LOS PUNTOS SOBRE LAS RAMAS

LOS PUNTOS SOBRE LAS RAMAS

El dilema de escoger la rama de la ingeniería o de optar por arquitectura no es nada fácil. En ese momento, uno quiere conocer cómo está el panorama laboral por áreas y escuchar el concepto de los expertos con la idea de encontrar otros elementos de análisis.

25 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El dilema de escoger la rama de la ingeniería o de optar por arquitectura no es nada fácil. En ese momento, uno quiere conocer cómo está el panorama laboral por áreas y escuchar el concepto de los expertos con la idea de encontrar otros elementos de análisis.

Cuáles tienen mayor demanda? Qué hacen los profesionales en cada especialidad? Qué se puede esperar mañana de estas carreras?.

Recopilamos algunas ideas, con el ánimo de resolver estas inquietudes y en la tarea nos ayudó Julio César Cañón, Vicedecano Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (sede Bogotá) y Eduardo Silva, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería (Acofi) y exrector de la Escuela Colombina de Ingeniería.

Podemos comenzar por la más tradicional del país, que es la ingeniería civil: la de la infraestructura, la que se relaciona con vivienda, puentes, acueductos, vías, edificios y también la primera que nació, a partir de la ingeniería militar. Una a la que nunca le faltará trabajo.

La eléctrica también es muy importante aunque ha ido perdiendo terreno, lo que no significa que esté obsoleta (gracias a ella es posible prender un bombillo, instalar el computador, cargar un celular, o que funcione la cafetera).

La electrónica hoy es altamente demandada. En medicina, por ejemplo, tiene bastante aplicabilidad, pues actualmente un buen diagnóstico se hace con un equipo electrónico.

Colombia tiene una ingeniería mecánica muy incipiente pero va por buen camino, a tal punto que ya se hace ensamble de vehículos y se fabrican electrodomésticos, entre otros desarrollos.

La industrial cuenta con auge entre los jóvenes porque ven en ella un espectro amplio para su desempeño: jefes de producción, administradores, gerentes, sistemas de calidad, logística y distribución de productos, por citar algunas alternativas.

En sistemas hay mucho por hacer en Colombia y en el mundo. Claro está que en nuestro país se gradúan alrededor de 8.000 estudiantes de esta rama por año.

Por las características propias del país, agrícola, ambiental, de producción agroindustrial y geológica tienen bastantes posibilidades laborales y aparecen entre las más necesitadas.

La ingeniería química tiene futuro en la producción a escala comercial de productos como medicamentos, alimentos y bebidas, materiales, explosivos, petróleo y otras sustancias líquidas y gaseosas. En este momento, hay grandes expectativas en cuanto al desarrollo de productos naturistas, por la variedad de plantas que tenemos y el avance alcanzado en este punto.

Otras son muy específicas en su quehacer como aeronáutica, naval, de petróleos o de las telecomunicaciones, donde se desempeñarán en áreas de diseño, seguridad, fabricación y control de procesos. Fundamental estar al día en tecnologías de punta y el contacto con los empresarios del sector, en lo posible antes de graduarse.

En cuanto a Arquitectura y urbanismo se especializan en proyectos habitacionales, comerciales y de negocios; es un sector que siempre se mueve, pero especialmente en la medida que se reactiva la construcción y que actualmente plantea grandes retos en cuanto a aprovechamiento de espacios, impacto ambiental y diseños prácticos pero también modernos que, sin perder calidad, se acoplen a diversas condiciones socioeconómicas.

En todo caso, una salida buena es trabajar proyectos en otros países. Encontramos firmas de ingeniería en México, Ecuador, Chile y muchos mercados más, a pesar de que esto se ha perdido un poco debido a la mala imagen que tiene el colombiano en el exterior; los problemas del país los resienten la ingeniería y la arquitectura.

La mejor parte es que en los últimos dos o tres años se ha visto un repunte porque al parecer entra plata de la gente que se queda en otros países. Ahora hay buena construcción en la ciudad y un buen propósito en infraestructura en el país, lo que significa que hay movilidad.

Cómo elegir?.

Escoger la especialidad es cuestión de paciencia. La tarea implica documentarse, preguntar, revisar el pénsum y perfil de cada rama y compararlo con otros a nivel nacional e internacional, a través de Internet. Eso sí, deben tener en cuenta sus gustos, intereses y habilidades, así como las posibilidades personales que tienen.

Un buen punto de partida es vivir el proceso con calma, pues no todas las instituciones tienen los elementos necesarios para medírsele a un proceso serio de formación.

Otro ejercicio de orientación consiste en leer el decreto 2566/2003 y los disponibles en las páginas del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) y del Ministerio de Educación, en donde aparecen los elementos de calidad que debe cumplir todo programa.

Igualmente, para elegir la institución educativa pueden acudir a indicadores como las acreditaciones de alta calidad (listados en www.cna.gov.co) o los Ecaes en discusión que fueron diseñados, entre otras cosas, para contribuir a que las personas tengan un criterio adicional antes de decidir dónde es buena idea estudiar y qué.

Tenga en cuenta que ningún programa de la Universidad Nacional aparece en la página del CNA porque allí se manejan sistemas propios de evaluación, aunque la administración reciente ha tomado algunas decisiones que apuntan a trabajar con los criterios nacionales. Programas de cuatro años? Hace unos meses se generó una polémica en cuanto a la posibilidad de reducir los programas de cinco a cuatro años, propuesta de la que habló el rector de la Universidad Nacional. Al respecto, el debate académico sigue abierto. Lo que sí queda claro es que la comunidad educativa estaría dispuesta a enderezar sus derroteros si encuentra que la calidad no se perjudica. Sin embargo, las cifras demuestran que la gente se demora más de los cinco años presupuestados, así que a cambio de reducir el tiempo se estudian estrategias para hacer más eficientes los recursos en tiempo; probablemente haya modificaciones que faciliten hacer carreras más rápido, pero sin compromisos de tiempos definidos. En este sentido se han dado pasos. A partir del próximo año, todos los programas de pregrado de la misma Nacional estarán convertidos a la metodología de los créditos académicos, que es una forma de medir el tiempo de trabajo estudiantil, aceptada de manera casi universal en el país.

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