LOS PUPITRAZOS DE MADRUGADA

LOS PUPITRAZOS DE MADRUGADA

Difícil le va a quedar al Gobierno decir que el circo que se montó el jueves en la plenaria del Senado es producto de un gobierno distinto, que no comulga con trapisondas politiqueras ni propicia el intercambio de votos por dádivas burocráticas.

17 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Difícil le va a quedar al Gobierno decir que el circo que se montó el jueves en la plenaria del Senado es producto de un gobierno distinto, que no comulga con trapisondas politiqueras ni propicia el intercambio de votos por dádivas burocráticas.

Primero el espectáculo deplorable de los impedimentos: de 25 que se habían planteado el día anterior, el numero había aumentado a 42 para el jueves. Uno a uno, los congresistas iban contando los puestos que tenían, como si estos les hubieran caído del cielo, así de sopetón. Qué tan de buenas. Después vendría la absolución de cualquier impedimento ético, la cual sería impuesta por los mismos impedidos yo me absuelvo, tú me absuelves, es el nombre del juego , pero avalada esta vez desde el Consejo de Estado, organismo que tuvo a bien resolver una consulta elevada por el Gobierno a favor de estos sufridos congresistas. Qué tan de buenas. Según esos magistrados, estos honorables padres de la patria no incurren en conflictos de intereses, debido a que ojo con el argumentico! la aprobación de la reelección no garantiza por sí sola la participación del actual Presidente en la campaña, como si alguien dudara a estas alturas de que el presidente Uribe está metido en este berenjenal para abogar por la reelección de César Gaviria.

Una vez zanjado el problema de los impedimentos, vino el de las inhabilidades, el cual se despachó fácilmente, gracias al manejo frío y calculado desplegado por el activo senador Germán Vargas, a quien le apareció en la agenda, caído del cielo, supongo, el proyecto que levantaba las inhabilidades a los congresistas para ser ministros y embajadores. Qué tan de buenas. Ya sin la oposición, la bancada uribista perdió la verguenza y legisló a nombre propio aprobando a eso de las cinco de la mañana, de un tacazo y sin mayor resistencia, un proyecto que los beneficiaba de manera directa.

Ahora probablemente le quedará expedita la vía a Germán Vargas Lleras los rumores palaciegos dicen que eso es lo que el presidente del Senado anda pelechando para acceder a un Ministerio no se sabe si de Defensa o de Interior ; lo mismo dicen de Carlos Holguín, el presidente del Partido Conservador, quien se iría a descansar a la embajada de Italia en Roma, y de Luis Guillermo Vélez, serio aspirante, me dicen, a ocupar el Ministerio de Hacienda. Eso, repito, dicen los correos de las brujas en el Congreso, plagado por estos días, como nunca antes, de promesas burocráticas que, desde luego, les estarían cayendo desde el cielo a todos los congresistas.

Afortunadamente quedan las constancias de tres senadores Rafael Pardo, Claudia Blum, Andrés González y del representante Oscar Iván Zuloaga como testimonio de que este circo grotesco no ha sido producto de la invención de la oposición, la cual, dicho sea de paso, a excepción de Piedad Córdoba y de Carlos Gaviria - inexplicable la ausencia de Antonio Navarro en el debate- no se sintió sino por su parquedad.

Estos cuatro congresistas fueron los únicos que protestaron por considerar que la aprobación de ese proyecto era indebida, con el argumento de que se estaba legislando en causa propia. A la gran mayoría de la bancada uribista le pudo más la gana de los puestos que la decencia para con el país. Le pudo más la urgencia de aceitar sus huestes que la rectitud y la transparencia que nos deben a sus electores. Y al Gobierno le pudo más su afán por sacar la reelección, a como dé lugar, que las promesas que nos hizo a los colombianos de que este no iba a ser un gobierno que propiciara el clientelismo y la politiquería.

P.D.: Por qué los senadores Héctor Elí y Darío Martínez terminaron chupándose del debate de los impedimentos, después de que los dos fueron los primeros en iniciarlos? A uno se le subió el azúcar a último momento y se tuvo que ir antes de recusar a Héctor Elí; y este último, no solo no habló sino que terminó esfumándose en medio de la noche. Qué les paso?

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.