CAE EN DESGRACIA EL FAVORITO DEL PENTÁGONO

CAE EN DESGRACIA EL FAVORITO DEL PENTÁGONO

El hombre que desde Washington asesoró a la administración Bush para invadir Irak y derrocar el régimen de Saddam Hussein, Ahmed Chalabi, y amigo dilecto y favorito del vicepresidente Dick Cheney, parece haber caído ahora en desgracia con sus amigos de la coalición estadounidense-británica.

21 de mayo 2004 , 12:00 a.m.

El hombre que desde Washington asesoró a la administración Bush para invadir Irak y derrocar el régimen de Saddam Hussein, Ahmed Chalabi, y amigo dilecto y favorito del vicepresidente Dick Cheney, parece haber caído ahora en desgracia con sus amigos de la coalición estadounidense-británica.

Una residencia del adinerado fundador y líder del llamado partido del Congreso Nacional Iraquí (CNI, federación de partidos de oposición en el exilio) fue allanada ayer por soldados de Estados Unidos, que confiscaron documentos y computadores de su propiedad, apenas dos días después de que el Pentágono confirmó la suspensión de los pagos secretos al CNI, que sumaban unos 340.000 dólares mensuales.

También las oficinas del CNI, en un edificio del lujoso barrio Al Mansur de Bagdad fueron requisadas. Un funcionario de la coalición, que pidió no ser identificado, dijo que varias personas fueron arrestadas y que se emitieron órdenes de captura "hasta para 15 personas bajo cargos de "fraude, secuestro y asuntos relacionados , pero Chalabi no estaba entre los sospechosos.

Según la revista Newsweek, la decisión de quitar el apoyo a Chalabi fue tomada por Paul Wolfwitz, jefe del gobierno de transición que preside E.U.,áa raíz de un informe del Pentágono que halló pruebas de que el CNI estaba filtrando información de seguridad al gobierno iraní. El informe también afirma queávarios líderes del CNI están implicados en actos de corrupción yáque sus esfuerzosáencaminados al traspaso del gobierno a las autoridades iraquíes no ha sidoáel que esperaban las autoridades de la coalición.

Un informe de la General Accounting Office (GAO), órgano del Congreso a cargo de verificar los gastos públicos, divulgado ayer, señala que el CNI recibió 33 millones de dólares de Estados Unidos de marzo del 2000 a septiembre del 2003.

La desconfianza que prevalece en las relaciones entre el CNI y el departamento de Estado hizo que este dinero fuera desembolsado "a corto plazo y por intervalos irregulares", destaca el texto fechado en abril pero difundido ayer.

Ese financiamiento aleatorio pesó en especial en la desaparición de una cadena de televisión satelital administrada por el CNI, Liberty TV, que se difundía en Irak, destaca la GAO.

El informe deplora que "por su incapacidad de trabajar juntos para reactivar Liberty TV, el Departamento de Estado y el CNI hayan perdido una ocasión de comunicarse con el pueblo iraquí en momentos críticos, antes y después de la guerra en marzo de 2003".

Sin credibilidad.

La medida derrumba de un tajo las expectativas mantenidas desde el comienzo de la guerra, hace 14 meses, en el sentido de que Chalabi era el candidato más seriamente opcionado para dirigir el Irak de la transición.

Chalabi, un chiita laico exiliado de Irak por más de 40 años, fue condenado como reo ausente por el desfalco del banco Petras, en Jordania, en 1992. Aún así, se había ganado el favor del Departamento de Defensa, donde era tenido por un líder, pese a su falta de apoyo dentro del país.

Pero los escándalos desatados a raíz de la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak, comenzaron a hacer evidente que la información que Chalabi aportó a ese respecto a la inteligencia estadounidense y británica (durante años la sede del CNI fue Londres), era inconsistente.

Del CNI y de Chalabi partió, por ejemplo, la información sobre los laboratorios móviles para la fabricación de armas químicas en Irak que el secretario de Estado de E.U., Colin Powell, incluyó en su discurso ante la ONU, para justificar el ataque, a espaldas de esta organización.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Departamento de Estado dejaron de compartir el entusiasmo de Rumsfeld.

Relaciones inexistentes.

Ante a la inminente transferencia de poderes, prevista para el 30 de junio, cuando Irak recuperará una soberanía parcial, el dirigente del CNI ha insistido en que E.U. debe entregar al Gobierno de transición el control de las fuerzas armadas nacionales y de los ingresos procedentes del petróleo.

En una rueda de prensa convocada ayer en Bagdad, Chalabi, se despachó contra sus antiguos protectores. Tras la invasión, el Pentágono envió a Chalabi y a un grupo de seguidores a Irak para que tratara de hacerse con una base política.

"Soy el mejor amigo de E.U. en Irak. Si las autoridades de ocupación encuentran necesario ordenar un ataque armado contra mi casa, es fácil darse cuenta del actual estado de las relaciones entre estas autoridades y el pueblo iraquí", se quejó.

Y cuando fue interrogado sobre sus relaciones con las fuerzas de coalición, Chalabi simplemente respondió: "No existen".

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