AMBIENTE Y COMERCIO, EJEMPLO EUROPEO

AMBIENTE Y COMERCIO, EJEMPLO EUROPEO

El concepto ambientalista de países como Colombia, encaminados a un desarrollo que conservar lo no tocado por la tecnología, se aleja de la necesaria carrera por transformar productos primarios, agregando valor, y nos deja en asombrosa desventaja para conquistar mercados externos.

16 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El caso europeo sirve para comprender mejor este problema. Después de la segunda guerra mundial, Europa occidental se concentró en reconstruir y abastecer a la población, hasta llegar a las décadas de los cincuenta y sesenta, cuando hubo crecimiento económico y técnico. Sin embargo, no tuvo en cuenta la contaminación, produciendo un notorio deterioro medioambiental.

A principios de los años setenta, la sociedad exige un cambio de mentalidad y se crea una legislación que obliga a la industria a invertir en tecnologías limpias. Como resultado, se vieron cambios radicales en zonas como el río Rin, que tuvo una mejora radical de sus aguas, gracias al esfuerzo que se hizo entre 1975 y el 2000 para tratar los desechos que se vertían al río.

Esta estrategia, según los expertos, tiene que ver con tecnologías ambientales después de los procesos, pero lo nuevo son las tecnologías integradas al proceso industrial, cuyo ejemplo novedoso es el de la producción de bisfenol A, un producto base para el policarbonato, materia prima para la fabricación de discos compactos (CD s), en cuyo proceso y fruto de la tecnología ambiental, se ha disminuido en más del 90 por ciento la cantidad de contaminantes en el agua residual.

Las barreras de entrada a productos primarios, como los de agricultura, a la Unión Europea son cada vez mayores, principalmente debido al avance de la técnica ambiental avanza, que exige estándares más altos. Se estima que un tercio de la legislación promulgada por las instituciones comunitarias europeas tiene que ver directa o indirectamente con cuestiones ambientales.

En general, Europa exige a los exportadores de países externos a la comunidad, someterse a un reconocimiento de equivalencia, en términos de control y de normas de producción, para poder ser aceptados, principalmente en lo referente a envases y residuos de envases, residuos peligrosos, productos agrarios alimenticios, organismos genéticamente modificados, sustancias que agotan la capa de ozono, especies amenazadas de fauna y flora, y muchos otros.

Colombia tiene un largo camino que recorrer, para alcanzar casi todos los estándares europeos, comenzando primordialmente por la educación.

* Especialista en Mercadeo

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