ABOGADO POR DEDICACIÓN

ABOGADO POR DEDICACIÓN

Alvaro Jiménez Lozano es un tolimense radicado en Bogotá. Ibaguereño raizal, quiso ser jurista pero la vida lo empujo al oficio de empresario, en el cual se desempeñó con éxito. Tuvo su propia empresa de fumigación aérea en la capital del Tolima y, durante dos o tres años fue presidente del Círculo de Ibagué. Hoy retirado en su finca Bethaniai de Chía, Cundinamarca- decidió entrar en contacto, por su propia cuenta, con el ámbito del derecho.

11 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Alvaro Jiménez Lozano es un tolimense radicado en Bogotá. Ibaguereño raizal, quiso ser jurista pero la vida lo empujo al oficio de empresario, en el cual se desempeñó con éxito. Tuvo su propia empresa de fumigación aérea en la capital del Tolima y, durante dos o tres años fue presidente del Círculo de Ibagué. Hoy retirado en su finca Bethaniai de Chía, Cundinamarca- decidió entrar en contacto, por su propia cuenta, con el ámbito del derecho.

Lleva cerca de una década recopilando información jurídica, la cual ha seleccionado y concordado, no solo en términos de códigos, leyes, decretos y resoluciones, sino de jurisprudencia de las altas cortes. Ahora tiene el texto completo de unas diez mil normas con sus respectivas concordancias, actualizadas a 31 de enero del presente año. Semejante cantidad y calidad- de información está recogida en un C. D. elaborado con la más moderna tecnología, que debiera conseguirse en todas las librerías jurídicas.

Se trata de una verdadera biblioteca digital, cuyos archivos se encuentran entrelazados de manera que su consulta es fácil. Dentro de cada archivo están señaladas las normas derogadas o modificadas e incluido el nuevo texto correspondiente, así como los apartes declarados exequibles, inexequibles u objeto de decisiones de modalidad condicionada, con cita no sólo del número de la sentencia sino con la trascripción del respectivo texto. Su trabajo fue adquirido por la Universidad Externado de Colombia.

El exitoso pionero de este tipo de trabajos fue Tito Livio Caldas, otro tolimense radicado en Bogotá, fundador deLegisi y uno de los grandes empresarios de Colombia. Ahora preside el Instituto de Ciencia Política e influye en los grandes debates del país. Por el contrario, Alvaro Jiménez es el artífice de una especie de biblioteca digital que apenas sí se conoce. Tampoco quiere influir en nada. Casi encerrado en su finca, se comunica con el mundo exterior vía correo electrónico y, con sus amigos, por teléfono. Cuando su oficio de abogado por dedicación se lo permite, sale a disfrutar de los paisajes del altiplano cundiboyacense.

Ibagué es una ciudad de abogados. Además tiene dos Facultades presenciales de Derecho, cuyos alumnos encontrarán muy útil aquella información. En sus bibliotecas debería reposar el valioso trabajo de Alvaro quien, a lo mejor, se va a molestar con ésta nota, pues tiene una curiosa manera de ser que recuerda a la de su tío, el famoso pintor Darío Jiménez. No importa. Su trabajo merece, al menos, el reconocimiento de sus paisanos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.