OJO CON LOS ENVASES

OJO CON LOS ENVASES

A pesar de las campañas para el buen uso de los plaguicidas, lanzadas por la Asociación Nacional de Industriales (Andi) y las 17 empresas fabricantes que funcionan en Colombia, quienes los utilizan no los manejan correctamente, ni saben qué hacer con los residuos y los envases luego de usados.

28 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

A pesar de las campañas para el buen uso de los plaguicidas, lanzadas por la Asociación Nacional de Industriales (Andi) y las 17 empresas fabricantes que funcionan en Colombia, quienes los utilizan no los manejan correctamente, ni saben qué hacer con los residuos y los envases luego de usados.

"Las prácticas indebidas más comunes son su aplicación sin la protección necesaria, la mezcla de varios productos, la falta de costumbre del lavado de las manos y el cambio de ropa, al igual que la reutilización de los envases para almacenar otros líquidos, incluso alimentos", dice María Helena Latorre, directora de la Cámara de la Industria para la Protección de Cultivos de la Andi.

"Precisamente, el mal manejo que dan a los plaguicidas tuvo como consecuencia 123 accidentes de tipo laboral durante el 2003", anotó Camilo Uribe, director científico de la Clínica de Toxicología Uribe Cualla. (ver recuadro).

Estos se presentaron porque la gente no atiende las recomendaciones que se dan en las diferentes jornadas de capacitación en manejo de residuos y de la disposición final de los envases.

"La tarea no es nueva; lo hemos hecho desde hace siete años, en conjunto con el Seguro Social, con las empresas fabricantes asociadas a la Cámara y con el Sena. Por ejemplo, el año pasado capacitamos a un total de 200.000 personas", anotó la funcionaria de la Andi.

Acopio y descontaminación.

Adicional a la labor de capacitación impartida, desde julio de 1998 se inició el acopio de todos los envases de plaguicidas utilizados por los agricultores de nueve departamentos del país, y de igual número de cultivos de interés comercial.

Esto con el fin de evitar que continúen algunas prácticas comunes en el sector rural, como la de convertir los envases de gran tamaño como reservorios de aguas o adaptarlos como bebederos para los lotes de ganado.

En total, desde esa fecha hasta finalizado el 2003, se han recolectado 408 toneladas en 245 minicentros de acopio; luego son remitidos a 10 bodegas con mayor capacidad, de donde se envían a las empresas cementeras, que los trituran y utilizan como combustible de los hornos.

Sin embargo, antes de llevarlos a los minicentros de acopio, deben haberse dispuesto los residuos y lavado los envases, por lo menos tres veces, operación conocida como el triple lavado .

Para que los residuos no se conviertan en problema, deben calcularse la cantidad que se va a comprar, la que se vaya a mezclar y la que se aplica, lo mismo que calibrar los equipos.

En caso de quedar residuos, es mejor hacer otra aplicación, repasar donde el problema del cultivo sea más severo o, en último caso, enterrarlo en un foso séptico.

De otra parte, el llamado triple lavado consiste en dejar escurrir el envase en el tanque del equipo de aplicación o donde esté prepaparando la mezcla; llenar el envase con agua hasta una tercera parte de su capacidad, ponerle la tapa y agitarlo.

Posteriormente, vaciar el agua de enjuague donde previamente desocupó el envase y repetir esta operación dos veces más. Así quedará descontaminado hasta en 99,9 por ciento.

Intoxicaciones por plaguicidas.

Durante el 2003 se presentaron en Colombia 837 casos por el mal manejo de estos insumos.

Según reporte de la Clínica de Toxicología Uribe Cualla, el más alto número, 551, se debe a suicidios por la ingestión de estas sustancias letales; 157 se deben a accidentes por la manipulación (derrames e incendios); y, 123 son estrictamente ocupacionales, es decir, por contacto con la piel o con los ojos y por inhalación, relacionadas por no adoptar las medidas de protección necesarias al momento de aplicarlos a los cultivos.

Los grupos químicos de los plaguicidas con los que más se han presentado accidentes (el 60 por ciento ó 520 casos) fueron los organofosforados (derivados del ácido fosfórico), los carbamatos (derivados del ácido carbámico) y los piretroides (de origen sintético).

Las zonas del país donde más se presentan casos son Bogotá (225, en su mayoría suicidios), Cundinamarca (131), Santander (82) y Tolima (81).

"Si se comparan las cifras de los suicidios reportados con el índice de Necesidades Basicas Insatisfechas (NDI) deja qué pensar, pues se esperarque los casos se presenten más en Chocó, Caquetá o Vaupés", opinó Rafael Aramendis, gerente de asuntos regulatorios para América Latina de la multinacional Monsanto (empresa fabricante de plaguicidas). En los dos últimos departamentos se presentaron dos casos durante el 2003.

Foto.

No usar los equipos de protección necesarios, como ropa impermeable, guantes, botas, gorro, casco, gafas y respirador ocasionan accidentes en el manejo de plaguicidas.

Juan Carlos Domínguez

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