BARRANQUILLA: CUANDO LA MUERTE RONDA

BARRANQUILLA: CUANDO LA MUERTE RONDA

Una noticia insólita ocurrió el pasado 17 de septiembre en Barranquilla: dos hombres armados de revólveres atracaron a la directora del Instituto Distrital para la Seguridad, Shadia Habib Posada, en un sector elegante de esa ciudad. Le quitaron 12 millones de pesos en joyas y efectivo.

01 de noviembre 2004 , 12:00 a. m.

El hecho iba camino de convertirse en un escándalo, pero terminó opacado el mismo día por otra noticia que estremeció hasta los cimientos a la sociedad de Barranquilla y de su área metropolitana: un sicario acribilló en el tradicional barrio Prado al sociólogo y docente universitario Alfredo Correa de Andréis y a su escolta.

Los dos sucesos, ocurridos a unas 25 cuadras de distancia y con menos de cinco horas de diferencia, hacen parte de una intrincada y escalofriante telaraña en la que confluyen delincuencia común, bandas de sicarios, guerrilla, corrupción, narcotráfico y, en los últimos tres años, grupos paramilitares.

En esa tenebrosa maraña fueron asesinadas 522 personas entre el primero de enero y el 20 de octubre de este año en Barranquilla y su zona metropolitana (Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia), según datos de la Secretaría del Interior de la Gobernación del Atlántico.

En los cinco municipios, según Medicina Legal, se cometieron 722 homicidios comunes durante todo el 2003, la mayor parte en Barranquilla, donde cayeron 509 personas y Soledad, un municipio vecino, donde murieron 168. Según la Fiscalía Regional, los homicidios comunes de la zona metropolitana fueron 617 en el 2003.

A juzgar por esto, las cifras sobre el número de muertos también están sumergidas en el caos. Estas varían según la entidad que las suministra, pero todas se mantienen entre las más altas de los últimos diez años.

A Barranquilla se la tomó el conflicto armado , sentencia el alcalde Guillermo Hoenisgberg. De su rostro aún no se ha borrado el impacto que le causó, 24 horas antes, la noticia del ataque contra el empresario y socio de una empresa contratista de la Alcaldía, José Manuel Daes Abuchaibe, de 43 años, quien recibió dos disparos en la cabeza que todavía lo mantienen en la sala de cuidados intensivos.

Cinco bandas de sicarios El alcalde Hoenisgberg dice que un número significativo de los asesinatos en su ciudad son planificados por personas que se sientan a evaluar quien está en contra de sus intereses y a elaborar una estrategia de eliminación que ha causado un temor generalizado en la área metropolitana, donde viven cerca de dos millones y medio de personas, el 67 por ciento de ellas en situación de pobreza.

El rostro pétreo de Hoenisgberg refleja su impotencia frente a un problema de desborda sus alcances. Yo, como alcalde, tengo limitaciones constitucionales. Hemos solicitado al señor Presidente su intermediación para mesas, diálogos, encuentros que permitan establecer reglas de juego entre los actores enfrentados, para que los civiles dejen de ser blanco de ataques , dice.

Quiénes caen? Las muertes no parecen provenir únicamente de la guerra por territorio que libran guerrilla y paramilitares. La mayor parte de los muertos, según las autoridades, presentan algún antecedente judicial. En la ciudad se habla de grupos de limpieza social .

Este año también han caído 7 miembros de sindicatos y 14 tenderos. Además de líderes sociales, profesores, comerciantes de plátano y transportadores, entre otros. Diez profesores universitarios han tenido que abandonar la ciudad.

Quienes matan? La mayor parte de los dedos apuntan desde diferentes sectores a los paramilitares que, según la Policía, provienen en buen número del Magdalena.

También han sido identificadas cinco bandas de sicarios por parte de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho), en el municipio de Soledad y en los barrios La Chinita, Rebolo, Gran Abastos y en el mercado público.

La Brinho, conformada hace cuatro meses por expertos de la Policía, el Das y la Fiscalía, ha logrado frenar la tasa creciente de homicidios del primer semestre en el área metropolitana.

Aquí cualquiera manda a matar , dice un hombre que fue amenazado de muerte hace poco. En su opinión, la corrupción en los sectores público y privado ha llevado a pérdida de credibilidad en las instituciones y al aumento de cobro de cuentas por mano propia.

