EN LOS PANTALONES DEL ALCALDE LUCHO GARZÓN

EN LOS PANTALONES DEL ALCALDE LUCHO GARZÓN

Sin avisarles a sus padres, el pequeño Oscar Correa, de 10 años, salió de su casa temprano, el sábado pasado, y caminó más de una decena de cuadras hacia el parque del barrio Roma, en Kennedy, con una sola intención: conocer al alcalde Lucho Garzón, que llegaba al mediodía a ese sitio, donde se realizaba la Feria del Servicio al Ciudadano.

17 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Sin avisarles a sus padres, el pequeño Oscar Correa, de 10 años, salió de su casa temprano, el sábado pasado, y caminó más de una decena de cuadras hacia el parque del barrio Roma, en Kennedy, con una sola intención: conocer al alcalde Lucho Garzón, que llegaba al mediodía a ese sitio, donde se realizaba la Feria del Servicio al Ciudadano.

"Es que en este país tenemos dos hombres muy importantes que uno debe conocer, el presidente Uribe y Garzón", respondía con juicio de político precoz a quien le preguntaba qué hacía solitario en ese parque.

Y esas palabras las gritó con fuerza Oscar, cuando llegó Garzón a la Feria, en el segundo día de trasteo de su despacho y de los funcionarios de la Administración a la localidad de Kennedy.

Cuando el Alcalde llegó al parque, Oscar alelado se le pegó a los pantalones como un autoadhesivo. Ni los policías con sus piruetas ni los guardaespaldas -tan bajitos que se confundían entre los adolescentes y el gentío- lograron que se zafara.

Mientras el Alcalde avanzaba muy despaciosamente con Oscar pegado a sus pantalones, otros niños corrían hacia él. Yo quiero que en mi escuela me den refrigerio , le dijo una chiquita peinada con colitas.

"Ese es un derecho que tú tienes y en eso estamos trabajando en los colegios", respondió Garzón besando a la pequeña.

Garzón se agachaba e intentaba saludar a todos los pequeños que querían abrazarlo, solicitarle empleo para una mamá o cupo en un colegio más cercano. También le pedían autógrafos. El, sonriente, despacioso, se congraciaba con ellos y les garabateaba su firma.

La multitud crecía también en ese parque, porque allí se encontraban 28 entidades del Distrito donde los ciudadanos podían pedir información, formular reclamos y que se los resolvieran inmediatamente (ver recuadro).

A paso muy lento avanzaba el Alcalde, con el inseparable Oscar, seguido también por unas cuantas voces vivas de esperanza. "Compañero Lucho, estamos con usted".

" Qué hacemos que nos están cobrando muy caro el agua?", vociferaban algunos. "Acabo de bajar las tarifas de teléfonos. Vamos a hacer lo mismo con el agua", les respondía.

"Aquí hay mucha venta de droga para la juventud y necesitamos que haga algo", le suplicó más de un padre de familia. Garzón llamó rápidamente al Subdirector del Departamento Administrativo de Bienestar del Distrito, para que se encargara del asunto.

"Mi casita se está cayendo. Qué voy a hacer?", le dijo una mujer y Garzón le contestó rápidamente: "No voy a hacer demagogia de que le voy a dar una casa. Traje aquí la institucionalidad para que resuelva inquietudes y no para que se creen expectativas".

La lluvia que cayó a esa hora y Garzón recibió sin sombrilla, no espantó a Oscar. "Alcalde, se necesita una bajada de impuestos porque están muy altos", le dijo. Lucho sonrió. Finalmente, el pequeño se despegó de los pantalones de Garzón, cuando fue a guarecerse de la lluvia bajo una de las carpas montadas en la Feria. Oscar regresó contento a su casa. "Mi mamá no me va a creer que estuve con el hombre más importante de la ciudad", afirmó.

Foto.

Milton Díaz / EL TIEMPO.

Oscar Correa, no dejó ni el balón ni al alcalde Lucho Garzón, en su segundo día de encuentro con la comunidad de Kennedy.

Largas filas por servicios.

Alrededor de 20 mil consultas y reclamaciones se presentaron en la Feria del Servicio al Ciudadano en Kennedy, donde igualmente fueron resueltas más del 80 por ciento de las peticiones, según se indicó.

Pero las colas más largas se observaron en los registros y averiguaciones del Sisbén, bajo la carpa de Planeación Distrital, y en Catastro, donde la gente iba a reclamar por qué las empresas de servicios Codensa, Gas Natural y Acueducto no habían actualizado las direcciones, de acuerdo con el cambio de nomenclatura que hubo en Kennedy.

Por tal motivo, el alcalde Lucho Garzón dio la orden de que la Secretaría de Hacienda notifique a estas empresas para que actualicen rápidamente la base de datos de los usuarios y envíen los facturas con las nuevas direcciones y no pongan a los usuarios a que visiten cada empresa con esa reclamación.

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