EL PAÍS NO ESTÁ LISTO PARA LA REINSERCIÓN

EL PAÍS NO ESTÁ LISTO PARA LA REINSERCIÓN

Colombia ha hablado de paz durante los últimos 50 años pero no ha hecho nada para prepararse para el posconflicto . Así resumió Antonio Londoño, gerente de generación de ingresos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el problema de la reinserción de los desmovilizados de grupos armados en Colombia.

23 de febrero 2004 , 12:00 a. m.

" Colombia ha hablado de paz durante los últimos 50 años pero no ha hecho nada para prepararse para el posconflicto". Así resumió Antonio Londoño, gerente de generación de ingresos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el problema de la reinserción de los desmovilizados de grupos armados en Colombia.

Según Londoño, quien participó en el seminario taller sobre reinserción social que se llevó a cabo esta semana en el Concejo de Medellín, las herramientas para asumir las desmovilizaciones masivas, apenas están por construirse en el país.

Para este experto, la generación de empleo para las personas que deciden dejar las armas debe estar asociada a la estabilidad y la sostenibilidad, porque de lo contrario los procesos comenzarán a tambalear.

"Si tenemos problemas para garantizarles el empleo a los 871 ex miembros del bloque Cacique Nutibara de las autodefensas, imagínense si otros grupos entraran en un proceso de desmovilización", aseguró.

De hecho Juan David Angel, director del programa de Reincorporación a la Vida Civil del Ministerio del Interior y de Justicia, dijo que actualmente el programa atiende a 6.583 personas, entre beneficiarios directos e indirectos, en 55 albergues de Bogotá, lo que ha comenzado a plantear problemas de seguridad y logística.

Por su parte la socióloga salvadoreña Karla Hananía de Varela, oficial de legislación y políticas públicas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), recalcó que Colombia no puede repetir los errores que se cometieron en el proceso de paz de su país.

"En el Salvador se firmó la paz en 1992, pero la sociedad está polarizada. Se logró la paz de las armas pero no la paz social", dijo.

Según Hananía, se dio por sentado que los miembros de las Fuerzas Armadas y los alzados en armas, alguna vez estuvieron incluidos socialmente, cuando no era así. Luego se trazaron políticas de atención a esa población determinada y se olvidaron del resto de los jóvenes y niños que no estuvieron vinculados directamente con el conflicto.

"Esto produjo varios efectos negativos, entre ellos, la transformación de la violencia armada en violencia delincuencial y social, lo que estamos viendo ahora como un fenómeno de violencia urbana que son Las Maras, donde participan cerca de 35 mil jóvenes", afirmó.

Por eso la socióloga consideró que, sin negar la importancia del empleo, hay una cuestión fundamental para trabajar en la reinserción que es el tema de la atención a la familia.

"Debemos partir de las necesidades de los jóvenes y los adolescentes, para construir políticas públicas de forma responsable y concertada con toda la población porque de lo contrario va a tener uno gente de escasos recursos, con pocas posibilidades de acceder a la educación o el empleo que va a decir: bueno, será posible que yo tenga que tener un arma para ser beneficiario de estos programas?", dijo.

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