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QUÉ TAL, ANDRÉS PRESIDENTE

QUÉ TAL, ANDRÉS PRESIDENTE

Ensoberbecidos de rabia y de vanidad, los miembros de la Casa Pastrana, encabezados por su jefe máximo, resolvieron destapar sus cartas, llevándose de calle no solo la honra del Presidente Electo sino la imagen de su propio país, hoy por el suelo. Imagen golpeada y pisoteada internacionalmente como quizás nunca se había visto,en razón de la rueda de prensa convocada por el candidato derrotado con el único fin de salvar su pellejo, involucrado en unas misteriosas cintas que no menos misteriosamente recibió (nunca informó cómo, eso sí), cuyo contenido resolvió propagar tan pronto como supo que perdió las elecciones. No antes.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
26 de junio 1994 , 12:00 a. m.

Toda esa postiza hidalguía y presunta caballerosidad que se le reconocían a Andrés Pastrana, hoy han quedado tristemente cuestionadas. Muchos de sus copartidarios discrepan inclusive de la forma pendenciera y arrogante como resolvió manejar este asunto. Entre otras cosas porque por fin salió a la luz pública lo que durante su campaña se logró mantener, pese a todo, semioculto: la tétrica sombra de su padre. Quien, junto con su primogénito, es claro que ejercen sobre Andrés una influencia muy peligrosa. Y fue de eso precisamente de lo que nos salvamos los colombianos con la victoria de Samper.

Pero, qué nos habría pasado si, como decía el jingle, Andrés es Presidente ? Posiblemente habría ocurrido lo siguiente: * La ascendencia de Misael sobre su hijo, el presunto mandatario, significaría que, dentro de cuatro años, sus compatriotas hubiésemos tenido que presenciar a dos ex presidentes Pastranas sonando y tronando. Ni una hoja se hubiera podido mover sin el permiso político de esa Casa, amparado todo ello -como siempre- por un perfecto manto de legalidad, pues así ha sucedido desde hace muchos años, por ejemplo, con las excesos injuriosos del Noticiero TV Hoy , concesión del Estado, sin que pase nada. * Sectores y grupos políticos, como el caso del alvarismo, sin duda habrían sido maltratados desde el principio, en virtud de su equívoca adhesión. A los doctores Pastrana no les gusta sino la obediencia y la docilidad. Odian a la Casa Gómez, empezando por Alvaro y terminando por Enrique; y les fastidian profundamente aquellos pastranistas de perfil independiente, tipo Alvaro Leyva y Jaime Arias Ramírez. Sólo aceptan la obsecuencia. Ellos son el partido y quienes no están a su lado están contra ellos. O acaso la Casa Pastrana hizo algo cuando el secuestro de Alvaro Gómez? No. Los que allí se jugaron su prestigio fueron Ernesto Samper y Rodrigo Marín, entre muchos otros. * Es significativo observar a toda una figura con investidura de ex presidente escribiendo cartas como la que Misael acaba de enviarle a Enrique Santos Calderón, con un lenguaje desencajado y tan mal construído como los editoriales de su otro hijo. Pastrana Borrero es volátil, y su memoria es no menos corta: como se recuerda, su posición se enfrió en relación con el espinoso tema de la extradición, a partir del lamentable secuestro de Andrés por parte de los narcos. La mejor demostración de esta gradual y explicable transformación de opinión frente al candente punto, fue su retiro de la Asamblea Constituyente, antes de aprobarse en segunda vuelta la prohibición de extraditar nacionales a E. U., contra la cual votaron, públicamente, sólo cinco constituyentes. * El país ignora -o al menos lo pone en duda- cuál es la autoridad de esta Casa política frente a la cuestión del narcotráfico, cuando familiarmente se ha visto asediada tan de cerca, por punta y punta. Y esto no lo digo yo, sino distinguidas familias bogotanas (cuyos apellidos omito por razones obvias), víctimas como han sido de una persecución sigilosamente inadmisible por todos estos líos. Por ventura Andrés no resultó elegido presidente, y es muy probable que después de azuzar la guerra entre carteles que tantos muertos nos ha costado - con su actitud desbordada e inmadura-, esos 3 millones y medio de votos que obtuvo tan solo el domingo pasado, ya a estas horas estén esfumándose con una velocidad solo atribuible al hecho de no haber sabido manejar su derrota con grandeza. El daño que tal conducta irresponsable ha hecho a los colombianos, está registrado en las primeras páginas de todos los periódicos internacionales, y para sus compatriotas, sin excepciones, será muy difícil resarcirnos de él.

Mas como está convencido de que sus votos son solo suyos, y no de de su colectividad, ojalá sus copartidarios (empezando por el Directorio Nacional Conservador) no terminen cargando velas en lo que bien puede constituir el entierro de su próxima candidatura. De hacerlo, sin duda acabarán sepultados y envueltos en medio de su ciega prepotencia, según la cual no importan los instrumentos a que haya de apelar, con tal de obtener los fines deseados... Y que el país reaccione y sepa rodear con coraje a su nuevo Presidente, porque aquí nos enlodaron a todos y no será fácil rescatarlo del fango en que hemos vuelto a quedar hundidos, después que, gracias al Gobierno de Gaviria, estábamos saliendo de la amenaza del narcoterrorismo y comenzábamos a respirar nuevos aires y a tener otras ilusiones...

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