Un estudio del Observatorio de Seguridad de Barranquilla indica que el 23.5 por ciento de las víctimas de delitos no denuncia porque desconfía de los organismos de seguridad.

Quizá toda esta mezcolanza indescifrable fue la que llevó al anterior comandante de la policía departamental, general Mario Fernando Ramírez, decir, en junio pasado, que el problema de los crímenes selectivos en Barranquilla no se arreglaba ni aunque llevaran a Rambo .

El miedo en Barranquilla es generalizado. Maritza Lozano*, una dirigente comunitaria cuyo nombre forma parte de una lista que lanzaron por debajo de la puerta y de la cual ya hay varios muertos, ha cambiado cuatro veces de casa en los últimos dos años, desde que sus iniciales aparecieron escritas en tinta roja sobre la fachada de su casa.

Los sindicalistas de la CUT se mueven en carros con vidrios polarizados, escoltados y con chalecos antibala. Trabajan en una oficina cerrada con cadenas y candados.

Los periodistas se concentran en noticias escuetas o en notas simpáticas y la mayor parte de los barranquilleros entrevistados evita pronunciar la palabra paramilitares . Mascullan el vocablo o bajan la voz.

En los sectores pobres de la ciudad y de los municipios vecinos circulan panfletos de las Auc anunciando el ajusticiamento de atracadores y marihuaneros y la captura de indocumentados y personas tatuadas, con el cabello pintado o con cortes de cabello extraños. Si su hijo es sano.. acuéstelo temprano... Y si es ladrón... cómprele el cajón , rezan algunos panfletos.

Incluso, los miembros de la Sociedad de Arquitectos fueron acusados, en mayo pasado, de pertenecer a las Farc y conminados a abandonar la ciudad en 30 días.

La amenaza era firmada por las Auc. Pero estas, en un comunicado desmintieron las intimidaciones y señalaron que los suplantadores mancillan vilmente el buen nombre y prestigio de nuestra organización .

El mejor vividero El pago de vacunas también es un secreto a voces. La Brinho calcula que por cuenta de las extorsiones los grupos ilegales recaudan unos 60 millones al mes.

Un comerciante que pide omitir su nombre precisa que un buen número de las 15 mil tiendas que existen en el área metropolitana pagan diez mil pesos semanales y cuotas extraordinarias de 200 o 500 mil pesos dos veces al año.

Las vacunas se las reparten todos los grupos, aunque la mayor parte de las fuentes coincide en que los paras han ido arrinconando a los milicianos de las Farc y el Eln a unos pocos barrios del suroccidente y le están disputando las calles del centro de la ciudad a la delincuencia común.

Este es el intrincado y escalofriante panorama de la ciudad que hasta hace unos años sus dirigentes calificaban como el mejor vividero .

Ya no es así. Diez días después de la muerte de Correa Andreis, Deyana Acosta Madiedo, directora de Protrasparencia, entidad adscrita a la Cámara de Comercio, escribió un artículo en el que señala que si los barranquilleros no dejan el miedo y la indiferencia, esta urbe, la cuarta del país, se va convertir en el mejor vividero del mundo, pero para los corruptos, narcopolíticos, guerrilleros y paramilitares .

LAS SIETE ESTRATEGIAS Además de los 1.500 millones que invertirá la Alcaldía para reforzar la vigilancia policial cuadra por cuadra, la Gobernación del Atlántico lanzó 7 estrategias de seguridad: - Compra de cien motos para mejorar la capacidad de desplazamiento y vigilancia de la Policía.

- Compra de radios y equipos de telecomunicaciones con sistemas de ubicación satelital.

- Incrementar en 500 los cupos para policías bachilleres.

- Elaboración y divulgación de un manual de convivencia.

- Adquisición de cámaras y otros equipos para inteligencia y recolección de material probatorio.

- Conformación de una red de información que involucre a los ciudadanos.

- Creación de grupos especiales con miembros de las diferentes fuerzas para atacar a las más peligrosas organizaciones del crimen.

Fotos: -- Aunque desde 2003 estaban disparados los homicidios selectivos, fue el asesinato del sociólogo Alfredo Correa de Andréis el que conmocionó a la ciudad, que acudió masivamente al sepelio (foto).

- La zona tugurial de Villa Esperanza (foto) está incluida dentro del 67 por ciento de habitantes del área metropolitana que viven en condiciones de pobreza.

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