a Independiente me quiso llevar, y yo quería ir, hubiese sido fabuloso, pero la liga norteamericana pedía mucho dinero".

Pese a su humildad y a sus silencios, Valderrama no puede evitar el carisma que lo envuelve. Carisma que hasta le arruinó la cena. No pudo probar bocado porque 400 de los 600 invitados a la velada de gala de la Conmebol hicieron cola para pedirle un autógrafo, una foto con él, una palabra. Joseph Blatter, el presidente de la Fifa, saltó de su silla para saludarlo y tomarse también él una foto con el gran ídolo colombiano.

Cinco días después de su partido despedida, el Pibe recibió la Orden al Mérito del Fútbol Sudamericano. Mínimo acto de justicia para quien nos dio 22 años de honesto talento. Cada día, en estas más de dos décadas, abrió su tienda y ofreció un producto bueno, limpio, a precio justo.

Fuiste buen profesional, Pibe ?.

Siempre. He vivido para el fútbol, nunca dejé de entrenar, jamás tuve un problema con un compañero o un entrenador.

Quién te marcó más en tu carrera?.

Muchas personas te enseñan. Recuerdo especialmente a Perfecto Rodríguez, un técnico argentino que me hizo debutar muy jovencito en Unión Magdalena. Yo tenía mis miedos y él, en cambio, me alentaba: "Dibuje, maestro, dibuje..., me repetía.

El Pibe sonríe como quien ha cometido una travesura. Su modestia es tan extraordinaria como sus pases. No es un hábil declarante, no busca las fotos, no es estentórea su voz, casi lo avergenza firmar un autógrafo. Y todo ello es lo que desata mayor admiración todavía.

Qué es jugar bien al fútbol?.

Respeto por la pelota. Se puede ser rápido o lento, pero la diferencia se hace con el balón.

En qué ha cambiado el fútbol desde 1981, cuando debutaste, a hoy?.

En que ahora juegan los que corren y no los que piensan. El que tira un túnel, una gambeta, queda afuera. Vale sólo lo físico. Pienso que hay que parar eso.

Pero, se puede volver atrás en lo físico, en la velocidad?.

Se podría respetar a los jugadores que saben. Sería un comienzo. Pero es que los obligan a jugar así. Aparece un muchacho de 18 ó 19 años que sabe con el balón y en lugar de dejarlo que se exprese empiezan a presionarlo con que hay que meter, hay que correr, hay que marcar... No le están dando espacios para pensar. Y termina aceptando esto porque si no queda afuera y él lo que quiere es jugar.

Se lo ve como un hombre inmensamente feliz por lo que la vida le ha dado, pero con una alegría serena, propia de su carácter manso. Vive en Tampa, Estados Unidos, con sus seis hijos, Alan (20 años), Kenny (16), Carlos (8), Carlos (7), Steffi (6), Carla (5) y con Claribeth Galván, su compañera de siempre y la madre de la media doce de pibitos . Tuvieron dos varoncitos seguidos y ambos se llaman Carlos, como el papá.

Cuál ha sido el amor más grande para ti?.

La Selección Colombia. Fui tan feliz con esa camiseta...! Dejaba todo por estar allí. Representar a mi país, jugar los Mundiales...

Cuál es el futuro de Valderrama?.

Técnico. Es el sueño mío. Desde chico me veía todos los partidos por televisión. Hasta el fútbol japonés miraba, siempre fui un apasionado del juego.

Qué le vas a pedir a tus jugadores?.

Balón. A jugar fútbol.

Qué fue lo que más te impactó el día de la despedida, en Barranquilla?.

Que hayan venido todos los jugadores que vinieron, Maradona, Francescoli, Chilavert, Zamorano, todos... Yo decía: si de verdad tengo amigos, van a venir. Y vinieron todos. Me mataron con eso, estoy muy agradecido.

Y a quién más?.

A la gente, que a cada momento me demuestra su cariño.

El Presidente de la Fifa le colocó la condecoración. Nicolás Leoz le entregó la plaqueta de reconocimiento. Una forma de decirle gracias a un artista inolvidable, un genio del pase. Hace apenas unos meses le preguntaron a Chiche Sosa qué era jugar bien al fútbol. "Pasarle la pelota a un compañero", respondió. Estaría pensando en Valderrama...?

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