LA MUERTE LENTA DEL MACIZO

LA MUERTE LENTA DEL MACIZO

La amapola y los cultivos tradicionales que cada vez corren más la frontera en la parte alta de los páramos y bosques, tienen gravemente enfermo al Macizo Colombiano.

11 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

La amapola y los cultivos tradicionales que cada vez corren más la frontera en la parte alta de los páramos y bosques, tienen gravemente enfermo al Macizo Colombiano.

La Corporación Regional del Cauca (CRC) denunció que hasta ahora se han perdido 99.605 de las 278.424 hectáreas de cobertura vegetal en la zona, lo que ha originado el aumento de la temperatura y la disminución en las precipitaciones de toda el área. La entidad solicitó al Gobierno Nacional declarar el estado de emergencia.

En este enorme complejo de páramos que se extiende entre Cauca, Nariño y Huila nacen los ríos Magdalena, Cauca, Patía y Caquetá, así como otros 53 que surten de agua el suroccidente colombiano. En esta región hay también 200 lagunas. Por todo esto, la Unesco declaró al Macizo Colombiano como Patrimonio de la Biosfera en 1998.

Si el presidente Alvaro Uribe acoge la petición de la CRC sería la primera vez que en Colombia, siguiendo el artículo 215 de la Constitución, se decreta un estado de emergencia por una situación que afecta el orden ambiental del país.

De acuerdo con Juan Carlos Maya Feijoo, director de la CRC, es necesario declarar el caso del Macizo un problema nacional pues sólo con inversión se puede evitar el avance de su proceso de destrucción. Debemos convertir la solución de este problema en una política de Estado , dice él.

Catástrofe ambiental.

Sus nacimientos de agua han sido deforestados, los bosques de páramo totalmente talados -añade-. Hoy muchas partes son paisajes fantasmagóricos. Eso ocurre con el páramo de Barbillas desolado y cercenado por la mano del hombre .

Según Clímaco Alvarez Anacona, consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), algo que agrava la situación son las aspersiones con glifosato. En los últimos 15 días se han realizado fumigaciones en cultivos de amapola aledaños a la cuenca del Patía, el Cauca, el Magdalena y en los páramos de Barbillas y el Apío , dice.

A partir de 1961, año desde el cual comenzaron los registros, la temperatura ha ascendido 2 grados centígrados y la precipitación pluviométrica (lluvias) ha disminuido en 3 mililitros. Eso constituye, según los expertos, una verdadera catástrofe ambiental, ya que un solo grado centígrado que aumente la temperatura representa un cambio drástico en las condiciones de vida para las plantas y los animales.

El bosque alto andino y los páramos, con ecosistemas que se demoran hasta un siglo en lograr su estado adulto, están siendo arrasados para sembrar amapola y papa. Se estima que por lo menos en 4.000 hectáreas crecen hoy cultivos ilícitos y por cada hectárea apta para sembrar se destruyen 2,5 más.

El propio director de la CRC acepta que buena parte de la responsabilidad por la agonía del Macizo la tiene su entidad que no le respondió en el pasado a las comunidades ni con inversión ni con asesoría técnica.

De no conseguirse la declaratoria de emergencia, la CRC convocará al Consejo Nacional de Política Ambiental y pedirá la colaboración en planes de inversión de las corporaciones de la Amazonia, Nariño y Alto Magdalena.

Falta más trabajo.

En la zona caucana del Macizo Colombiano habita el 27 por ciento de la población del departamento, asentada en los municipios de Rosas, Sotará, La Sierra, La Vega, Bolívar y San Sebastián. Estas comunidades viven de la agricultura y la ganadería, economías que fueron afectadas durante la última década por el incremento del conflicto armado.

Para contrarrestar esta problemática de seguridad el Gobierno Nacional instaló hace cinco meses el Batallón de Alta Montaña número 4, en Valencia, corregimiento de San Sebastián.

También funcionan en el Macizo Colombiano los programas de cooperación internacional Pro Macizo y Bio Macizo, que han puesto su interés en el mejoramiento de los niveles de vida de las comunidades campesinas e indígenas.

Sin embargo, Maya Feijoo explica que estos esfuerzos aunque importantes son pequeños frente a la problemática que se presenta. Hay que lograr mayor cooperación internacional, y si es posible lograr que el Macizo sea declarado patrimonio de la humanidad , concluye.

FOTO/O. Castaío.

En el Macizo nacen 62 ríos entre grandes y pequeños. Todos ellos están en riesgo por la deforestación masiva de los páramos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.