LAS PYMES REGIONALES

LAS PYMES REGIONALES

Más del 90 por ciento de las empresas de este país, son Mipymes, o sea Micro, Pequeñas y Medianas empresas, con una gran concentración en las Micro y en las Pequeñas unidades productivas. La mayor densidad de Mipymes se concentra en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, con el 70 por ciento del número total del país. Así mismo, el crédito de fomento del gobierno, en un 70 por ciento se concentra en estas cinco ciudades y el 30 por ciento restante, irriga precariamente las ciudades intermedias, que constituyen al 80 por ciento del resto del país. Y eso, para no hablar del crédito destinado al campo y a la agroindustria que llega a cuentagotas.

14 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

Más del 90 por ciento de las empresas de este país, son Mipymes, o sea Micro, Pequeñas y Medianas empresas, con una gran concentración en las Micro y en las Pequeñas unidades productivas. La mayor densidad de Mipymes se concentra en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, con el 70 por ciento del número total del país. Así mismo, el crédito de fomento del gobierno, en un 70 por ciento se concentra en estas cinco ciudades y el 30 por ciento restante, irriga precariamente las ciudades intermedias, que constituyen al 80 por ciento del resto del país. Y eso, para no hablar del crédito destinado al campo y a la agroindustria que llega a cuentagotas.

Pero, por qué, si el gobierno ha destinado cinco billones en sus cuatro años, para el crédito de fomento, esta cifra fabulosa, no llega fácilmente a los pequeños productores que lo necesitan, especialmente a los microempresarios?.

Por que hay problemas en las dos orillas, en la de los empresarios y en la del sistema financiero. Por una parte, y hay que reconocerlo, los microempresarios no pueden cumplir los exigentes requisitos, que los bancos tienen estructurados para empresas más desarrolladas, con gran capital, alta tecnología y muy buenos movimientos de circulante, que activan diariamente sus cuentas corrientes, lo cual produce, más seguridad, confianza, menos trámites y papeleos, es decir más utilidades. Tramitar un crédito para un microempresario, cuesta igual o más, que para un gran crédito.

Aquí se debe trabajar en una solución, en la que entren los sectores principales, vale decir microempresarios, bancos, universidades y gobierno.

1.Comprender, que es necesario darle, en serio, la mano al pequeño empresario, para que de una forma humanizada, se convierta en sujeto de crédito.

2.Para este propósito, dado que los bancos no poseen los mecanismos para hacerlo, que dejen la tramitación, la capacitación y el seguimiento a entidades intermedias como fundaciones, cooperativas, fondos, los cuales, con ayuda de las universidades, lleguen efectivamente al empresario con sus servicios.

3.Los bancos manejarían los desembolsos con una figura similar al redescuento, lo que indica quitarse de encima una gran carga, pero a la vez irrigar con crédito seguro a este enorme sector, que tiene las ganas, la fuerza pero no el acceso al dinero de fomento.

Claro está, que eso implica acuerdos, procedimientos, controles y reglas claras, pero entre todos, encontremos una solución al cuello de botellas en que se ha convertido el microcrédito y convirtámoslo en el gran motor del empleo.

* Consultor PYME

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