FUNDACIÓN GATES LIBRA UNA BATALLA CONTRA EL SIDA ENTRE PROSTITUTAS Y CAMIONEROS

FUNDACIÓN GATES LIBRA UNA BATALLA CONTRA EL SIDA ENTRE PROSTITUTAS Y CAMIONEROS

- Atardecía en Misore y un equipo de especialistas de la salud, amontonados en un todoterreno, se disponían a recorrer las calles de esta ciudad antaño gobernada por un maharajá. Las órdenes de la misión llegaban directamente del magnate del software Bill Gates: educar a los miembros de la profesión más antigua del mundo.

05 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

- Atardecía en Misore y un equipo de especialistas de la salud, amontonados en un todoterreno, se disponían a recorrer las calles de esta ciudad antaño gobernada por un maharajá. Las órdenes de la misión llegaban directamente del magnate del software Bill Gates: educar a los miembros de la profesión más antigua del mundo.

"Allá, en la estación del ferrocarril", dijo un integrante del equipo, saltando para saludar a dos mujeres con flores naranja en el pelo, sello característico de las prostitutas callejeras. A continuación, en una parada de autobús, los hombres aprovechaban el cálido anochecer para hacer ronda en busca de muchachos jóvenes dedicados a la prostitución. En cada esquina, los trabajadores sanitarios los invitaban a todos a visitar el centro comunitario donde podrían tomar un té y recoger unos condones, gentileza de Bill Gates.

Captar prostitutas es parte de la campaña de US$200 millones de la Fundación Bill and Melinda Gates para promover la prevención del sida en India; su mayor programa de subvenciones en un solo país. Su inusitado planteamiento: una cadena de clínicas en los estados más afectados del país para promover el sexo seguro entre las prostitutas y los camioneros, sus principales clientes.

Al igual que las franquicias de hamburguesas, las clínicas, colocadas en las paradas de los camiones en las carreteras, serán gestionadas por asociados locales, incluyendo compañías de camiones y gasolineras. La fundación reclutará a prostitutas para promocionar el mensaje de prevención a sus compañeras de profesión, preparándolas para que ayuden en la investigación e incluso a narrar las presentaciones en PowerPoint.

El esfuerzo contará con ayuda promocional de estrellas del criquet e íconos de la industria cinematográfica india, conocida como Bollywood. Hacia 2008, la fundación espera detener el contagio del sida en seis estados indios y avanzar a nivel nacional.

Las agresivas tácticas de la fundación y las advertencias sobre una intensificación de la crisis han causado controversia en India. El país se sitúa en segundo lugar, tras Sudáfrica, en el número de personas infectadas con el VIH, el virus que causa el sida, con alrededor de 5 millones de casos. Hasta ahora, eso representa sólo menos del 1 por ciento de los 1.100 millones de la población de India.

Pero la fundación y otros funcionarios de salud mundiales temen que haya condiciones para que el sida se dispare en todo el país y más allá de sus fronteras, como pasó en frica.

"El futuro de la epidemia mundial está realmente en juego en India", dice Peter Piot, director en Ginebra del programa contra el sida de Naciones Unidas.

El sida representa también una amenaza para la economía de India y el sur de Asia, ya que los puntos con mayor concentración de VIH en India se encuentran cerca de los nuevos centros de su auge económico.

Cuando el equipo de Gates comenzó a trabajar en India, el gobierno cuestionó por qué la fundación no canalizaba el dinero de la subvención a través de las agencias del estado. Además, las advertencias que hizo Gates sobre un aumento exponencial del sida provocó "una subida de presión sanguínea" en un gobierno "susceptible" cuando se habla de previsiones de epidemias, dice Teresita Schaffer, directora de programas para el sudeste asiático en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

La fundación también tuvo que afrontar los ataques de la prensa india, que especulaba que Gates intentaba en realidad proteger sus intereses, ya que Microsoft Corp. emplea a muchos ingenieros indios en E.U. y tiene 1.000 empleados en India.

Gates afirma que el proyecto no tiene ninguna motivación empresarial y respalda los pronósticos que alertan sobre un crecimiento exponencial del sida en India. Por otra parte, el magnate del software resta importancia al conflicto con el gobierno indio. "Hubo cierto escepticismo, pero hemos superado esa fase. Estamos creando buenas asociaciones", asevera.

Pero es difícil ser franco acerca de la transmisión del sida en una sociedad recatada donde la gente educada no habla de sexo y la enfermedad conlleva un fuerte estigma. En un estado, una mujer fue apedreada por ser VIH positiva, relata Ashok Alexander, director del proyecto.

Alexander, de 49 años y con 17 años de experiencia en McKinsey & Co., ayudó a transformar las industrias indias en potencias mundiales en los años 90. l sostiene que la misma metodología de gerencia que aplicó a esa tarea podría transformar la conducta sexual de riesgo en India. Alexander contrató a un ejecutivo de banca, a un directivo informático y a un asesor de gerencia para ayudarle a dirigir el programa denominado Avahan, que en sánscrito significa "llamado a la acción".

Al principio muchas prostitutas recelaban del centro de la comunidad Avahan en Misore. Surgieron rumores que decían que el centro quería robarles los riñones para trasplantes. Así que los doctores de Gates reclutaron a prostitutos y prostitutas como guías, como personal de recogida de datos y para inscribir pacientes.

La clínica utilizó la información obtenida de los sondeos para diseñar sus mensajes y dirigirlos hacia los sectores de la población que corren más riesgo. Hace poco, en una espaciosa habitación del piso superior de la clínica decorada con un mural marino recién pintado, 32 prostitutas con saris multicolores escuchaban una presentación de sus compañeras.

Aunque la audiencia presta atención al mensaje sanitario, a menudo éste se desvanece debido a las necesidades financieras.

Chandan, un muchacho que se dedica a la prostitución callejera con largas uñas carmesí, detenta más de un trabajo en el proyecto de Gates: da charlas sobre prevención del sida en las paradas de autobús. Pero la presión financiera por no usar condón es fuerte, ya que llega a quintuplicar la tarifa de la prostitución a 500 rupias (unos US$10). "El dinero pasa a ser la prioridad principal", dice Chandan. "Y aun cuando sabemos que no es seguro, quizás no usemos condones". La fundación Gates paga 100 rupias por un turno de tres horas de enseñanza de prevención.

Alexander usará otra herramienta empresarial para contrarrestar a la gran población de curanderos locales en India. Muchos indios pobres buscan ayuda en estas figuras tradicionales que alimentan mitos como la idea de que lavar el pene con limonada cura el sida. Alexander planea dar incentivos a los curanderos por remitir pacientes a las clínicas.

Por último, el programa de Gates también está orientado a los camioneros, que se encuentran entre los mayores clientes de la prostitución.

El proyecto pondrá a prueba el argumento de Gates de que, en India, la prevención es prioritaria sobre el tratamiento. Los fármacos alivian el sufrimiento y alargan la vida de quienes están infectados, pero no terminarán con la epidemia. Los esfuerzos por la prevención han estabilizado las tasas de infección en países como Brasil, Tailandia y Uganda.

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